El dólar y la SOFOM

Dólar

¿Cómo impacta el aumento del dólar a las SOFOMES? Cualquier incremento afecta a la economía y estas entidades financieras no quedan libres de este impacto, el cual se ve reflejado en los costos de operación y en los costos de fondeo.

Es un impacto negativo, que en primer lugar reduce la rentabilidad de las SOFOMES y las hace menos atractivas para los empresarios que buscan entrar al negocio financiero, y en segundo lugar, incrementa los costos para prestar, lo cual afecta a los solicitantes de crédito.

En el caso de los costos de fondeo, la depreciación del peso, afecta a las entidades que reciben dinero de fuentes extranjeras e inversionistas que prestan en dólares. La variación en el costo de la deuda, por una devaluación, como hemos visto en los últimos meses, ha incrementado las deudas entre un 20% y un 30% de la noche a la mañana.

Las SOFOMES que se encuentran en esta situación y que no tienen una cobertura que las proteja en este escenario, están viendo incrementados sus costos de operación. A los cuales también se suman los gastos en mantenimiento, renta, etc., de sistemas, que generalmente se pagan en dólares.

Desde el lado los clientes, el impacto se proyecta en el aumento de las tasas de interés de los financiamientos. Inversamente, en el caso de los microcréditos beneficia a la base de la pirámide que recibe remesas, por lo cual este sector reduce la demanda de este tipo de crédito a las SOFOMES.

En conclusión, la fluctuación del dólar todavía es controlable y no ha tenido un impacto relevante en las SOFOMES, no obstante, las invita a replantear estrategias y a realizar acciones preventivas para enfrentar cualquier escenario de devaluación.

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Mini Imperios Financieros

Monopolio Bancos

En México, somos 122 millones de mexicanos atendidos por una industria financiera chiquita. Existen 45 bancos, de los cuales 5 son los que controlan el 90% de los activos de país y 4 de éstos toman decisiones estratégicas fuera del territorio y del contexto nacional. En Estados Unidos, por ejemplo, hay alrededor de 7000 bancos.

Con tan poca competencia y oferta en el país, es difícil que los bancos se rompan la cabeza para brindar mejores productos, servicios y atención al cliente. No lo necesitan, son empresas privadas que tienen como finalidad generar rentabilidad.

¿De quién es la culpa entonces de la falta de competencia financiera en México? ¿Es acaso una consecuencia de tantas regulaciones por años de crisis económica? ¿qué impide que las entidades financieras despunten y tomen riesgos?

El sector financiero está deprimido. Las pymes se encuentran abandonadas y las personas deben recurrir a casas de empeño con tasas de hasta 300% para obtener dinero.

Necesitamos más competencia, como en el caso de las telefónicas que la apertura las obligó a mejorar tarifas y mejorar productos o el caso de Uber que está obligando a que el modelo tradicional de taxi evolucione, en beneficio del cliente. Con nuevos jugadores se generará conciencia en los mismos usuarios para exigir mejores condiciones financieras y de servicio. Es urgente para el mercado financiero legislar regulaciones claras y flexibles.

Salgamos a la búsqueda de modelos innovadores, creativos que le den a la población más opciones de crédito y ahorro a través de más bancos, más sofomes, más crowdfunding, y lo que se vaya sumando.

Usuarios pasivos, bancos abusivos

Banco Abusivo

¿Tenemos la banca que nos merecemos o con la que nos conformamos?

Como usuarios de productos financieros, tenemos la obligación de exigir verdaderas soluciones financieras. ¿Por qué toleramos el mal servicio de los bancos? ¿Por qué seguimos contestanto a sus llamadas de promoción en horarios incómodos? ¿Por qué aceptamos cláusulas abusivas?

En México, unos cuantos bancos monopolizan el sector y han diseñado muy bien su estrategia: condicionarnos y comprometernos con ellos en una relación de constante abuso. Sobrevivimos un pésimo servicio al cliente, cláusulas excesivas, comisiones hasta por respirar, intereses de créditos por las nubes, intereses sobre mis ahorros por los suelos y poco y complicado acceso a soluciones de financiamiento.

El problema de nosotros los mexicanos, es que estamos acostumbrados a tolerar todo: desde políticos corruptos, hasta fiascos de la selección de fútbol. Las entidades que guardan nuestro dinero lo saben, por ello nos ofrecen un servicio de poca calidad y lo cobran.

Pocos le hemos preguntado al banco qué queremos que haga con nuestro dinero. Esta conciencia es un papel fundamental que debemos asumir como usuarios de servicios financieros, aunado al hecho de educarnos en finanzas.

Claro, aún se tiene que trabajar en mejores opciones para el sector económico. Pero debemos salir de nuestra zona de confort, buscar otras alternativas de crédito, de ahorro y de vehículos de pago. Si no las hay, exigirlas. Así, obligaremos a todas las entidades financieras existentes en México, a brindar soluciones financieras, creativas, útiles y accesibles.

VEN, ASOFÓMATE

“Un banco te prestará dinero si logras probar que no lo necesitas” dijo alguna vez Bob Hope. Y tenía razón. Con sólo el 30% de la población con un producto financiero bancario, acercarse a una SOFOM (Sociedades Financieras de Objeto Múltiple) es una excelente opción para la gente que queda desatendida por la banca.

A diferencia de los bancos, que atienden a gobiernos federales, estatales y/o empresas transnacionales -peces gordos- las SOFOMES, atienden las necesidades de crédito de personas físicas y morales; especialmente de pymes.

El financiamiento que ofrece una SOFOM, tiene un esquema que maneja diferentes perfiles y nichos. Cubren necesidades de crédito para zonas rurales o urbanas, para el sector automotriz, de microfinanzas, empresariales, de consumo, agroindustrial, o bien, hipotecario. Puedes encontrar también créditos grupales e individuales, créditos personales de nómina, línea de crédito revolvente, opciones de arrendamiento y factoraje financiero, etc.

Las tasas que manejan son competitivas y se pueden pagar a plazos un tanto amigables. Te ofrecen flexibilidad en requisitos, rápidez en tiempo de respuesta, asesoría en temas de educación financiera y atención personalizada direccionada a cubrir tus necesidades.

Con la renovación de registro de SOFOMES por parte de la Condusef, quedaron en el mercado alrededor de 1400 opciones. Puedes comparar y elegir tu mejor opción, asofómate.

 

La transacción del futuro

Capitalez.net

Los bancos han dominado los métodos de pago que cotidianamente utilizamos: portales interbancarios, tarjetas de crédito y tarjetas de débito. Son funcionales, pero cuestan.

Cada transacción tiene su respectiva comisión entre un 2% y un 4% que se ve reflejada en los costos de productos y servicios para los consumidores. Algunos establecimientos, en ocasiones absorben el costo con tal de mantenerse competitivos, lo cual reduce su rentabilidad.

Actualmente los vehículos de pago se encuentran evolucionando en el mundo digital. Los smartphones, se están convirtiendo en dispositivos para pagos y plataformas de compra, sin necesidad de efectivo o tarjetas de crédito. Es cuestión de tiempo para que la demanda dependa de quién te da más conectividad y te cobra más barato. Surgirán nuevas competencias cómo pagar desde Facebook, Twitter o iTunes.

El crecimiento de vehículos de pago reducirá los costos de transaccionalidad y generará opciones flexibles, eficientes y seguras para depender menos de los bancos y del uso de efectivo.

Los modelos cambian y el sector financiero deberá reinventarse. La creatividad y flexibilidad para ofrecer mejores alternativas a los usuarios marcarán el ritmo del futuro.