3 reglas fundamentales al enfrentar una crisis en tu empresa

shutterstock_249575833REGLA # 1

LA LIQUIDEZ ES REY

Tener dinero para hacer frente a un momento de crisis es esencial. Es importante contar con líneas de crédito abiertas en Instituciones Financieras aunque no se utilicen siempre. Muchos empresarios piensan que si no las necesitan ¿para qué hacer el trámite ante un Banco o una SOFOM? Pero en un momento de crisis, cuando tienes que salir a buscar dinero de emergencia, puede ser muy tardado y seguramente no acabarás con la mejor opción o con un buen producto.

Una crisis puede ser a nivel Empresa, Industria o País. Y aunque tu compañía tenga un buen historial, las líneas de crédito se secan y es más difícil conseguir un financiamiento. Existen empresarios que les da miedo tener una deuda con una institución Financiera y prefieren pagar todo de contado. Pero esta acción no es la decisión correcta, el financiamiento -ya sea con proveedores, Bancos o SOFOMES- te va a ayudar a apalancar mejor tu empresa, hacerla más productiva y hacer más eficiente el uso del recurso.

Lo fundamental en una crisis es tener estrategia y liquidez. Si no tienes líneas de fondeo, crédito, financiamiento o arrendamiento y estás estresado ¡sal a buscarlas! no porque las cosas estén críticas, quiere decir que no las vas a encontrar. Claramente va a ser más fácil en SOFOMES o Instituciones Financieras No Bancarias que en una Institución Bancaria, ya que en las primeras hay más productos y opciones flexibles. Si estás estresado de liquidez no financies a los clientes, vende de contado o busca financiamiento de tus proveedores para pasar la crisis.

Y recuerda: las crisis no son permanentes, son ciclos en los que a veces estarás arriba y a veces abajo.

 

REGLA #2

APROVECHA LO OBSOLETO

Las empresas, conforme van creciendo y desarrollándose acumulan un conjunto de procesos, materiales, productos e inclusive personas que se vuelven obsoletas, ya que no aportan valor pero se han convertido en parte del adorno corporativo.

Antes de enfrentar una crisis, tienes que estar observando día día qué es lo que está obsoleto en tu compañía y cambiarlo, quitarlo, venderlo, aprovecharlo o sustituirlo. Pero en un momento de estrés es donde tienes que estar más atento, observar tu entorno e identificar cuáles son las partes obsoletas.  Encontrarás ejemplos en equipos arrumbados en la bodega que tal vez los puedas vender, rentar espacios que no ocupas, productos que tienes atorados en tu inventario que puedes rematar. Darle movimiento a lo obsoleto. Si detectas que un producto fue una fuente de ingreso durante mucho tiempo, pero actualmente ya no lo es, es momento de retirarlo del mercado.

 

REGLA # 3

NO TE CONGELES

Cuando estás estresado por una crisis te angustias, la creatividad se traba y puedes ponerte a la defensiva buscando proteger lo que tienes. En ese momento esa no debe ser tu actitud. Debes actuar de manera ofensiva, es decir, buscar nuevos clientes, desarrollar productos y generar oportunidades. Es en ese momento cuando tienes que invertir y aprovechar la crisis para conseguir mejores precios. Sé el primero en moverte,  las crisis son ciclos, si tú sobrevives cuando todos están congelados, parados, frenados y nadie está invirtiendo pero tú sí lo haces, en el momento que empiezas a salir de la crisis vas a estar en una posición más poderosa que los demás. Además, no es conveniente que reduzcas tus gastos de Mercadotecnia y Publicidad, por el contrario, es cuando tienes que intensificar e invertir en estas áreas.

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¿Cuál es el mejor Banco en México?

shutterstock_137656943El lunes, al revisar mis Estados de Cuenta, en el que corresponde a la Tarjeta de Crédito -de uno de los cinco Bancos más grandes de México- detecté un sobregiro muy por arriba del saldo. Había una cantidad impresionante de cargos que claramente no eran míos, ya que esa tarjeta lleva en mi caja 6 meses. La conclusión fue rápida: “me clonaron la tarjeta”. Fue cuando me surgieron dos inquietudes:

1) ¿Cómo me pueden clonar una tarjeta que está en una caja fuerte?

2) Si la tarjeta cuenta con un límite de crédito ¿cómo le hicieron para firmar y sacar dinero, muy por arriba del límite?

Imagino que debía ser alguien dentro de la Institución Bancaria quien estaba robando la información, aunque no lo puedo asegurar, me voy a reservar el nombre del banco. Claramente mi situación fue de estrés y de preocupación. Llamé al Banco, donde el primer contacto fue con sistema de respuesta de voz interactiva, que la primera opción que brinda es “ROBO O EXTRAVÍO”. Al seleccionarla, otra grabación me indicó que los ejecutivos estaban ocupados y que el tiempo de espera era de 10 minutos dando la opción de aceptar o no la espera.

Finalmente me contestó un ejecutivo quien se presentó amablemente y se preocupó si estaba teniendo yo un buen día. Bastante estresado le relaté lo ocurrido, me pidió los datos de mi tarjeta, me hizo las preguntas de seguridad y me indicó que mi servicio era de Banca Preferente, por lo que amablemente me canalizó con un ejecutivo de dicha área.  Pensé que la atención sería rápida.

Me contestó otro ejecutivo después de varios minutos, nuevamente amable e interesado en cómo me encontraba. Yo ya no estaba en el mood de platicar, me urgía resolver la situación y no encontrarme obligado a pagar los cargos. Pero cuál fue mi sorpresa al enterarme que el Banco, sin previo aviso, había tomado el dinero de mi cuenta de cheques (de la misma Institución Financiera) para aplicarlo a la tarjeta de crédito. Sin ni siquiera hacerme una llamada o enviarme un correo electrónico, el Banco me había vaciado mi cuenta de ahorros.

Revisé con el ejecutivo cargo por cargo y por cada uno de éstos generó una orden de aclaración y un correo electrónico. Después de 2 hrs., de proceso, terminé la llamada, desgastado, sin dinero en mi cuenta y con la consigna de mandar una carta firmada por cada aclaración al Centro de Atención del Banco.

Tres días después hablé al Banco, para saber cómo iba la aclaración de los cargos, con el mismo proceso del sistema de respuesta de voz interactiva, espera, traspaso a Cuenta Preferente, dar toda la explicación al amable ejecutivo, pero sólo sirvió para enterarme que el ejecutivo anterior había cometido un error al generar las aclaraciones, por lo cual tuve que tomar  otras 2 hrs., para levantar aclaración por aclaración y mandar las cartas firmadas.

Mi situación aún no se resuelve y aunque las aclaraciones ya están levantadas, se entenderá el mal sabor de boca que me dejó el nivel de atención, el servicio y la resolución que tiene el Banco ante este tipo de problemas.

Esa misma semana un amigo publicó en su muro de Facebook una pregunta: “Llevo 30 años, teniendo mis servicios financieros con un Banco y tomé la decisión de dejar de trabajar con éste, estoy cansado y molesto, no me gusta el servicio, y quiero pedir recomendación a la comunidad, ¿a qué otro Banco me voy?”. Los primeros comentarios lo felicitaban por su decisión, otros le recomendaban Bancos y los últimos se quejaban de las recomendaciones. Todo el debate estaba concentrado en los siete Bancos principales del país, que son los más grandes, los que cuentan con más sucursales, tienen más servicios y más publicidad. Después de 50 comentarios, mi pobre amigo de Facebook, seguramente acabó más confundido y sin una respuesta clara de a dónde migrar su cuenta. Mi conclusión fue que no hay un Banco 100% recomendable, no existe el mejor Banco de Mexico, todos tienen algunas cosas bien y otras mal y me quedó claro que los usuarios de la banca no estamos contentos con lo que nos ofrecen.

Realmente no hay una Institución Financiera recomendable pero la idea de guardar el dinero en el colchón en lugar del Banco no es una opción.

La regla de oro en todo tema financiero o que tenga que ver con dinero es DIVERSIFICA. Siempre diversifica tu dinero, no lo guardes todo en una misma Institución Financiera, utiliza bancos distintos. Busca que cubran tus necesidades, que tengan sucursales, acceso a Internet, acceso para la transaccionalidad (pagar cuentas, recibir pagos, guardar dinero), porque si se presenta alguna situación como las experiencias que narré y sólo tienes un banco quedarás atorado.

Hoy en día la idea que una sola Institución Financiera resuelva todas tus necesidades, forma parte del pasado. El dinero de tu cuenta corriente (para pagos diarios) puedes diversifícalo en dos Instituciones Bancarias y el apartado que tienes para inversiones, ahorros, excedentes, o lo que vas reservando para algún gasto grande, guardarlo en una tercera Institución Financiera, la cual puede ser un Banco, una casa de Bolsa o un Fondo de Inversión.

Desde el punto de vista de medios de pago, hoy en día necesitas:

  • Una tarjeta de crédito (si calificas para ello), la cual es una herramienta básica que normalmente es fácil de obtener.
  • Mi recomendación es tener al menos dos herramientas de pago, una tarjeta de la Institución Financiera donde tienes tu cuenta corriente y una tarjeta no tengas cuenta de ahorro. No recomiendo más de 2 porque cuestan y no son baratas.

Desde el punto de vista de financiamiento, para crédito y arrendamiento tienes muchas opciones:

a) Están los Bancos tradicionales pero es difícil calificar ya que tienes que tener historiales de crédito perfectos y les cuesta trabajo prestarte si no eres cliente de ellos y normalmente no son rápidos.

b) Está el sector de las SOFOMES donde no importa si eres una persona física o una empresa, ahí encontrarás que tienen productos atractivos y personalizados a tus necesidades. Normalmente son flexibles y rápidos, tal vez no encuentras la mejor tasa del mercado, pero tienes muchas opciones accesibles. No obstante, si lo que quieres es velocidad, definitivamente las SOFOMES son tu camino,

c) También tienes los Marketplace de crédito, los peer to peer o los Crowdfunding donde si tienes un buen historial crediticio va a ser fácil conseguir dinero y financiamiento relativamente barato. Los procesos no son muy rápidos, porque tienes que esperar a que te fondeen, pero es una opción, para los que tienen muy buen orden y comportamiento crediticio.

En conclusión, ¿cuál es el mejor Banco?, no lo hay.

Algunos usuarios tienen buenas experiencias y otros malas, pero la mayoría no están satisfechos. Uno no puede ser muy bueno para todo, y los grandes bancos, como tienen muchos servicios, tienden a despreocuparse por ciertos detalles que, como clientes, quisiéramos que les preocupara.

Así seamos un cliente de $1,000.00 o de $100,000,000.00; todos requerimos el mismo trato, flexibilidad y atención personalizada.

Una recomendación final pero muy importante es que como cliente no seas conformista. No toleres que te atiendan mal y cámbiate de Institución Bancaria o financiera, porque la única forma en que las empresas van a reaccionar para mejorar sus productos y servicios será perdiendo clientes. Cuando los clientes se quejan pero no actúan, los grandes Bancos no reaccionan ya que el cliente se queja pero sigue dejando su dinero y pagando las cuotas. Por ello, si no estás contento cámbiate, porque eso va a hacer que al final tengamos mejores Instituciones Financieras, mejores servicios y mejores productos. Haz que las empresas financieras se preocupen por ti, no que tú te preocupes por ellas.

Escribiendo esta entrada encontré en las redes sociales una carta de otra persona que compartió a la comunidad y que encuentro muy ad hoc sólo se omitieron los nombres tanto del Banco como de la persona involucrada para evitar dañar la confidencialidad.

Ojalá les guste.

 

CARTA DE UN USUARIO DE BANCO

Querido Banco:

He decidido dejarte, y creo que te mereces una explicación. Antes que nada, quiero que sepas que… no eres tú, soy yo.

A lo mejor soy un poco especial, pero en verdad nunca me ha gustado que me traten con la punta del pie. Llámame requisitoso, si quieres.

Ya llevamos muchos desencantos, a lo mejor es natural en 13 años de relación (yo tampoco soy perfecto… y he tratado de ser tolerante). ¿La gota que derramó el vaso? Me tomó 5 meses y medio recuperar un dinero que me debías, después de cerrar una cuenta con saldo a mi favor (por un depósito imprevisto).

Ponte en mis zapatos: para que me dieras lo que ambos sabíamos que era mío (tus estados de cuenta lo confirmaban), tuve que ir unas 7 veces a la sucursal, hablar 6 veces al centro de atención telefónica y levantar 2 aclaraciones presenciales, cada una con 1 ó 2 actualizaciones (por tu incumplimiento del “plazo forzoso” de respuesta).

Primero no las contestabas, después las contestabas con malas excusas, como que no recibiste los documentos, cuando tengo el número de valija en el que los recibiste y las demás solicitudes de esa valija sí se atendieron (a lo mejor no eran para reclamarte dinero). 

A lo largo de 23 semanas, no hubo poder humano (ni la ejecutiva de cuentas, ni el gerente de la sucursal, ni la gente que atiende por teléfono, ni nadie) que pudiera explicarme cómo iba mi caso y por qué razón incumplías una y otra vez la fecha límite para resolverlo.

El gerente se frustró tanto, al no saber cómo resolver mi asunto, que me recomendó ACUDIR A LA CONDUSEF ¡para pedir la protección del gobierno contra tus abusos! ¿¿¿Te imaginas??? Antes no me pagó de su bolsa, el pobre… moría de pena e impotencia.

Hoy por fin recibí mi dinero. Me hubiera gustado que me pagaras con el aprox. 40% de intereses que cobras en tus tarjetas, pero – seamos honestos – nunca has sabido darme lo que tú exiges. De hecho, no sé si estuve atravesando un periodo de baja autoestima o qué me pasó, pero hoy no puedo entender cómo me quedé a tu lado después de tantas faltas de consideración (no tengo que recordarte las otras 3 gracias que me hiciste).

Dime… ¿esto haces con tus seres queridos? No sé tú, pero yo necesito sentirme escuchado, necesito que mi pareja se sepa comunicar conmigo, que me trate con respeto y QUE ME VALORE.

Por todo esto, y más, me voy… y debo confesarte que ya estoy feliz con otra. Insisto, a lo mejor no eres tú, soy yo… pero espero que haya muchos como yo, para que esta experiencia te ayude a mejorar. Por que, a pesar de todo, te deseo siempre lo mejor. ¡Ánimo my dear! TQM ❤

 

P.D.  Por tu bien, te dejo una lista de cómo van los bancos en cuestión de atención a clientes. Date cuenta que has sido el menos atento y que tienes muchísimo por cambiar, si es que quieres conservar a tus parejas futuras:  http://www.buro.gob.mx/tbl_general_comportamiento.php?id_sector=40&id_periodo=8

 

P.D.2.  También te dejo la liga en la que me tuve que dar de alta para que me dejaras de marcar obsesivamente, con ofertas que te dije (¿cuántas veces?) que no quería. Güerita, ¡ojalá me hubieras escuchado, como ella! http://portal.condusef.gob.mx/reus/ReusDW4/index2.html

 

¿Sabes cómo elegir la tasa de interés correcta?

Tasas de interes

¿Qué tasa de interés es la correcta para un un crédito o un arrendamiento? ¿Qué es caro? ¿Qué es barato? ¿Cuál es una buena oportunidad y cuál no?

Éstas son siempre las preguntas que nos hacemos cuando vamos a contratar una línea de financiamiento. Lo más importante es entender que la tasa correcta es aquella de la Institución Financiera que SÍ TE AUTORIZA la línea de crédito. Esa es la primera regla del juego. Puede haber un Banco que preste a tasas del 5% pero si nunca te autoriza la línea de crédito o no calificas, da igual que cobre muy barato.  Si no te da el financiamiento, realmente no es una opción. Existen distintos tipos de Instituciones Financieras: Bancos, SOFOMES, SOFIPOS, Arrendadoras, Plataformas de Peer to Peer, Crowdfunding o Cajas de Ahorro donde encontrarás información, exceso de publicidad y a veces poca claridad. Es cuestión de entender qué aspectos debes vigilar.   orqueiten de manera diferente: que esto te gancho comercial donde no calificar

Es una decisión errónea cuando sólo consideramos la tasa de interés como tu base de decision. En el cálculo de ésta influye mucho el tiempo, la base de cálculo (saldos insolutos, promedios, saldos globales), la periodicidad de pagos (semanal, quincenal, mensual, anual), e inclusive el famoso CAT (COSTO ANUAL TOTAL) -dato informativo y de comparación- que no te dice lo que realmente vas a desembolsar sino que te da el costo financiero real, por lo que te puede confundir (no te preocupes la mayoría de la gente no lo entiende muy bien)  ya que no significa que vas a pagar ese porcentaje.

En el momento en que una empresa está tomando una decisión financiera, es peligroso ponerse a jugar con las tasas o los CAT’s para determinar su costo, ya que muchas veces en la publicidad e inclusive en las cotizaciones, no es clara la base de cálculo de la tasa, lo cual hace imposible de interpretar y comparar. La mayoría de los empresarios hacen un análisis comercial sobre cuánto tienen que pagar. Ejemplo: si me van a prestar $10,000 y tengo que pagar $1,000 en doce meses, parecería que es el 10%. Pero la realidad es que en el modelo financiero no funciona así. Si vas a pagar $1,000.00 en un año por $10,000.00, la realidad es que el costo financiero va a ser alrededor del 20%.

Desde el punto de vista mercadológico, Instituciones Financieras de todo tipo aprovechan la confusa forma de cálculo y confunden con facilidad a los clientes. Por ejemplo, pueden decir que su tasa de interés es del 1%, del 30% o del 365% y están diciendo exactamente lo mismo, sólo que lo que cobran lo transmiten de manera diferente: su tasa es del 1% diario, del 30% mensual o del 365% anual.  Si lo quieres comprobar, toma tu calculadora e intenta calcular los intereses que te cobró tu tarjeta de crédito en tu último corte. Utiliza la tasa de interés que marca el estado de cuenta y dime si lograste llegar al monto de intereses que dice tu estado de cuenta. No es que esté mal, sólo que no tienes toda la información para hacer el cálculo.

Ahora, ¿qué tasa debes aceptar? Tu decisión siempre tiene que ir relacionada más con tu flujo de efectivo y tu capacidad de pago. Indistintamente de la tasa, debes ver que en los flujos de efectivo tengas la capacidad de pago de las mensualidades que la Institución Financiera te está proponiendo y no te vayan a sacar de balance. Antes de marearte con tasa de interés, si es 1, 2, 3, 20 ó 50 por ciento, primero fíjate en lo que tienes que pagar cada mes, la amortización del crédito y observa tu flujo de efectivo, compara los pagos que tienes que realizar cada periodo y ve tus otros compromisos de pago, donde el objetivo es que no te estrese tu liquidez.

Como puedes ver, es un poco confuso, sobre todo si no eres un experto financiero (la mayoría de la población no lo es), entonces para determinar cuál es la institución que te va ofrecer el mejor producto, debes evaluar 4 aspectos:

1) El monto de las mensualidades, las amortizaciones o pagos quincenales según el periodo.

2) El pago total, es decir, lo que pagarás al final del financiamiento.

3) El plazo. Pongamos un ejemplo, si en un financiamiento pago $1,100 en un año y en el otro pago $1,200 en tres años, es más barato el segundo, porque a pesar que al final pago más, tengo más tiempo para liquidarlo.

4) Si vas a comparar dos propuestas, siempre deben ser sobre las mismas condiciones, mismo monto, mismo plazo, misma periodicidad de pago, sino, es fácil perderse.

Es muy común que cuando un empresario va a solicitar financiamiento, lo haga basándose en aquella publicidad que ostenta la tasa más baja. No es una mala idea, pero puedes perder mucho tiempo si lo hace una por una. Necesitas buscar dos o tres Instituciones financieras e iniciar el proceso con cada una al mismo tiempo. Te solicitarán la misma documentación y aunque algunas son más rápidas que otras, encontrarás que en algunas sí calificas y en otras no. Al final podrás comparar productos iguales y tomar una mejor decisión. Te sorprenderás que a veces la que ostenta la tasa más barata, no es tu mejor opción.

Si te acercas a una institución financiera con la idea de obtener una tasa del 2% -gracias a la publicidad- y obtienes la del 30%, decidirás que es muy caro, te encontrarás molesto y te marcharás sintiéndote engañado. Pero es probable que la tasa del 2% sea un gancho comercial donde no calificarías. Te darás cuenta que la tasa no va ser lo más importante, sino el tiempo, la velocidad de respuesta y la facilidad del proceso lo que más va pesar en tu decisión.

¿Realmente la tecnología (FinTech) acabará con los modelos financieros tradicionales?

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El mundo se está transformando, todo se ha vuelto digital y el sector financiero no es la excepción, las fintech -finanzas y tecnología- están abriéndose camino considerablemente. Casi todas las empresas están brindado servicios a través de Smartphones y poniendo en entredicho todos los modelos tradicionales de financiamiento. En un futuro cercano todos nos volveremos –más- dependientes de la tecnología móvil, porque nuestros dispositivos ya no serán únicamente un medio de comunicación, se consolidarán como centro de entretenimiento y como la mejor herramienta de trabajo portátil. Más del 60% de los clientes del sector financiero tradicional ya acceden a sus servicios financieros por aplicaciones móviles.

En el sector financiero, las fintech, la sustitución y la disrupción de los modelos tradicionales están poniendo en riesgo al modelo tradicional de la banca. Situación que ha orillado a estas instituciones a implementar la digitalización y la integración de nuevas tecnologías en todos sus procesos. Actualmente, podemos observar nuevos modelos en diferentes países, los cuales están simplificando la vida de sus usuarios financieramente hablando, pues es posible solicitar créditos, ahorros o inversiones desde un celular. Pero ¿realmente las fintech van a acabar con el método tradicional?

Solo 32% de las entidades financieras tradicionales tienen algún tipo de estructura, herramienta o alianza de FinTech en sus entidades.

Las Fintech llegaron a disrumpir casi todos los modelos tradicionales financieros: están reduciendo costos, atrayendo nuevos jugadores al sector y hacen más sencillos los procedimientos cotidianos del día a día. Pero no nos equivoquemos, la mayoría de los empresarios PYME siguen necesitando asesoría personalizada, sobre todo para temas de financiamiento. Alguien que entienda su modelo de negocio y que pueda ofrecer servicios financieros a la medida ya que la idiosincrasia, los procesos y la estructura de las PYMES es normalmente difícil de empaquetar y automatizar.

Veámoslo desde el punto de las empresas PYME: en México el 70% de dichas empresas son familiares, normalmente tienen una pobre estructura, conviven un poco con la informalidad y claramente (la mayoría) no audita sus estados financieros o ni siquiera cuentan con ellos. En nuestro país, la gran mayoría de las PYMES no están de acuerdo con el régimen fiscal, lo cual naturalmente las lleva a crear estrategias fiscales para intentar ahorrar impuestos, deducir más o simplemente realizar ventas externas. Éstos métodos no son los correctos, no están estipulados en la ley, pero suceden casi en todas las PYMES y hacen que cada pequeña o mediana empresa se convierta en un universo completamente diferente uno de otro. Universos grandes, difíciles de leer y comprender. Lo cual para una institución financiera se traduce en altos costos de originacion, en riesgo y para los bancos, por temas regulatorios, simplemente imposibles de atender.

A pesar de que el sector tecnológico está ganando terreno y haciéndonos la vida más fácil, las instituciones financieras no pueden deslindarse totalmente del método tradicional para atender financieramente a una empresa PYME.  Por ejemplo los bancos, con su infraestructura de sucursales y estructuras organizacionales grandes y globales, no tienen tanta flexibilidad para personalizar el servicio. La tecnología los va ayudar automatizar procesos y a dar servicio más rápido a más clientes, pero desde el punto de vista de financiamiento, va hacer la puerta de entrada más angosta (la de la autorización de crédito). Sería más probable ver implementaciones únicas y soluciones automatizadas en el Sector Financiero No Bancario, que podrá y necesitará crear modelos híbridos entre tecnológicos y tradicionales para  atender y entender a los empresarios.

Al final los ganadores de todos estos cambios tecnológicos serán los empresarios, ya que van a tener más herramientas y mejores servicios para optimizar los procesos financieros de sus empresas.  Adicionalmente, la tecnología está empujando a nuevos jugadores a atenderlos, lo cual siempre beneficiará a la empresa.

Debemos entender que el mundo y las empresas van a requerir de los dos brazos: el tecnológico y el tradicional. El cambio no va a ser 100% digital, pero tampoco los procesos seguirán siendo totalmente tradicionales, estamos en una época de cambio y adaptación. Los modelos financieros tradicionales no van a morir pero si van a cambiar y la institución financiera que no lo vea así, se extinguirá.

 

4 reglas básicas para que el endeudamiento no sea un problema para tu empresa

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¿Qué tan sano es endeudar a tu empresa?, ¿cómo saber que no la estás sobreendeudando?, ¿cómo decidir cuánto es lo que te puedes endeudar?, ¿cuál es la capacidad de endeudamiento de tu empresa?

Es claro que cuando necesitamos hacer una inversión o tenemos una emergencia  de liquidez, lo más importante es conseguir el dinero para salir al frente de la batalla. Pero después de superar la crisis hay una deuda que pagar, un contrato o un pasivo; que si está  mal planeado o no lo evalúas contra tus capacidades de pago pueden poner en problemas a toda tu empresa.

Existen fórmulas y reglas que dan un poco más de visión respecto a definir el monto de nuestras deudas, desde una sociedad anónima  o una asociación civil, hasta las empresas que se encuentran en el sector financiero en las cuales se aplican otras reglas.

  1. ¿Qué tan sano es endeudarme?

OPCION A.  Endeudarme de acuerdo a mi flujo de efectivo

Una de las principales razones por las que te cuesta trabajo conseguir financiamiento es falta de información o falta de claridad de la misma. Debes organizarte, saber cuál es tu capacidad de pago real, es decir después de tus gastos, saber cuál es el flujo de efectivo sobrante que te queda para contraer nuevas obligaciones y cuidar que la deuda no se convierta en una carga que te aleje de tus metas.

¿Cómo hacerlo? muy simple: toma todos los estados de tu cuenta bancaria, suma todos tus ingresos, resta los egresos y te quedará un saldo, ese saldo lo puedes tener en las cuentas de banco, en efectivo o inversiones. La idea es que revises tus últimos seis meses o inclusive tu último año para analizar cual es el promedio de los saldos finales que dejas en tu cuenta de banco y este promedio mensual, es tu capacidad máxima de pago para hacer frente al crédito o cualquier otra obligación. Ya conociendo esta información, debes compararla contra tu plan de pagos (amortizaciones) del producto financiero que vayas a contratar. La regla de oro es que este pago mensual del financiamiento no supere el 35% del flujo de efectivo sobrante, ya que te dará capacidad de maniobra inclusive en caso de crisis, sin poner en riesgo a tu empresa. Lo ideal es que este abajo del 20%, pero abajo del 35% es manejable para cualquier empresa.

Si estás endeudándote para invertir en tu negocio -adquirir nueva maquinaria o desarrollar un nuevo producto- con los que buscas generar flujos futuros que te ayuden a solventar la inversión, considera que en la primera parte del crédito, mientras tu proyecto comienza a generar nuevos ingresos, tus flujos actuales serán tu capacidad real. Ya que si tienes tropiezos en tu inversión, por lo menos en el pago del crédito no te generará un problema de liquidez grave. Lo ideal es que No pagues una deuda con flujos futuros o con proyectos todavía en el aire, que no estén generando ingresos, ya que son cosas que no puedes controlar y pueden poner en problemas tu empresa.

Si dependes 100% de flujos futuros para poder pagar el crédito, a la hora de documentar tu financiamiento con la institución financiera, va a ser importante intentar negociar algún periodo de gracia en tus pagos. El plazo del financiamiento debes mandarlo al mayor posible, no quieres pagos mensuales muy altos pongan en problemas tu negocio. Importante que en tu contrato tengas la posibilidad de pagos anticipados para que puedas liquidarlo antes del plazo contratado, así podrás manejarlo según tus resultados.

Cuando se trata de proyectos emprendedores con empresas nuevas, no tienes el flujo necesario y se convierten en flujos futuros. Una opción que tienes es levantar el capital a través de socios o a través de otros esquemas un poco más sofisticados que te puedan ayudar. La deuda tal vez no es el mejor camino porque si tienes un problema de liquidez, la deuda te puede matar porque te va a exigir un pago mensual. Pase lo que pase vas a requerir ese pago, vas a tener esa obligación y ese estrés. Desgastará tu cartera y a tu empresa. Tendrás que enfocarte en cómo resolver tu deuda en lugar de concentrarte en cómo sacar tu negocio adelante para que empiece a generar mayores flujos. Una estrategia que puedes aplicar si tu empresa no tiene el flujo de efectivo es pagar a nivel personal o a nivel socios: entre todos pueden juntar el flujo para hacer frente al crédito en caso de que algo no salga, pero lo más sano es alinearlo al flujo de efectivo de tu compañía.

Si necesitas flexibilidad para que la institución financiera entienda tu caso, la vas encontrar principalmente en el sector financiero no bancario, pues en los bancos normalmente es más complicado.

OPCION B.   No se recomienda que las empresas tengan más de tres veces de su capital contable en pasivo

Existe una regla de cajón del contador, que dicta que las empresas no pueden tener más de tres veces de su capital en pasivo o deuda. Al capital social (las aportaciones que hiciste) se le suman o restan las utilidades o las pérdidas que hayan tenido en ejercicios anteriores, eso te lleva a tu capital contable.

En una instutución o empresa del Sector Financiero, donde el negocio se basa más en una estrategia de apalancamiento, se pueden superar de cinco a ocho veces los rangos normalmente sanos, pero, para una empresa que no se dedica a prestar dinero, lo mejor es no superar tres veces su capital.

En términos generales: tres veces tú capital contable es un primer paso para determinar la capacidad de endeudamiento que tiene tu empresa. Aunque esta métrica es limitada, ya que dependerá de tu estrategia de manejo de capital y utilidades. Al final es más poderosa la herramienta basada en tus flujos de efectivo.

  1. Paga puntualmente, No ignores tus deudas aunque no te cobren

Un financiamiento no es un ingreso adicional, es una deuda que deberás pagar, paga puntualmente, ya que tu deuda te generara historial crediticio, te generará buena reputación y la próxima vez que desees adquirir un financiamiento será más fácil, ya que tu historial hablará por tu empresa.

Ninguna empresa está libre de caer en crisis, pero lo más importante es que lo comuniques a quien te otorgo el financiamiento. Negocia, llega a algún acuerdo, restructura la deuda, no ignores, no dejes de contestar el teléfono, siempre te puedes acerca a tu institución financiera ya sea bancaria o no bancaria. Siempre hazles frente a tus deudas.

  1. Lo ideal es que la deuda sirva para invertir en activos productivos, si es posible elige el arrendamiento.

Endeudarse para invertir en el negocio y generar nuevos ingresos es un mecanismo común. Para garantizar que la deuda no sea un problema y sea una herramienta de crecimiento, el ideal siempre será contar con activos productivos. Te puede ayudar para otros temas como capital de trabajo o restructuración de deudas.

Ya les he platicado sobre las ventajas del arrendamiento, que no es otra cosa que un financiamiento de activos: no te descapitaliza y está automáticamente garantizado por el mismo activo. Una de las grandes ventajas del arrendamiento puro es que no se registra en el pasivo de tu contabilidad, no te apalancas y no endeudas tu empresa a nivel de estados financieros, lo cual ayuda a que los números de tu empresa se vean más sanos, ya que se registran los pagos mensuales como gastos, no como un pasivo amortizando. Sin embargo, en tus cálculos de capacidad de pago no debes dejar de considerarlos.

  1. Diversifica tus proveedores de financiamiento.

Es importante que desarrolles historias de éxito con distintas instituciones financieras, no dependas de una sola, la mayoría de las instituciones financieras solo trabaja con clientes que ya conocen: entonces haz que te conozcan.

En los negocios, más importante que el costo, es la velocidad de toma de decisión. En el momento que requieras un financiamiento para aprovechar una oportunidad o invertir en esa maquinaria que necesitas, no quieres quedarte atorado en trámites lentos con la institución financiera con la que siempre has trabajado, ni depender solamente de una opción.

Es más fácil tomar decisiones cuando tienes varios caminos, por ello, debes crear historiales de crédito con distintas instituciones financieras. No te limites sólo a bancos, también explora al sector financiero no bancario (SOFOMES, CROWDFUNDINGS) que es flexible y rápido, puede hacer sacos a la medida y donde encontrarás interés para comprender tus necesidades, más que la de un banco tradicional.