¿Quieres que tus inversiones siempre GANEN?

shutterstock_428146903¿Cuál es la regla No. 1 y la más importante para asegurar que siempre ganes dinero en tus inversiones?

Sin importar si la inversión es en la Bolsa, Acciones, Empresas, Pagarés, Instituciones Financieras, SOFOMES, Plataformas de Crowdfunding o en inventarios de tu propia empresa, la regla que cualquier persona que va a poner un dinero a trabajar debe tener muy clara es la de diversificación, claro, siempre y cuando inviertas y no seas de los que quieren pero nunca se atreven a hacerlo.

Aún cuando te ofrezcan una oportunidad de inversión muy atractiva, la regla que siempre debes seguir es la de pulverizar o diversificar. No importa la información que tengas, las promesas que te hicieron o las garantías, siempre existe un riesgo. Por eso te pagan una tasa de interés y entre más elevada sea la tasa, mayor es el riesgo, es decir, más riesgo, más ganancia, menos riesgo, menos ganancia.

Siempre existe la posibilidad que el negocio no funcione, que no te paguen una deuda o que las acciones se caigan; es importante que aproveches oportunidades, pero debes pulverizar tu dinero. No existe inversionista que logre que todas sus inversiones sean exitosas, siempre vas a tener inversiones que no funcionan, que no reditúan, que no pagan y que no cumplen sus objetivos.

Hablando específicamente de acciones, entre más acciones diferentes tengas, más seguridad de retornos positivos vas a tener. Por más que seas el mejor analista financiero y tengas información de primera línea, el mercado de valores se maneja generalmente a través de especulaciones, por lo que en ocasiones los grandes capitales van en contra de la lógica. Por más análisis y soporte que tengas, el valor de una acción en la bolsa cambiará, entre más diversificado estés, más protegido estarás.

Las personas que están interesadas en invertir en empresas, SOFOMES, empresas en desarrollo o Startups, deben considerar el modelo de negocio exitoso de cualquier fondo de inversión de capital. Su regla del juego es: como ejemplo, invierten en 10 empresas para que les reditúen dos o tres aunque las otras 7 las pierden, pero el hecho de que les resulten esas dos o tres va a hacer que paguen las pérdidas de las otras 7 y además ganen dinero. Si sigues la regla de diversificar, te garantizo que vas a tener retornos. Ojo, siempre que inviertas en empresas, no importando sus estatus además de diversificar, te debe gustar el proyecto y sobretodo el emprendedor o empresario te deben generar confianza.

Ese mismo modelo es el que nos presentan las plataformas novedosas del Crowdfunding o Fondeo Colectivo, las cuales concentran oportunidades y un inversionista puede diversificar su dinero en muchas empresas con diferentes esquemas. Una forma muy fácil de diversificar y obtener retorno económico es a través de las plataformas P2P que prestan dinero, o a las plataformas equity que son de inversión de capital. Aún cuando estas plataformas tienen un modelo de diversificación, mi consejo también es que diversifiques e inviertas en varias plataformas, ya que entre más lo pulverices, más probabilidad de ganancias vas a tener. Otra ventaja de estas plataformas es que puedes empezar con poco dinero.

También puedes pulverizar y diversificar inversiones en tu empresa, ya que el dinero se concentra en los activos, inventarios o materias primas, es decir, en todo lo que compras para transformarla. La pulverización también es la regla del juego del éxito de una empresa, por ejemplo, si fabricas plástico y tienes un proveedor principal es importantísimo que al menos tengas dos o tres proveedores del mismo material, indistintamente que uno te agrade más que los otros, siempre tienes que diversificar tu fuente de proveeduría y estar desarrollando al menos un segundo proveedor que te ayude a solventar en caso de que tu principal proveedor tenga algún problema.

Es igual que los clientes, tus mayores inversiones son tus clientes porque son los que te consumen y los que te compran, por lo que si dependes de uno solo, por más grande, fuerte, estás en riesgo de que ese cliente, en cualquier momento, te pueda hacer a un lado. Si dependes de un solo cliente o de pocos clientes, pones en riesgo todo, entonces la empresa tiene que estar diversificando su fuente de ingresos de manera constante. Sal a buscar más clientes y más opciones, aunque tengas ya un súper cliente, una súper utilidad y tengas asegurados tus próximos cinco años de ventas, las cosas cambian rápido, así que sal a buscar nuevos clientes.

Para fuentes de financiamiento es posible que pienses que no las necesitas, porque tu empresa es muy rentable o no te gusta deberle a Bancos, SOFOMES o Instituciones Financieras. Si ya tienes una línea de crédito con un Banco o con una SOFOM, siempre busca una segunda alternativa, porque en épocas de estrés, de baja liquidez o de un proyecto ambicioso, aunque ya tengas una asegurada, puede ser que a la hora de tener que enfrentarlo, no la logres ejecutar. Si tienes dos opciones o tres abiertas, aunque una sea más cara que otra, te ayudará a diversificar tus fuentes de financiamiento, tu toma de decisión, reacción y velocidad de respuesta será más rápida.

Hasta en Recursos Humanos necesitas diversificar. Las empresas no funcionan sin seres humanos y aquellas que dependen de una sola persona –the one man show- tienen un altísimo riesgo. Por cada actividad debes tener al menos dos personas que puedan y sepan realizarla, ya sea por riesgo, por compliance, o por cubrir ausentismo. Inclusive los dueños de empresas que quieren controlar cada centavo que hay en su compañía y no confían la firma de la chequera a su gente, deben tener a alguien que firme además de ellos.

La regla de juego para tener éxito en tu negocio y en tus inversiones es diversificación.

 

 

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La trampa de las tarjetas de crédito.

shutterstock_150650366En México los Bancos tienen bien atendidas a las grandes empresas, pero no están muy interesados en brindar soluciones de financiamiento a personas físicas y a las PyMES. Sólo cuentan con productos tradicionales como tarjetas de crédito lo que provoca que gran parte de las personas que tienen una cuenta de banco, tengan acceso a tarjetas de crédito con relativa facilidad. Casi ninguna de las PyMES del país tiene acceso a líneas de crédito reales, líneas revolventes o créditos simples, sólo tienen acceso relativamente fácil a tarjetas de crédito de negocio o algún crédito con garantía hipotecaria.

La sociedad mexicana tiene una pobre educación financiera, inclusive personas con posgrados que tienen conocimientos en otras áreas como Recursos Humanos, Medicina, Psicología, etc., esto se debe a la falta de productos financieros y que las Instituciones Financieras -principalmente bancarias- sólo informen lo que quieran. No es que digan mentiras, pero por los tecnicismos que utilizan, hacen que las personas no entiendan, se confundan y malinterpreten la información.

Si a esto agregamos que México es un país en el que casi nadie lee los contratos, pues se genera una bola de nieve enorme. Lo anterior  provoca que cuando necesitas financiamiento, ya sea por necesidad o por oportunidad, utilices la tarjeta de crédito. Y menos del 30% de los usuarios de tarjetas de crédito son totaleros, es decir, que todo lo que consumen, lo pagan, por lo que el otro 70% se está financiando y pagando altos intereses a la tarjeta de crédito.

He visto a mucha gente que se endeuda con las tarjetas, hacen pagos todos los meses y después de mucho tiempo me comentan que su deuda no ha bajado casi nada. La trampa es que todos los intereses que dejan de pagarse, el siguiente mes se convierten en capital y para el cálculo de los intereses del siguiente mes, se utilizan los que se generaron en el mes anterior. Adicionalmente, las bases del cálculo de intereses utilizan saldos promedios. Es confuso entender cómo se hace.

Cuando no pagas todos los intereses, éstos te juegan en tu contra. Los intereses de las tarjetas de crédito son altos porque las tasas de interés son de las más altas en los productos financieros del sector bancario. Su forma de cálculo hace que crezcan exponencialmente, y si te atrasas o dejas de pagar empiezan a generarse multas por pago tardío, formando una bola de nieve de donde difícilmente podrás salir. Pero no nos equivoquemos, la tarjeta de crédito es una herramienta muy buena para administrar tu dinero, pero tiene que ser muy bien manejada. Tienes que ser muy disciplinado, de lo contrario, sin que te des cuenta estarás gastando más de lo que ganas.

Esto mismo pasa cuando una empresa pide prestado para comprar maquinaria o algún activo.  Muchas veces sucede -sobe todo en las PyMES- que el préstamo se utiliza para otras cosas que no son de la empresa, como gastos familiares del dueño y engañan al que presta, tanto Friends and Family como instituciones bancarias. Esto lo puedes manejar, pero tarde o temprano son bolas de nieve que acaban aplastando al que está usando mal el dinero. El crédito no es un ingreso adicional, es un error gastarlo así. Si tienes tarjetas de crédito saturadas, que te quitan mucho flujo por los pagos que debes realizar, cualquier problema que tengas en el día a día puede generar que te atrases y afectes tu historial crediticio.

Entonces ¿qué es lo que debes que hacer?

Tienes que ser muy disciplinado, entender que no es tu dinero, no es un adicional a tu ingreso, y la regla de oro es “todo lo que gastes, págalo”.  No compres algo con tu tarjeta de crédito que no puedas pagar. Lo único que debes firmar que no puedas pagar de contado son objetos duraderos, aquellos que te van a generar otro ingreso y puedes pagar a meses sin intereses, siempre controlando cuál es el pago mensual que tendrás que hacer para liquidarlo.

Congela la deuda a través de otro producto financiero. Busca reestructurarlo con un crédito a pagos y tasa fija, este no es un producto de línea de crédito abierta como tarjeta de crédito. Por ejemplo, si tienes una tarjeta de crédito que después de los pagos, tu saldo queda en $10,000.00, en lugar de seguir haciendo pagos mensuales de $1,000.00 para cumplir, que no bajan nada la deuda, busca con una Institución Financiera que reestructure la deuda, con un plan de pagos fijos a 12, 24 ó 36 meses, con o sin intereses. Lo importante es que veas una tabla de amortización donde tu pago mensual puede ser igual al que realizas en los pagos mínimos, pero se amortice tu capital y vayas saliendo de tu deuda.

Dentro de las opciones sobre quién te puede ofrecer el producto estructurado o reestructurar la deuda, en los bancos te van a ofrecer otra tarjeta de crédito que absorba la deuda de la tarjeta inicial y te genere un plan de pagos fijos, lo cual parece relativamente fácil. Sin embargo, si no sigues la regla de ser ordenado y controlar las tarjetas, ahora tendrás una doble tentación, porque tienes la nueva tarjeta más la otra con saldo libre, entonces puede ser peligrosa esta solución.

Otro camino es que te acerques a las SOFOMES, pidiéndoles una reestructura de deuda o una línea de crédito simple. Hay muchas SOFOMES, que cuentan con diversas opciones, y tasas de interés diferentes a las de los Bancos. Esa idea que se tiene referente a que las SOFOMES son mucho más caras, -algunas los son-, pero no son menos caras de lo que estabas pagando en una tarjeta de crédito. Y vas a encontrar muchas más opciones.

Ya no sobrevivas, utilidades primero

shutterstock_344294375Las PyMES constantemente están sobreviviendo. Un aspecto que he observado en la mayoría de las PyMES es que los empresarios constantemente están preocupados por sacar la venta del mes, para poder pagar las cuentas y la nómina por lo que sólo buscan sobrevivir.

En Norteamérica existe una estadística donde el 83% de las PyMES no son rentables o tienen muy baja rentabilidad. Hace unos días, escuché un webinar de Mike Michalowicz , autor del libro “Profit first”, en donde menciona la idiosincrasia de una PyME. Normalmente éstas evalúan y toman decisiones basándose en sus flujos de caja, es decir, la planeación depende del dinero que ven en su cuenta de Banco. Por lo que utilizan el modelo lógico de sacar primero los gastos del mes (pagos, sueldos e impuestos) y al final lo que sobra -en teoría- es la utilidad.

Así es como nos lo enseñaron de acuerdo al famoso bottom line (balance final) en un estado financiero, en el que primero desgloso mis ventas, de las cuales resto el costo de ventas, de éste quito mis gastos y al final registro la utilidad. De esta forma, es como se deben determinar las utilidades de una empresa. Sin embargo, si a lo anterior le agregamos que la toma de decisiones de un empresario PyME se basa en el flujo de efectivo, entonces siempre está considerando este aspecto para pagar los gastos y al final del mes resulta que no hay suficientes utilidades. Por eso los empresarios PyME tienen la sensación que están sobreviviendo, y no planean a largo, sino a muy corto plazo.

Michalowicz hace referencia a una nueva estrategia para cambiar la forma en que piensan los empresarios, que me pareció muy lógica para poder asegurar la rentabilidad y utilidades en las empresas.

Usaré las siguiente analogía para explicarla: cuando tienes una pasta de dientes nueva, pones una gran cantidad de ella en tu cepillo de dientes, inclusive desparramándose, pero cuando está por terminarse, exprimes el envase por completo, lo doblas, lo desdoblas, le metes creatividad, inclusive hasta te lavas los dientes con la última gotita de pasta, aunque sea mínimo y aunque tengas más tubos de pasta guardados , ¿por qué no actuamos igual cuando la pasta de dientes es nueva y cuando ya se está terminando? Porque cuando hay poco queremos ahorrar y hasta nos volvemos creativos, esa es la mentalidad humana. Normalmente cuando actuamos como en este ejemplo, nos basamos en lo que tenemos enfrente. Si en tu empresa detectas que hay mucho dinero en la caja, la toma de decisiones sobre qué gastos hacer y en qué invertir es más fácil que cuando sientes que la caja se está apretando, no hay dinero para pagar la nómina y tiendes a ser más creativo.

Entonces, ¿cómo hacemos para vivir el proceso donde nos sentimos que hay abundancia y nos mantenemos creativos? Que no sea sólo cuando te estás ahogando sino cuando puedes lograr una utilidad y registrarla en el bottom line.

La metodología que Michalowicz menciona que se requiere de mucha educación financiera para poder fomentar y asegurar el ahorro en una forma tradicional. La metodología se basa en sacar de tu flujo antes que nada más la utilidad, ponerla en otra cuenta, y operar con el resto. Te aseguro que tu empresa seguirá sobreviviendo, pero tu utilidad la tendrás separada. Esta metodología es similar al proceso que podemos seguir las personas que nunca ahorramos, que estamos sobreviviendo y al final del mes no logramos ahorrar. ¿Qué pasaría si al inicio de cada quincena, sacas el dinero que quieres ahorrar antes de empezar a gastar y te aseguras de sobrevivir con lo que resta? Con esto no esperas a final del mes para saber cuánto dinero te sobró y ahorrarlo. Claro que la primera vez que lo hagas te va estresar, porque tienes que salir de tu zona de confort, pero te aseguro que te sorprenderás del resultado.

Si piensas que al retirar la utilidad te quedarás con menos dinero, no es así, sino que te volverás más creativo y eficiente porque sabes que tienes menos dinero para sobrevivir y buscarás incrementar las ventas e ingresos. Esto es lo que hace esta estrategia diferente y que al final del mes, vas a tener tu cuenta de ahorro o de utilidades.

No se trata que la utilidad la uses para el siguiente mes, sino que ese dinero no regrese a tu compañía para pagar gastos. La idea no es retirar la utilidad todos los meses, igual retiras una parte cada tres meses, pero en ningún momento debe ser parte del flujo de tu empresa, aunque puede ser parte de tu liga de reservas.

Aunque estés en estado de supervivencia, como casi todas las PyMES, al final vas a tener una cuenta que está generando utilidades. Si no quieren usar esta estrategia entonces entiendan el proceso del porqué los empresarios PyME siempre estamos sobreviviendo.

¿Por qué hay empresas ricas y empresas pobres?

shutterstock_286385078¿Por qué existen países ricos y países pobres?

¿Por qué unos tienen éxito y otros no?

¿Por qué existe esta diferencia?

Una gacela sabe que tiene que correr más rápido que el león si quiere vivir un día más. Por su parte, el león también sabe que tiene que correr más rápido que la gacela si no se quiere morir de hambre.

Cuando se habla de ricos y pobres, muchas personas hacen referencia a la suerte, a las limitadas opciones, al gobierno o la educación que tuvieron. Tendemos a quejarnos y echarle la culpa a alguien más, y peor aún, tendemos a decir “ellos tuvieron mejor suerte que yo”. Créanme, en el mundo de los negocios y del éxito, la SUERTE no existe, sino que uno mismo la construye. Por lo que me pregunto: ¿ante los problemas nos quejamos o los enfrentamos?, ¿nos hacemos ricos o víctimas?

Un ejemplo es Japón que no se queja de ser un país que no tiene recursos naturales ni de haber quedado devastado y destruido después de la Segunda Guerra Mundial, al contrario, los japoneses se enfocaron en actuar -pensaron como la gacela o como el león- no buscaron un pretexto, actuaron y hoy en día Japón es una nación rica y exitosa. La diferencia entre ricos y pobres está, en la actitud, en los que deciden actuar y los que deciden hacerse las víctimas. Muchos dirán que los mexicanos estamos viviendo en un país corrupto y que todo es culpa del gobierno, y efectivamente el gobierno puede hacernos más complicado el terreno o nos puede ayudar; pero realmente el éxito depende de uno mismo.

Un aspecto que veo en las historias de éxito -sobretodo en empresas que se ven triunfando en el mundo- es que siempre está un mexicano ahí. Están los mexicanos que se van a Estados Unidos, ya sea de manera legal o ilegal, la gran mayoría está aportando, desarrollando la economía y siendo productivos. Personalmente, he visto casos específicos de gente que se fue de forma ilegal a Estados Unidos, pero con ganas de trabajar y lograron salir adelante honestamente porque cuando un mexicano está fuera de su entorno o en un lugar de éxito, triunfa. ¿Por qué no todos los mexicanos podemos tener éxito?, ¿qué es lo que sucede o lo que no sucede?

Realmente se trata de una cuestión de actitud y enfoque. Los mexicanos que vivimos en México siempre nos quejamos y le echamos la culpa al gobierno, a la crisis, a la situación financiera, al mercado y a los grandes corporativos. Sin embargo, nuestra actitud debería ser de adaptarnos o morir, no importa si somos gacelas o leones, o nos concentramos en correr más rápido o nos morimos. Vivimos en un mundo que cada día está más integrado y globalizado, en el que la competencia es más feroz, por lo que ya no vamos a poder echarle la culpa solamente a nuestros gobernantes -que no digo que sean buenos- pero la clave es actuar, dejar de poner pretextos, dejar de ser víctimas y empezar a ejecutar planes e ideas, intentarlo, y aprender a diferenciarnos de los demás. Tenemos que eliminar nuestro status quo de víctimas: “somos un país de pobres”, “somos un país de políticos corruptos”, “somos un país con poca educación”. Las PyMES tienen que dejar de pensar que son pequeñas, las grandes tienen que dejar de pensar que son grandes, los jóvenes tienen que dejar de pensar que son jóvenes, como un concepto que los define, hoy estamos en un mundo globalizado y todos podemos ser TODO.

Los empresarios debemos enfocarnos en tres oportunidades:

1) Salir de la zona de confort.

2) Ser más productivos, siempre buscar hacer más con menos.

3) Cambiar la visión: observar las oportunidades no sólo los riesgos.

Los empresarios mexicanos tienen que transformar esa vieja mentalidad de producción tradicional como “es mi negocio, no lo comparto con nadie, mi competencia son otras empresas, mis estrategias las mantengo en secreto” y generar sinergias económicas que les den escala. En lugar de competir con el vecino, me alío para ser más grande y generar más oportunidades. En vez de estar buscando mi zona de confort o mi mercado cautivo, busco competir contra los grandes o salgo de mis mercados tradicionales. Debemos cambiar ese México viejo corrupto e impune en el que estamos inmersos. Es un sistema que toleramos y que aunque nos quejamos porque no nos gusta, todos colaboramos para que la situación no cambie.

¿Cuántos realmente saben quién es su Diputado o Senador? ¿están al tanto de las publicaciones en sus redes sociales para saber qué leyes están aprobando?  ¿cuándo hacen algo con lo que no están de acuerdo les exigen para que hagan lo contrario? Claramente, todos tenemos que cambiar a un nuevo México libre y educado que siga las reglas. Debemos pagar impuestos aunque no nos guste, respetar a la autoridad y a nosotros mismos (como dejar de meterse en la fila de los coches).Tenemos que cambiar a ese México y convertirlo en uno que se rete a sí mismo todos los días.

Hay que pasar del México que protege a los sindicatos de taxistas, a un México que aplaude iniciativas que generan y cambian los mercados como UBER Y CABIFY. Salir del México que se organiza por sindicatos o busca proteccionismos y convertirnos en un México que aplaude las reformas y quiere cambiar. (Sé que las reformas no son perfectas, pero los cambios siempre serán mejores). Tenemos que salir de ese México que se siente malo en los deportes o en los negocios y hacer un México orgulloso que actúe.

El problema no es nuestro gobierno, los narcotraficantes, o la corrupción, sino nuestra forma de pensar. Tenemos que transformar la forma de cómo actuamos, resolvemos, educamos y empleamos. Ser el león  o la gacela, aceptar lo que eres y solamente concentrarte en que hoy tienes que correr más rápido que los demás, indistintamente si tienes colmillos o garras o no.

Ten cuidado cuando necesites liquidez con urgencia

shutterstock_344314676Cuando a un empresario le urge dinero porque necesita pagar las cuentas, o un emprendedor necesita dinero para arrancar una “súper idea”, pueden llegar a tomar decisiones equivocadas que les generen consecuencias a mediano y largo plazo.

Al fin de cuentas, el dinero no lo es todo, por ejemplo: un emprendedor puede aceptar la inclusión de un socio a su negocio ya que le proporcionará el capital que necesita. Pero debido a esa acción puede perder el control y el rumbo de su compañía. Era mejor buscar otras opciones. Por la presión del dinero no se deben aceptar socios que no se aceptarían en condiciones normales. Si por ejemplo, necesitas pagar la nómina y los gastos de tu empresa, esa urgencia te puede llevar a contratar un mal crédito del cual no podrás salir fácilmente. Esto te generará estrés y cuando hagas el balance de tu compañía te va a generar dolores de cabeza y estarás trabajando para pagar esa deuda.

Cuando uno siente escasez de recursos en su compañía para salir adelante, muchas veces tiende a catastrofizarse o autoestresarse. Esto provocará que no seas creativo, que no te muevas y por ende, no serás productivo. Estarás agobiado y preocupado, por lo que seguro tomarás decisiones de reducción de gastos poco inteligentes, lo cual generará efectos negativos a mediano o largo plazo.

Lo que debes hacer en una situación de estrés de liquidez, ya sea para sacar gastos, para invertir o para empezar tu negocio, es esperarte a que las condiciones sean más favorables. Sí, el dinero es importante y lo necesitas para salir adelante, pero no lo tomes del primero que venga, evalúa todo, piensa a largo plazo todas las condiciones y no aceptes una propuesta económica que no aceptarías si tuvieras dinero.

Algo muy importante es NO catastrofizar, es decir, no generar en tu mente una destrucción latente si no consigues el dinero. Hay muchas formas de solucionar los problemas: aíslalos y resuelve uno por uno, pero ten cuidado porque la urgencia de dinero genera que uno se equivoque y tome decisiones erróneas. Para aceptar dinero también se necesita la cabeza fría.

A los buenos negocios e ideas no les cuesta trabajo conseguir dinero, lo único que tienes que hacer es ser ordenado y tener paciencia.

Emprendedor:

  • Arma bien tu plan de negocios.
  • Presenta a posibles inversionistas (que te gusten como socios), muchos te van a decir que no, pero seguro vas encontrar una puerta abierta, no te desilusiones con las primeras respuestas negativas que recibas.
  • Las plataformas de crowdfunding son canales nuevos y perfectos para levantar capital.

Empresario:

  • Si te urge dinero el banco no es el camino más fácil y rápido, las SOFOMES y las plataformas de crowdfunding o P2P, son caminos más rápidos y fáciles.
  • Las reglas para lograrlo es no mientas y busca al menos 3 opciones, lee los contratos para saber qué tipo de deuda te ofrecen, vas encontrar muchas opciones distintas, con costos y modelos distintos.
  • Toma en cuenta que la tasa a la que te presten no es lo más importante, también debes evaluar plazos, castigos, garantías, comisiones y pagos anticipados.