¿Te puedes desconectar en las vacaciones?

shutterstock_266850428¿Cuándo te vas de vacaciones puedes desconectarte totalmente de tu oficina?

Si la respuesta es NO, significa que algo no está bien en la forma en que llevas tu empresa, y esto puede ser por dos razones:

  1. No sabes disfrutar a tu familia y tus vacaciones.
  2. No has preparado bien a tu equipo, lo cual puede deberse a que no está bien seleccionado, o que no te has tomado el tiempo para enseñar y delegar funciones para que la empresa no dependa de ti.

Para que las empresas crezcan no tienen que depender de una sola persona. Si el problema es que no te puedes desconectar de tu oficina por una situación de estrés o por algún problema, es seguro que en las vacaciones no lo vas a poder resolver, así que, espera a regresar a la oficina para solucionarlo, no se va a caer ni se va a hundir el mundo en una semana o en unos días que tomes vacaciones. Toda empresa necesita líderes frescos, creativos, motivados, y el día a día de una oficina normalmente juega totalmente en contra, te da ceguera de taller, dejas de observar, te ciegas en el bosque de los problemas perdiendo visión, creatividad, y muchas veces, motivación, por lo que salir de la rutina te ayuda a volver a ver las cosas desde otros puntos de vista, te ayuda a reactivar la creatividad, a motivarte y a tomar decisiones.

Pero ¿qué es lo que SÍ puedes solucionar?

  • Creo que la familia debe ser lo más importante, ya que un empresario no puede ser exitoso si no sabe dedicarle tiempo a ésta. Entiendo que es difícil desconectarse del estrés y de los problemas de la oficina, pero tienes que aprender a lograrlo para que puedas recargar pilas, salir un poco del bosque de los problemas y realmente ser creativo al momento de resolver conflictos en tu oficina. Viaja, haz ejercicio, lee un libro, desconéctate. Es importante que entiendas que no vas a poder resolver el problema desde tus vacaciones y solamente vas a pasar un mal momento junto con tu familia, amigos o acompañantes.
  • Si no te puedes desconectar de la oficina porque la empresa depende de ti y te necesitan para tomar de decisiones, o si los procesos dependen de tus llamadas, correos y vistos buenos, entonces, tienes que trabajar con tu área de Recursos Humanos o Capital Humano y crear procesos referentes a cómo tomar decisiones cuando tú no estés y quién tiene que tomarlas. Puede ser que una o dos personas te sustituyan para una toma de decisión, pero este proceso debe estar documentado y firmado. Adicional, tienes que capacitar y enseñarle a tu equipo de trabajo (sobre todo a tus manos derechas) a tomar decisiones, a arriesgarse, a ser independientes, y a no necesitarte, porque la empresa va a crecer más cuando son más cabezas y más manos.
  • Si lo que te preocupa es el control del dinero y el manejo del flujo diario, en primer lugar, si no tienes en quién apoyarte para esta tarea o no confías plenamente en alguien para delegarle esta tarea, tu primer problema es de personal y el segundo es de procesos. Sí existe la gente honesta y tus procesos de reclutamiento lo deben detectar, aunque todos somos humanos y cometemos errores es muy fácil mitigarlos con procesos y controles, como firmas mancomunadas, cuentas de banco diferentes para el manejo de distintas operaciones, es decir, puedes dejar cuentas de bancos sólo con el recurso necesario para las operaciones diarias, con tokens mancomunados y limitando transacciones por montos, de esta manera, mitigas tu riesgo de un mal manejo de caja o un error.

Para lograr los puntos anteriores, lo primero que tienes que hacer es reclutar correctamente a tu equipo de trabajo. Dentro de tu proceso de reclutamiento es necesario que además de las entrevistas tradicionales, nunca dejes de pedir referencias e investigar a la persona previo a su contratación. Además, la contratación de tu equipo se debe basar en sus habilidades y capacidades más que en su sueldo o cualquier otro aspecto, por lo que las personas que contrates tienen que ser mejor que tú en cada una de las áreas. Si contratas gente que no es tan buena como tú, estás reclutando de una forma incorrecta. Es importante que no tengas miedo a perder la toma de decisiones, al contrario, cuando tu equipo está tomando decisiones valiosas, es cuando está creciendo tu empresa y más contento te debes sentir, no te sientas amenazado por la iniciativa o porque te contradigan en una toma de decisiones, ese tipo de personas son las que hacen crecer los negocios, son las que te hacen crecer como líder y como persona, no necesitas gente que te diga que sí a todo o que siempre esté de acuerdo contigo, porque cuando tú no estés no sabrán qué hacer.

Está claro que tienes que delegar, pero para eso primero debes capacitarlos, enseñarles cómo se hacen las cosas y darles confianza, para que en el momento en que salgas de vacaciones, no te necesiten en ese periodo. Además esos momentos de vacaciones siempre ayudan al equipo a fortalecerse, crecer y evolucionar. Deja que se equivoquen sin enojarte, para que realmente vayan aprendiendo. Considera que tú te equivocaste muchas veces para llegar a tomar decisiones correctas, por lo que tu equipo también lo hará.

Pero al final, el termómetro es, si no te puedes desconectarte al 100% en tus vacaciones, es porque algo estás haciendo mal.

Reglas de oro para poder venderle a las PyMES y tener éxito

shutterstock_376929169Se catalogan como PyMES las pequeñas y medianas empresas que tienen de 1 hasta 250 empleados y con ventas anuales hasta de 250 millones de pesos. La gran mayoría de las PyMES son micro o pequeñas empresas.

1ª Regla

Las PyMES no se pueden empaquetar como PyMES, porque son muy diferentes entre ellas, inclusive empresas de un sector que fabrican el mismo producto y que tienen más o menos un tamaño similar, cuentan con procesos internos y tomas de decisiones completamente diferentes. No es un sector estandarizado, por ende, no se puede atender a todas por igual. Esa es la clave por la que grandes bancos o empresas que quieren enfocarse al sector PyME no tienen éxito: quieren vender un solo producto para todas. Por lo mismo, los empresarios PyME tienen una mala opinión sobre estos productos dirigidos a sus negocios.

2ª Regla

Lo que más le importa al empresario PyME es un trato y atención personalizados, por lo que necesita que le hagas trajes a la medida.

3er Regla

Las PyMES suelen ser empresas familiares, muchas veces sin procesos y con tendencia a ser informales, por lo que si quieres venderles un servicio, no les pidas requisitos muy sofisticados o institucionales, es decir, todo lo que le pedirías normalmente a una gran empresa, porque no lo van a tener, y vas perder a tu cliente. Si requieres pedir mucha información para vender, mejor déjalo sencillo (keep it simple), no pidas cosas complicadas porque ahí vas a complicar la situación con el empresario.

4ª Regla.

Habla su lenguaje, entiende la idiosincrasia, comprende el perfil del tomador de decisión y habla su mismo idioma, aunque éste sea técnico, sencillo, simple, financiero o sofisticado.

5ª Regla.

Las PyMES no tienen tiempo de sobra, están sobreviviendo, sacando la nómina y pagando día a día, por lo cual, todos los proyectos que puedan traer beneficios a mediano o largo plazo u oportunidades e innovación, va a ser complicado que el empresario PyME les dedique el tiempo que requieren. Le debes mostrar a un empresario PyME las ganancias a corto plazo, es decir, los resultados inmediatos, ya que le va a costar más trabajo visualizarlas a mediano y largo plazo. Aunque tu producto o servicio tienda a darle mejoras o su impacto sea en el mediano o largo plazo, no olvides dejar muy claras cuáles son las ganancias a corto plazo porque ese es el principal motor de la toma de decisión del empresario para contratarte y consumir tus productos o servicios.

6ª Regla

Normalmente las PyMES viven con poca liquidez y erróneamente pensamos que el empresario toma decisiones basándose en el precio. Pero para no caer en la trampa de que para ganarte al cliente PyME tienes que ser el que le ofrezca el costo más barato (no es regla para todos), ofrece opciones de pago, o de financiamiento, ya sea que tú lo financies y le des plazos. Acércate a una entidad financiera que te ayude a crear un producto. Normalmente eso lo vas a poder conseguir acercándote a una SOFOM porque son más flexibles y están dirigidas a este mercado. Otras opciones son que aceptes tarjeta de crédito con la modalidad  de meses sin intereses y actives un punto de venta conectado a tu celular, ya sea con un banco o una de las empresas nuevas -que no son instituciones bancarias- en donde te dan tu lector Clip.

Es importante que no pretendas venderle a los mismos precios que a un gran corporativo, porque si no perderás a la PyME. El precio sí es un factor sensible, por lo mismo utiliza estrategias creativas para que el empresario no se enfoque solamente en el costo y no caigas en una guerra de precios, en la que tu ventaja competitiva sea un precio bajo, porque siempre va a haber alguien que te gane en el precio y que venda más barato.

Si le vas a dar financiamiento, es importante considerar el riesgo de la PyME, mismo que se reduce si la empresa ya lleva más de dos años de existencia, ya que antes de ese periodo hay una alta probabilidad de que quiebre, cierre o que no tenga éxito. Si una PyME sobrevive más de diez años es una empresa que vamos a ver por mucho tiempo, debido a que ya mitigan todo el riesgo.

7ª Regla

Por último, intenta que la entrega del producto o el servicio sea lo más sencilla posible y de “llave en mano” (plug and play) para que la toma de decisión sea muy fácil, ya que si el empresario PyME tiene que resolver otros asuntos, para poder usar el producto, le estás complicando la vida y, normalmente, como no tiene estructuras organizacionales muy sofisticadas, pues él mismo será el comprador, tomador de decisión y usuario. Por ejemplo, si le vas a vender una maquinaria que está en Europa, la puedes vender puesta allá, y decirle que él resuelva la importación e instalación en México; sin embargo, esto complicaría la decisión del empresario. No obstante, si le entregas la maquinaria puesta en el país, en marcha y con servicio integrado va a ser mucho más fácil para el empresario PyME tomar la decisión. Esto es fundamental porque no es una empresa grande que cuente con una estructura de importación, así como un área de arranque y mantenimiento. Por lo anterior es que han tenido tanto éxito las empresas que rentan copiadoras e impresoras, donde el empresario ya no tiene que comprar ni preocuparse por los consumibles, sólo realiza el pago de la renta y el personal de la empresa que proporciona el servicio es el que se encarga de la revisión, mantenimiento y limpieza de la maquinaria.

Entre más accesibles o integrales hagas tus productos y servicios para que el empresario PyME los pueda arrancar (no hoy, sino ayer), prácticamente plug and play, va a ser mucho más fácil y rápida la toma de decisión.

¿El Capital Humano es lo más importante en práctica o en teoría?

shutterstock_151920077Todos los empresarios decimos que el Capital Humano siempre es lo más importante en nuestra compañía. Pero algo que he observado en el sector PyME es que a pesar de que todos los líderes lo dicen y lo creen, en sus empresas no se refleja como una realidad, no funciona ni sucede así.

En la mayoría de las empresas el área de Recursos Humanos -o Capital Humano- de las PyMES cuando existe (en muchas empresas ni siquiera existe el área), se dedican a reclutar personal y a la pagar la nómina. Su enfoque es operativo, cuando debería ser estratégico: Desarrollo Organizacional, Estrategia Humana, Comunicación, Motivación, Sistemas de Compensación, Evaluación de Resultados, Desarrollo de Personal, Planes de Carreras, Capacitación, etc. A pesar de esta realidad, la mentalidad del empresario casi siempre es de deseos de mejorar esta área, de invertir en su gente o de hacer algo mejor en su departamento de Capital Humano.

¿Pero entonces qué es lo que pasa?

La mayoría carece de este enfoque debido a que el empresario PyME se encuentra en un estado de supervivencia, busca el número del mes y lograr la utilidad deseada. La mayoría de las PyMES están enfocadas en el corto plazo de sacar el día a día, tienen recursos limitados, cuidan sus gastos y, aunque sí las tienen contempladas, dejan como segunda prioridad inversiones estratégicas, que les puedan traer beneficios a mediano y largo plazo. Es el mismo efecto que pasa con la maquinaria en una PYME, donde normalmente observas que ésta se encuentra desgastada, obsoleta y vieja, es difícil que haya maquinaria de punta en este sector, porque tienen recursos limitados y la maquinaria que tienen funciona y mantiene la operación; por el otro lado, muchas veces puedes observar trabajadores desmotivados, conformistas y tóxicos, pero que mantienen las máquinas funcionando.

El empresario PyME reacciona sólo en caso de emergencia, cuando sus máquinas viejas fallan es cuando les urge invertir en modernizar, en la parte del Capital Humano, cuando esa persona clave se va o pone en riesgo su permanencia en la empresa o la rotación está poniendo en riesgo la sana operación de la compañía, es cuando quieren cambiar el ambiente laboral, pero la realidad es que no es algo que se construye y corrige rápido.

Entonces, ¿qué es lo que tiene que hacer una PyME?

Las PyMES tienen que tener visión para asegurar su futuro y convertirse en grandes empresas, para lo cual, tienen que invertir en maquinaria, renovar, innovar y estar presentes en el mercado. Pero también es fundamental que inviertan en su Capital Humano, porque son los que van asegurar que las utilidades se mantengan.

De ser posible toda empresa debe iniciar un área de Recursos Humanos que además del trabajo administrativo se enfoque en planes estratégicos como su prioridad, el perfil del área de Recursos Humanos debe ser humano, no numérico.  Si tener un equipo profesional y preparado no es costeable, existen alternativas. Varias empresas de outsourcing trabajan como asesores por honorarios a través de una iguala mensual y pueden dar una estructura de Recursos Humanos a una PyME. Al fin de cuentas, todo lo referente a la nómina debe estar bajo el control del Contador o el área Financiera, no del departamento de Recursos Humanos.

Una de las responsabilidades del área de Recursos Humanos es el Reclutamiento; sin embargo, si se enfoca en desarrollar a los empleados, motivarlos y establecer planes de carrera en la empresa;  la rotación de personal se reducirá provocando que Recursos Humanos se enfoque a temas importantes, no sólo a lo urgente.

¿Y si invirtieras en empresas para obtener mejores rendimientos que en el Banco?

shutterstock_110675825Actualmente dejar tu dinero en una cuenta de banco, invertirlo en pagarés bancarios, en CETES, o meterlo en fondos de inversión es una estrategia donde terminas perdiendo dinero. Todos están debajo de la inflación y tenerlo de esa forma hace que pierda valor tu dinero. Aunque no seas muy financiero y juegues con la inflación, estas formas sirven para guardar tu dinero y tenerlo relativamente seguro.

¿Qué debes hacer si quieres tener más rendimiento por tu dinero? Ciertamente, puedes invertir en la bolsa o en cualquier otro producto del mercado de valores, hay gente que gana mucho dinero pero implica un proceso que tienes que conocer y estar conectado todo el día para saber cuándo vender o comprar. Si no eres conocedor de cómo se mueven los mercados o las reglas de la bolsa, no te lo recomiendo este camino. Si quieres entrar porque consideras que es muy fácil comprar acciones e invertirlas con la esperanza de recibir más dinero, lo más seguro, es que no te vaya bien. Y para tener un asesor que esté cuidando tu dinero, armando tus portafolios e indicándote dónde invertir, necesitas tener mucho dinero para invertir.

Uno de los lugares menos explorados y donde la gente no ve como opción para invertir su dinero es en otras empresas -y no me refiero a las que cotizan en bolsa- sino a las tradicionales, las empresas privadas, las PyMES. Como inversionista en empresas, puedo invertir, con capital, es decir, invierto en las acciones de la empresa, buscando participar de las utilidades o puedo invertir con una deuda a la empresa, es decir, a través de un préstamo que me genere un rendimiento, vamos analizar la posición de solamente inversionista, es decir, no es necesario que entre a la empresa a operar. De este análisis excluyo la situación de invertir en mi propio negocio donde me voy a meter a operar, desde comprar una franquicia o ser emprendedor y empezar una nueva empresa.

Entonces, ¿qué es lo que tengo que observar para hacer que mi inversión esté segura y dé buenos rendimientos? Lo primero que tiene que entender cualquier inversionista, es que la tasa de interés o el rendimiento, es la relación que existe con el riesgo. Poco riesgo representa dinero seguro, pero paga muy poco o nada y mucho riesgo representa mucho dinero, pero poca seguridad. La regla del juego es encontrar la combinación entre el riesgo de pérdida y el rendimiento máximo de una inversión. No se trata de ser el más arriesgado para obtener muchas ganancias porque también eso es muy difícil de lograr.

Pero, ¿qué es lo que debo observar para tomar mi decisión de dónde invierto?

Regla 1: Tomador de decisión.

Esto va en contra de algunas de las ideologías más tradicionales. Mucha gente, cuando decide invertir en una empresa lo primero que quiere es ver sus estados financieros y cuánto vende, cuánto gana. No digo que no sea importante, pero antes de ver cualquier número, tienes que investigar quién es la persona clave de la empresa, quién o quiénes son los que toman las decisiones y se convierten en la clave del éxito de tu inversión. Son aquellos que van a cuidar tu dinero y lo van a poner a trabajar, te deben transmitir la confianza de que tienen la capacidad, experiencia y conocimiento de hacer crecer tu dinero y que van a respetar los acuerdos que se firmen. No importa que el contrato que tengas, si la otra parte no tiene la disposición de cumplirlo te puedes involucrar en un problema; tal vez, por un buen contrato logras recuperar el dinero, pero siempre en los pleitos vas a terminar perdiendo, entonces es importante que el contrato sea sólo un adorno en tu carpeta y no tu medio de seguridad más completo. Si te da confianza la persona o personas atrás de las decisiones, sientes su energía, pasión y compromiso hacia el negocio, puedes avanzar, si cualquier cosa no te late, por más ambiguo que parezca, es mejor no continuar.

Regla 2: Transparencia.

Necesitas que la empresa, sea totalmente transparente contigo, que no te escondan algo y que te muestran las cartas como son. NO existen las empresas sin problemas o conflictos, así como tampoco existen las inversiones sin riesgo. NO existe nada 100% seguro y NO existe nada sin riesgo.

Sin embargo, no tengas miedo de preguntarles a las personas que ya se han ganado tu confianza cuáles son sus preocupaciones, debilidades o problemas. Coméntales que quieres invertir en gente que sea honesta que claramente te transmitan las cosas. Los seres humanos no somos buenos ni malos, en ocasiones nos equivocamos y en otras acertamos, hacemos cosas bien y cosas mal. La idea es conocer las fortalezas y debilidades de los tomadores de decisión y de la empresa. Si sientes que te están escondiendo algo o que no están siendo honestos contigo, es mejor no invertir, sin importar todo lo demás.

Regla 3: Modelo de Negocio.

Antes de tomar la decisión de invertir, es importante entender el modelo de negocio de la empresa, cómo genera flujo de efectivo, cómo y a quién le vende, cuánto le cuesta y cuánto gana o que necesita para ganar dinero. Más allá de hacer un análisis financiero muy sofisticado, una serie de preguntas muy sencillas te ayudarán a entender que el modelo de negocio haga sentido, sea estable, esté bien armado, estructurado y tenga ganancias. Si es una empresa emprendedora o un Start up debes revisar que dentro del modelo de negocio se tenga bien claro el mercado, cómo generara ingresos y cuánto le va a costar operarlo. Intenta detectar que el proceso esté bien armado, que tenga lógica, que cuente con compradores o clientes conocidos y que no son empresas que puedan desaparecer de la noche a la mañana. Es ideal que la empresa genere utilidades, pero muchas veces no requieres que la empresa tenga utilidades para que sea buena inversión, porque tal vez la inversión o préstamo que vas a realizar es lo que la va a hacer rentable (aunque siempre es mejor que haya rentabilidad). En resumen, entiende cómo vende, cuánto le cuesta y cómo gana dinero.

Regla 4: Organización.

Debes entender cuál es la estructura organizacional de la empresa. Las personas claves normalmente son los dueños y directores, pero tienes que ver quiénes son sus mandos medios o los segundos para entender cómo está constituido su organigrama y evaluar si éste es correcto o no, ya que las empresas que tienen éxito o que se sostienen en el tiempo, son las que cuentan con un equipo de trabajo estructurado y muy bien planeado.

Regla 5: Papelito habla.

Un aspecto importante es que hagas lo que hagas, tu inversión de deuda o capital, nunca debe ser sólo de palabra, siempre tiene que ser a través de contratos legales. Si es capital, hay que hacer una asamblea ante un notario y queda documentada, si es deuda tendría que ser a través de un contrato de crédito o un préstamo a través de un pagaré, se documentará de acuerdo a las recomendaciones de abogados. Como mencioné previamente, los contratos es donde se pierde, si uno llega a ejecutarlo es porque la otra parte no lo cumplió. Y todo documento debe dejar claro fechas de pago, entrega de resultados.

Regla 6: Concordancia.

Otro aspecto muy importante es que debes procurar que la empresa en la que vas a invertir coincida con tus creencias, tu ética y valores, ya que por más rendimiento que te dé, si el negocio va en contra de tus ideas, va a generar un choque y un conflicto de interés interno que no te va a ayudar a tomar las decisiones correctas.

Las seis reglas que expliqué son fundamentales, por lo que si hay algo que no te cuadre es mejor no invertir.

Ahora bien, ¿cuál es el rendimiento esperado? La deuda siempre es menos riesgosa que el “equity”, es decir, el capital, por lo cual las tasas de retorno que espero cuando ingreso como capitalista, deben ser mayores que cuando presto dinero a una empresa.  No hay una regla para determinar cuál es un rendimiento aceptable, ya que va a depender del riesgo. Puedes encontrar rendimientos desde 8%, 50% o 100%; sin embargo, no porque que veas que ganan 10% o 40% son buenos o malos, lo que necesitas es que el rendimiento te genere más que los métodos y productos financieros tradicionales. Un producto bancario tradicional de ahorro o de fondo de ahorro o invertir en CETES genera del 1% al 4% anual, inclusive los fondos de inversión de las casas de bolsa también tienen esa volatilidad y difícilmente te pagan arriba de 4%-6% y eso es sin correr casi ningún riesgo, si vas a meter un poco de riesgo en tu inversión, es importante que ganes más, que las opciones tradicionales.

Si vas a invertir en una empresa, realizar un préstamo, o por medio de “equity” es importante que estés en rangos mucho más elevados. Hablando de “equity”yo pensaría en buscar rendimientos o utilidades para estar recuperando por lo menos un 15% o 20% por año (esto es una opinión personal y puede variar dependiendo de varios aspectos) pero mínimo debe estar en ese porcentaje. Si es a través de deuda, yo recomendaría moverme entre 8% al 16%, pero ya una tasa mayor para mí, representa más riesgo.

Hoy en día hay muchas oportunidades para hacer este tipo de inversiones, por ejemplo, en las plataformas de crowdfunding o peer-to-peer, puedes invertir en negocios o personas por Internet de una manera relativamente segura, puedes encontrar rendimientos de alrededor del 8% al 20%; o por ejemplo si inviertes o realizas préstamos en SOFOMES o Instituciones Financieras, estarás en rangos del 8% al 16%, aunque para entrar a prestar a una SOFOM deberá ser a través de invitación, ya que no están abiertas al público general, igual que si fuera un préstamo a una empresa constituida como “S.A. de C.V.” que no se encuentre en el sector financiero también debe estar entre el 10% y 20%. Estos son ejemplos muy generales que espero les sirvan para que uno tome las decisiones correctas.