La verdad sobre las tasas de interés

Tasa de Interés Efectiva y nominal

¿Qué es la tasa de interés? Básicamente es el costo del dinero, un concepto sencillo pero para muchos usuarios financieros es un término complejo y difícil de calcular.

Pero más que definir el concepto, trataré de explicar la utilidad y el funcionamiento de las tasas de interés ¿Por qué suben y bajan? ¿Cuál es una tasa alta y cuál es una tasa baja? Pero sobre todo trataré de responder a la pregunta que todos los usuarios financieros nos hacemos ¿Cuál es la tasa de interés que más me conviene?

Aterricemos un poco el término, pongamos el ejemplo del proceso de costos en una televisión, un proceso que inicia con la fabricación de la TV y todo lo que implica: mano de obra, materia prima, etc. Una vez que la TV está terminada, el fabricante le pone un precio mayor al de su elaboración, digamos que costó $50 pesos y se la vende a un distribuidor mayorista a $100 pesos. El distribuidor mayorista la revende a un minorista, por ejemplo, una empresa de retail como Liverpool con una ganancia, en $200 pesos. Finalmente Liverpool venderá la TV al público general y le pondrá un sobreprecio, dejándola en un costo de $500 pesos.

El proceso de costo de un producto, funciona de la misma manera en una tasa de interés. En los productos financieros, las instituciones financieras que otorgan préstamos, también involucran materia prima, que básicamente es el dinero.

En la tasa de interés y en el manejo del dinero existen variables que generan un efecto a favor y en contra, que hacen complejo el cálculo del costo de la tasa (a diferencia de una TV).

La primera variable es el tiempo: No es lo mismo decir hoy te presto $100 pesos y me los regresas mañana, a hoy te presto $100 pesos y me los regresas en 5 años. Claramente entre más tiempo pase, el costo no será el mismo, porque todo el tiempo que tardes en pagar, no tendré ese dinero para usarlo. Hay un costo de oportunidad, oportunidad de usar el dinero.

El costo de la tasa de interés se representa en porcentaje, con éste yo puedo calcular el costo del dinero, según el tiempo. Es un cálculo complejo el relacionar porcentaje con tiempo y es allí que algunas instituciones financieras se cuelgan en términos de marketing para transmitir lo que el usuario quiere escuchar.

¿Y el usuario qué quiere escuchar? Obviamente la tasa más baja. Usando está premisa, hablando en lenguaje de marketing, se puede decir la verdad a un cliente y al mismo tiempo confundirlo. Yo puedo decir, “te cobro el 1%, el 10%, el 30%, el 365% “ y estoy diciendo que te voy a cobrar exactamente lo mismo, solamente lo hago funcionar como el cliente lo quiere escuchar y si éste no entiende de tasas y ve la publicidad de diferentes bancos a 1%, 10%, 365%, pues el va elegir la de 1%. Pero al final todos cobran lo mismo, pues el costo depende del factor tiempo.

Entonces el porcentaje se distribuye de acuerdo al tiempo. Es decir, 1% a plazos diarios, 30% a plazo mensual o 365% a plazo anual. Yo te voy a cobrar lo mismo no importa el porcentaje, todo va depender del tiempo en que tú tengas ese dinero.

Para leer la tasa de interés, es importante revisar en que periodo de tiempo se está evaluando la tasa.

La segunda variable es la forma de cálculo de la tasa de interés, otra vez en términos de marketing, pues las instituciones financieras se han dado a la tarea de crear fórmulas nuevas de cálculo. En está variable existen varios cálculos, pero se maneja principalmente uno tradicional: la tasa sobre saldos insolutos, es decir, el cálculo de los intereses sobre el dinero que debo.

Por ejemplo, el día 1 debo los $100 pesos que pedí, pero el día 100 ya no debo esos $100 pesos, porque ya hice algunos pagos, ya sólo debo $50. Entonces los intereses ya no se calculan sobre los $100 iniciales, se calculan sobre los $50 pesos que me faltan por liquidar.

Otro cálculo usado, principalmente por la tarjetas de crédito, es el de tasas sobre saldos promedios. Es una fórmula complicada que saca el saldo promedio diario y sobre éste se calculan los intereses que debes. ¡Ojo! Aquí te pueden decir que te cobran el 10%, pero en realidad estás pagando más. Además los intereses que generan los vuelven capital, lo vuelven parte de lo que debes. Si no pagas los intereses, tú deuda se vuelve exponencial.

También existen los intereses comerciales, globales o flat, es la fórmula de tiendita de la esquina. Es decir si te prestan 100%, te cobran el 10%. Siempre se calcula desde el saldo inicial y los intereses se calculan mes tras mes hasta finalizar tu deuda sobre el monto inicial, sin importar si ya debes menos.

Hay que entender que la diferencia de la tasa de interés radica en el cálculo. Si el banco “A” cobra 10% sobre saldos insolutos y el banco “B “cobra el 10% sobre saldos globales, la publicidad de ambos dirá 10%, pero en realidad no será lo mismo. Si pusiéramos las dos tasas bajo saldos insolutos, el Banco “A” cobraría 10% pero en realidad el Banco “B” estaría cobrando 20% sobre saldos insolutos, que es lo mismo que 10% sobre saldos globales. Nunca he visto que en la publicidad se lea explícitamente bajo qué cálculo se fija la tasa de interés, entonces se vuelve complicado comparar. Habría que exigirlo.

En México, se estableció el CAT (Costo Anual Total) este costo no toma en cuenta si utilizas el dinero a un día o utilizas el dinero a 5 años. Tampoco toma en cuenta el uso de cálculos en saldos insolutos, globales o promedios. La fórmula consiste en congelar el dinero en un periodo anual, y darte un costo anual total. Además te da un porcentaje que normalmente es comparable. ¡Ojo! También tiene sus complejidades, por ejemplo, es complicado comparar porque va depender de la fecha de cálculo.

Otra trampa en las tasas de interés o CAT´s, se da en la publicidad: normalmente las instituciones financieras colocan la tasa o CAT más baja, ya que normalmente las instituciones financieras tiene distintos productos de acuerdo a tu perfil de riesgo, por lo que la tasa de la publicidad no necesariamente significa que tú calificas para esa tasa.

¿Qué sigue? una vez que ya tengo a la mano está información ¿Cómo puedo diferenciar lo qué es más caro de lo qué es más barato?

Trabajando en el sector financiero, escuchó la comparativa de tasas entre los clientes y me dicen: “estas carísimo, el banco X me presta al 7%”. Y esta bien, hay tasas para todos, lo que sucede normalmente, es que regresan a mi SOFOM, por que para tasas de 7% no calificaron con el banco y al final se dan cuenta que la tasa que les ofrecí está a su alcance, el proceso conmigo era más sencillo o diversas variables donde el porcentaje, ya no es lo más importante. Porque en la toma de decisión, antes de entrar en la comparación, es definir “QUIEN SI TE PRESTA”, no todos califican para todas las instituciones financieras.

Finalmente, en el tema de las tasas , el CAT y la comparación, la CONDUSEF señala que todos los productos financieros tienen que estar registrados y en ésta instancia se puede encontrar toda la información de estos productos. A la fecha hay alrededor de 10,000 productos financieros registrados que recaen en alrededor de 3000 instituciones financieras, es decir, hay muchas opciones en el mercado.

Se trata de comparar y reflexionar que las tasas baratas no hay que leerlas solo por el porcentaje que viene en la promoción, y no siempre son la mejor opción ya que acceder a ellas puede requerir una serie de procesos lentos y caros. Y el tiempo…también es dinero. No es lo mismo que el Banco “A” te preste al 10% pero se tarde 6 meses en el proceso a que la SOFOM “B” te preste al 18% pero se tarde 1 semana en el proceso, o que la CASA DE EMPEÑO “C” te preste al 50% pero se tarde 10 min en el proceso. ¿Qué es mejor? ¿Cuánto te cuesta esperar 6 meses? ¿Para cuándo necesitas el dinero?

Yo te recomiendo que siempre veas a con cuáles instituciones financieras te es viable calificar por que cumples con el perfil que solicitan y puedes completar la documentación que requieren, ya que sin ella, da igual todo lo demás. Posteriormente, haz la comparación entre productos financieros iguales, olvídate un poco de la tasa o el CAT y compara tabla de pagos (el mismo tiempo, la misma cantidad, misma forma de pago), sólo le debes solicitar la corrida a tu institución financiera. Es talacha, pero al final te dará una respuesta fácil de leer.

Recuerda, la tasa de interés es relevante pero no es lo más importante, tener la liquidez para cerrar un negocio, es mejor, que no tenerlo y no cerrar el negocio. Es tarea de los usuarios informarse y comparar. Debemos evaluar opciones para comprender que a veces lo barato sale caro y que la publicidad normalmente solo cuenta una parte de la historia.

¿Bancarización?, esa no es la solución

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“We need banking but we don’t need banks anymore.”

Bill Gates

La bancarización es una palabra que lleva un rato de moda, por lo menos como clave de progreso en los países en vías de desarrollo. Ésta inicia, en el momento que una persona comienza a utilizar servicios bancarios, el que sea, por ejemplo: cuentas de nómina, tarjeta de crédito, etc. La teoría dice que si tienes a la población bancarizada, tienes un sistema financiero formal, con el que tienes forma de interactuar y mover la economía. Pero…¿es esto cierto en México?

Para entender más a fondo la bancarización les comparto algunas estadísticas de Global Findex, y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV):

  1. En México en el 2011, el 27% de los adultos tenían una cuenta bancaria, para el 2014 la cifra creció a 39%. Cabe señalar que el promedio de Latinoamérica está arriba del 50%.
  2. Se logró que el 39% de adultos en México tuvieran cuentas bancarias debido a dos factores: la bancarización de la nómina gubernamental y la bancarización de los programas sociales del gobierno. ¡Ojo! esta iniciativa empujó un crecimiento por imposición, lo que significa que el sector financiero no hizo nada relevante para bancarizar nuevos usuarios.
  3. El 90% de los adultos en zonas metropolitanas de México tienen cuenta bancaria, en zonas urbanas baja a 79% y con gran contraste en  zonas rurales, menos del 31% cuenta con una.
  4. El 51% de los usuarios que tienen cuenta de banco la utilizan como “monedero”, es decir, una vez que reciben un depósito, sacan el 100%. Los usuarios, no utilizan realmente servicios bancarios, prefieren utilizar solamente efectivo. SÓLO el 19% de los adultos en México, utiliza realmente los servicios bancarios.
  5. De acuerdo al Banco de México y a la CNBV, el 95% de los usuarios mexicanos prefieren usar efectivo.

México está estancado en bancarización, lo poco que existe está empujado más por iniciativas gubernamentales que por una estrategia del sector. La estrategia de captación de clientes de los bancos se encuentra en zonas metropolitanas y urbanas y no toma en cuenta la población rural, semirural y muy poco a la semi urbana. Por el otro lado, es evidente la desconfianza y desconocimiento de los usuarios en utilizar servicios bancarios, por lo que las personas prefieren hacer sus transacciones en efectivo.

Claramente, hay una oportunidad enorme para bancarizar en México. Pero como ya he mencionado en otras ocasiones, el sistema bancario se encuentra en las manos de 5 bancos que controlan el 90% de los activos del país. Frente a este hecho, es difícil que crezca la penetración, ya que no hay un genuino interés por parte de la banca tradicional, además que la competencia todavía es poca y limitada.

Aunque el planteamiento parece ser que bancarizar es indispensable y lógico para el desarrollo de la nación, lo que las estadísticas hacen, es cuestionarme como usuario financiero si realmente queremos bancarizarnos. ¿Cuál es el obstáculo? ¿por qué la gente se resiste? ¿es la forma en la que atienden los bancos? ¿Es falta de confianza? Desde la perspectiva de una institución financiera ¿qué estamos haciendo para captar la atención de nuevos usuarios?, ¿Los bancos realmente quieren bancarizar a la población?

¡Y atención Señor Gobierno! Si la bancarización es uno de los pilares para desarrollar y potenciar la economía del país, la estadística nos muestra que algo se está haciendo mal y que la estrategia necesita cambiar. Los clientes, consumidores o usuarios son los que mandan, si ellos no compran es por qué el producto no es bueno. No hay una oferta de valor que cubra las necesidades de los usuarios. El mercado está gritando por innovación, es la gran oportunidad del sector financiero: desde crowdfundings, Sofomes, Sofipos, Startups de fintech hasta los mismos bancos. Hay que ver las cosas desde un punto de vista diferente.

Un ejemplo muy claro de que existen caminos para lograrlo es Kenia. Un país que con poca infraestructura bancaria, con una población meramente rural y una bancarización menor al 20%. Bajo esta realidad, consiguió que Vodafone lanzará en el 2003, M-Pesa, que nos es otra cosa que convertir el móvil en una billetera electrónica. Poder pagar y cobrar por medio del teléfono, con una app ligera que funciona en prácticamente cualquier teléfono, se apoyó  en la infraestructura de pequeñas tiendas de conveniencia tradicionales (en México misceláneas). Hoy más del 60% de la población keniana usa tecnología móvil para realizar pagos y cobros, y esto ha logrado que la bancarización de Kenia sea superior a la de México.

Hay una gran oportunidad para todos y no específicamente de bancarizar, sino de voltear a ver al cliente y su realidad, entenderlo y crear nuevos productos y servicios que le sirvan y sobre todo que le sean útiles. Tal vez, la bancarización tradicional, no es la respuesta… es momento de ser creativos y reflexionar.

¿Necesitamos qué nos defiendan de las instituciones financieras?

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Un conferencista mencionaba que en México, hay por cada 10 mil habitantes 1.5 sucursales bancarias, mientras que en Colombia hay 25. Si son dos naciones parecidas… ¿por qué evoluciona más rápido el sistema financiero en Colombia que el de México? Entre broma y realidad, explico diciendo ¡Porque en Colombia no hay CONDUSEF!

¿Por qué ha disminuido el consumo de tabaco en México? Tres factores: el incremento de impuestos, la restricción de lugares para fumar y las campañas de información sobre los efectos nocivos que produce fumar. En mi opinión, ni el incremento de precio, ni la prohibición generó los cambios de usos y costumbres de los fumadores, los cambios se deben principalmente a la información que llega a la mente de los consumidores. Hoy “ya no es cool” fumar.

Traspasemos este ejemplo al sector financiero. Es cierto que existen instituciones financieras que tienen cláusulas abusivas en sus productos financieros y que se aprovechan de la poca oferta y de las necesidades de los usuarios. Pero también, en México tenemos consumidores financieros que no están bien informados, pues la educación financiera en el país es muy baja. Ante este panorama ¿Qué necesitan los consumidores para tomar mejores decisiones financieras? La respuesta es muy sencilla: INFORMACIÓN. Porque con información el usuario decide, y cuando el usuario tiene el poder para decidir, las instituciones financieras van a tener que mejorar para no perder a sus clientes.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), tiene como función defender y proteger de las malas prácticas a los usuarios financieros. Hoy en día vemos en la CONDUSEF un esfuerzo activo por informarnos -a los consumidores- de las condiciones, calificaciones, estatus, multas, reclamaciones, etc. , que competen a las entidades financieras. Además de que tienen programas de educación financiera o mueven noticias que incentivan a los consumidores a informarse sobre finanzas.

No obstante, el 90% de las noticias vertidas por CONDUSEF, contienen mensajes dirigidos a destacar lo malo de las entidades financieras: información enfocada en las multas, en las cláusulas abusivas o en el incumplimiento de las reglas. En un contexto más amplio ¿lo que necesitamos es a una CONDUSEF policía que dedique el mayor tiempo de sus esfuerzos a multar a castigar? ¿o necesitamos una CONDUSEF qué amplíe la cultura financiera de los consumidores o una CONDUSEF qué de información de las instituciones financieras, qué incentive la competencia entre ellas?

Claro, es su deber evidenciar a los malos practicantes, ¿pero no debería mejor utilizar sus canales para difundir información de utilidad? Por ejemplo, enseñar a los consumidores a leer sus contratos. Porque… ¿cuántos de ustedes han leído con detenimiento sus contratos con una institución financiera? ¿No sería mejor utilizar la información a favor de la educación financiera de los consumidores, en vez de usarla para satanizar todo el tiempo a las instituciones financieras? Pueden multar 1000 veces a un banco, pero si el usuario no lee su contrato, esa multa no servirá de nada.

Es necesario tener una institución que modere y castigue a los abusivos, pero ¿quiero que me defiendan?¿O prefiero mejor tener más información para tomar mejores decisiones? Como consumidor me defiendo escogiendo al mejor proveedor de servicios financieros.

Es como ir a un restaurante y ser mal atendido, decides no regresar. Los usuarios de productos financieros no tenemos por que esperar que el gobierno nos proteja a través de una comisión y mil reglas, que aunque son sanas, son costosas, y todos estos costos, multas, reglas, acaban impactándome en el costo del producto, y al final quien sale perjudicado es el mismo usuario que se quiere proteger. Lo ideal es que maduremos como consumidores y nos informemos sobre quién es quién en el sistema financiero, quién me da los mejores productos, quién me da la mejor oferta y quién me atiende mejor. Y sobre todo si no estoy contento con un proveedor financiero, cambiar a otra institución financiera, existen más de 3000 opciones hoy en Mexico, entre bancos, Sofomes, transmisores de dinero, crowdfundings, etc.

La CONDUSEF debe de tener como prioridad número uno ayudar a madurar al consumidor del producto financiero, con más información, más comparaciones y sobre todo con simplificación de procesos.

Lo que necesitamos es que el consumidor sea el regulador, que nos obligue como instituciones financieras a ser mejores, a ser transparentes y a brindar mejores productos y servicios. Al final el consumidor, tiene el poder y debe tener la última palabra.

Soy Pyme ¿Por qué obtener crédito, es tan difícil?

Pymes Crédito

La causa principal tiene que ver con la esencia de las mismas pymes. Dentro de su naturaleza inicial, al tener recursos limitados, muchas empiezan como modelos de emprendimiento, y crean procesos internos informales, tienen una falta de institucionalidad que la mayoría arrastra durante toda su evolución como empresa y que como consecuencia se convierte en su principal obstáculo para acceder a un financiamiento.

“Hoy en día en México, solo el 10% del financiamiento bancario es para PYMES, cuando las PYMES representan el 90% de las empresas en el país, que emplean a más del 70% de la población.”

Gran parte de las pymes son familiares o nacen de la visión de un empresario. Es desde el inicio que son concebidas como medio de sustento o manutención del hogar. Está concepción involucra que los empresarios mezclen gastos personales y familiares con los gastos de empresa.

La nula diferenciación entre gastos, la ausencia de personal capacitado para llevar las finanzas (contadores o administradores) y la carencia de educación financiera en el interior de la PYME dificultan que las instituciones financieras puedan tener una lectura clara de su solidez financiera. Es más fácil para estas instituciones declinar créditos que intentar entender las necesidades económicas de dichas empresas.

El apego a la informalidad también recae en nuestro sistema fiscal. En México pagar impuestos, es un proceso complicado lo cual incentiva la evasión fiscal, no tanto por no querer pagarlos, sino por el hecho de tener poco entendimiento del sistema tributario y los problemas de liquidez que muchas veces sufren las PYMES, no ayuda, “si estas sufriendo para pagar la nómina, los impuestos pasan a segundo término”

Claro, hay muchos casos donde los empresarios buscan deducir gastos personales o gastos no relacionados directamente al negocio, inflando los gastos de la empresa para reducir utilidades y minimizar la carga impositiva, muchas veces por la imposibilidad de deducirlos por otro lado. Esto obviamente para las instituciones financieras, le imposibilita  entender la rentabilidad del negocio y por ende a tomar riesgos crediticios en empresas que usan este tipo de estrategias.

Por otro lado, el tema regulatorio amarra de las manos a los bancos y los obliga a generar reservas preventivas sobre los créditos que no cumplen con ciertos criterios (casi siempre los de personas físicas y PYMES), acción que les genera en un principio pérdidas a la institución financiera, usando la lógica de cualquier negocio quien quiere vender algo que le genera pérdidas, no por la compraventa sino por temas regulatorios

Ante este panorama, aquí les van mis recomendaciones para facilitar a las PYMES acceso a crédito a través de una institución financieras bancarias y no bancarias:

  1. Hay que tener la casa en orden, tener una buena contabilidad y manejar reglas de tesorería transparentes dentro de tu negocio. Nadie le quiere prestar al desordenado, ya que el desorden genera desconfianza.
  2. Tienes que demostrar capacidad de pago, a través de flujos de efectivo y eso es mediante tus cuentas bancarias, donde manejes la operación de la empresa y puedas demostrar tus flujos de efectivo. Entre más constante sea tu flujo, más fácil le será a la institución financiera entenderte y menos garantías necesitas para acceder al financiamiento.
  3. Crea y cuida tu historial crediticio, él va hablar por ti, va demostrar que tan responsable eres ante las deudas, lo cual genera confianza a las instituciones financieras. TIP: hoy en día hasta un contrato de telefonía te genera historial crediticio.
  4. Como no estamos exentos de sufrir problemas de liquidez, si tuviste algún inconveniente y arrastras un problema de historial de crédito, acércate a la institución con la que tienes el adeudo y llega a un acuerdo. Te ayudará a sanear tu historia financiera y a mejorar tus posibilidades de acceso a crédito.
  5. Usa el arrendamiento a tu favor, si utilizas maquinaria o vehículos en tu negocio, es una opción más simple que un crédito, pues la garantía es el mismo bien que arrendas.
  6. Acércate a una SOFOM, como ya he mencionado son instituciones especializadas en diferentes sectores, inclusive en el PYME. Son flexibles con los requisitos, de respuesta rápida y brindan productos de acuerdo a las necesidades del usuario.  Las tasas son competitivas con la de los bancos y hay muchas opciones para comparar.

No le tengas miedo a la deuda, el apalancamiento de tu capital es lo que le da rentabilidad a tu negocio, claro, manejándolo con responsabilidad.  No temas en trabajar con dinero de los demás para hacer crecer tu empresa, siempre va ser más productivo que sacar dinero de tu propio bolsillo. Detona tu pyme, recuerda que las empresas no pueden crecer si no tienen acceso a financiamiento. Trabaja en ello.

También los invito a leer,  Financiación bancaria para pymes: 33 razones para no darla,  http://www.sherpafinanciero.com/33-razones-para-no-dar-financiacion/

 

Fintech ¿Qué es eso?, dicen que el futuro financiero

Fintech

Suena trillado, pero el mundo está cambiando. La revolución tecnológica y de información ha cambiado la forma de cómo convivimos, nos desarrollamos, y nos conectamos. Claros ejemplos son Uber, Amazon y Apple. Con un mundo en constante cambio, a las empresas les toca evolucionar. La innovación tecnológica no excluye al sector financiero, ya que el consumidor es el que está cambiando y todo indica que el sector no está progresando a la par de sus necesidades de los clientes. Empresa que no cambia, muere.

Normalmente los usos y costumbres de las generaciones jóvenes en países desarrollados son una ventana al futuro. Tenemos que voltear a ver a los millennials, son la generación que estará tomando decisiones claves en los próximos años.

México se está rezagando en atender a este segmento y en impulsar una transformación tecnológica en el sector financiero. Para muestra les presento algunos datos interesantes de los que está sucediendo en otras partes del mundo:

  • Las plataformas P2P, que quitan a los intermediarios financieros tradicionales, tan sólo en Estados Unidos ya generaron 5.5 billones de dólares.
  • En Europa el financiamiento alternativo ha crecido en los últimos 3 años, 487% y prestó en 2014: 2,857 millones de euros.
  • Solamente en el Reino Unido las plataformas alternativas han prestado: 5.7 millones de euros.
  • 15 de cada 20 pymes en el Reino Unido, se financian a través de plataformas P2P y de crowdfunding.
  • Al 77% de los millennials no les gusta ir a una sucursal bancaria.
  • En el libro “The End Of Banking” de Jürg Müller, analiza como el 80% de los servicios de la banca tradicional son fácilmente sustituibles por aplicaciones de tu teléfono.
  • Hoy hay más empresas de Fintech, que bancos en Estados Unidos.
  • La clase media en LATAM no confía en los bancos tradicionales: 50% de los préstamos son por procesos informales.
  • En México el 50% de la población no ahorra en el sistema financiero.

El tema de fintech, un término que se define cómo la mezcla entre finanzas y tecnología. Aplicaciones, plataformas y software aplicados al mundo financiero, donde aterrizan todas estas nuevas soluciones que hablamos desde crowdfunding, bitcoins, Medios de pagos (PayPal, Apple pay, etc.). Lo que más me llama la atención, es lo que reflejo un estudio que se hizo en el 2014 donde el 66% de los profesionales del sector bancario tradicional no tienen idea del significado de fintech. Que contrastando con las cifras arriba mencionadas, nos indica que el sector financiero tradicional se encuentra totalmente desactualizado con lo que está pasando digitalmente en el día a día.

Se dice que el tema de la seguridad informática, es el pretexto para que el fintech, no despunte en el país, o cual es la explicación que te da tu abuela de no querer usar su portal digital para hacer pagos, o que te dice tu papa de comprar cosas por internet. Pero honestamente, prefiero hacer mis transacciones desde la comodidad de mi casa, a exponerme a que me asalten en una sucursal o un cajero. El cambio tecnológico detona una forma diferente de mover dinero, comercializar productos, fiscalizar y conectarnos unos con otros. No significa que los bancos y los intermediarios financieros tradicionales desaparecerán, pero estamos en un proceso de cambio en el que tienen que participar. Ya no hay opción.