Crisis de liquidez, el estrés que genera quedarse sin dinero

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Las crisis de liquidez, ya sean personales o en la empresa, es algo que a todos nos a sucedido o nos va suceder en alguna etapa de la vida ya sea una vez o varias veces, pero nadie se salva de vivirla: las cuentas no salen, los negocios no funcionan, pérdida de trabajo, generación de deudas que están costando pagar, los clientes no me pagaron a tiempo, etc. De alguna manera llegamos a esa situación donde no nos alcanza para pagar las cuentas; a nivel empresarial podemos estar poniendo en riesgo inclusive el pago de la nómina de la siguiente quincena o, a nivel personal, fallar en cumplir con obligaciones, como pagar un crédito, la renta, la escuela de tus hijos.

Lo primero que generan en nosotros estas crisis es mucho estrés, ya que nuestra mente en la mayoría de los casos se programa para la catástrofe, es decir, empezamos a ahogarnos en la crisis; la crisis comienza a chuparnos la energía, nuestros pensamientos y nuestras acciones, comenzamos a ver las cosas a corto plazo y tenemos reacciones psicológicas como la irritabilidad, falta de sueño o depresión, lo cual nos lleva a dejar de ser productivos porque gran parte (si no es que toda) de nuestra energía está enfocada en el proceso de salir de esta crisis o a simplemente preocuparnos por la catástrofe que la situación puede generar.

No es una situación fácil, ni agradable y tampoco es un tema que podemos dejar pasar porque siempre tenemos planeado generar una cierta cantidad de dinero, ya sea personalmente o en un negocio.

Ante una crisis de liquidez, te aconsejo tomar los siguientes pasos para salir poco a poco de ella y encontrar la mejor solución a estos problemas.

  1. No generes pensamientos catastróficos.

Lo primero que tienes que hacer ante una crisis es reconocer que catastrofizando la situación no vas a lograr resolver nada. No puedes enfocar tu energía en darle vueltas y vueltas al problema y a sus consecuencias. Todo en la vida, inclusive las crisis son un ciclo, por ahora estás en un momento malo, pero regresarán los buenos ratos, eso siempre pasa y entre más enfocado estés en trabajar en soluciones, en lugar de el problema, más rápido saldrás.

  1. Produce

Sal a vender, sal a generar ingresos, sal a cobrar. No importa la cantidad de cuentas o deudas que tengas, dedica tu tiempo a salir a vender, atraer clientes o producir mas. Sal a cobrar. Mientras te mantengas productivo, estás trabajando en la solución del problema. Háblalo con tus colegas, clientes, proveedores; porque muchas veces encontrarás apoyo o soluciones de parte de ellos, las crisis son mas llevaderas cuando se comparte la carga y se buscan soluciones juntos.

  1. Economiza

No gastos superfluos, ahorra lo que puedas ahorrar, todos los gastos que van dirigidos a vender más o cobrar mejor no los cortes, si es posible, métele más para generar mayores ingresos. Si tienes deuda reestructurala, habla con tu acreedor, incrementa plazos, intenta quitarte presión de tus deudas. No es mala decisión solicitar una línea de crédito a mayor plazo. Muchas veces te sorprenderán y te van a apoyar, siempre es mejor buscarlo antes de que la fecha de vencimiento llegue. No pierdes nada con intentarlo. Lo que no puedes hacer es quedarte callado y no conseguir este apoyo. Y si consigues la línea de financiamiento úsala inteligentemente, no la uses para pagar lo que te presione más, úsala para lo que te produzca más, para lo que te genere ingresos.

  1. Analiza

Cuando la crisis comience a pasar y el flujo se empiece a recuperar, entonces es momento de analizar de manera profunda y detallada qué fue lo que sucedió, qué provoco esta situación, qué se hizo mal o qué se dejo de hacer y haz los cambios necesarios para evitar que esta crisis no vuelva a suceder, al menos por la misma causa.

En resumen: No te estreses, habla con los involucrados o afectados, produce, reduce gastos superfluos y analiza qué fue lo que sucedió.

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¿La tecnología está transformado o desapareciendo a la dirección general?

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¿Cómo la tecnología está cambiando a la práctica directiva o a la forma en que los directores de cualquier empresa en cualquier lado del mundo operan?

Es claro que el mundo está cambiando por la presión tecnológica, en el mundo que vivimos vemos estas transformaciones de forma inmediata y casi siempre que se habla este tema se analiza desde el punto de vista del cambio del mercado y consumidores; pero ¿qué hay de la función de dirección en una empresa? la tecnología, el mundo digital, el internet de las cosas y la inteligencia artificial, pero no la que vemos en películas, más bien la que ya tienen casi todas las apps y programas que usamos, sabemos que cuentan con procesos cognitivos y que están aprendiendo nuestros usos y costumbres. Hay una estadística que dice que para finales del 2018 el 50% todas las aplicaciones y programas que usamos en todo el mundo ya van a contar con estos sistemas, es decir, ya están aprendiendo de nuestra rutina diaria.

La misma robótica está cambiando los procesos operativos manuales, la metodología de producción, incluso la misma generación millenial que nació en el auge del mundo digital y conexiones es claro que hoy están empezando a formar parte importante de la empresas, en cinco años tendrán presencia en puestos importantes haciendo que la parte directiva de cualquier organización en cualquier sector se enfrente a  nuevos retos importantes.

Los directores están acostumbrados a dirigir personas, seres humanos, a liderear e incluso hasta ser psicólogos de su personal, pero en poco tiempo van a tener que aprender a dirigir robots y tecnología; esa tecnología que será la que dirigirá a humanos, un ejemplo: Uber, esta plataforma digital que conecta y organiza a choferes y usuarios; su director general no administra una flotilla, más bien dirige el algoritmo para que conecte y de instrucciones sobre qué y cómo tienen que hacerlo.

En el futuro los directores vamos a tener que aprender a dirigir los algoritmos sobre los que opera toda esta tecnología, esto va a continuar con el cambio de organizaciones, habrá menos jerarquía o menos diferencia de puestos. Hoy ya podemos ver algunos ejemplos, empresas modernas y exitosas donde sus usos y costumbres no son tradicionales, cuentan con espacios abiertos, no hay etiquetas de vestimenta, normalmente el director está sentado junto con los colaboradores en un espacio igual que el de los demás, conectado, como si fuera uno más; despidiendo al nivel jerárquico tradicional, sobre la cual operan muchas empresas como Facebook o Google.

La empresas generan miles de datos y métricas en todas las áreas y procesos, sin embargo todo líder elige las principales KPI´S que reflejen de manera más global y completa el resultado de la compañía, el enfocarse a solo ciertos KPI´s, no es porque la información no sea importante o que no esté correlacionada, sino debido a la limitante humana, ya que no somos capaces de analizar cierta cantidad de información o masividad de números.

Hoy la inteligencia artificial,  genera mayor profundidad en el análisis de datos, entonces estos procesadores de datos analizarán toda la información de una organización de manera estructurada y ordenada que ayudará a detectar los puntos ciegos, a detectar desviaciones, zonas de alerta, áreas de oportunidad, que ayudara a cualquier director a tomar mejores decisiones y más rápidas, en pocas palabras apoyará a los directores a voltear a ver dónde se necesita su gestión. Por lo anterior los jefes tienen que tener claro la necesidad de digitalizar sus procesos, sus métricas e inclusive a ir desarrollando estos procesadores de data.

Los directores van a tener que aprender a trabajar con la inteligencia artificial, con esta parte cognitiva y análisis de datos que se debe saber interpretar para que arroje la información que quieres ver, nuevamente dirección de robots. Hablando desde el punto de vista comercial o de mercado lo vemos claramente en el mundo digital, las redes sociales, la forma en que dedicamos el tiempo, desde nuestros celulares, las computadoras, todo el mundo usa un dispositivo electrónico. No importa el nivel socioeconómico, ni el nivel jerárquico todos usamos la tecnología para conectarnos.

Whatsapps, chats, social media hace que las empresas sean más abiertas, más transparentes y mejor conectadas entre ellas con sus empleados y con sus clientes, el internet de las cosas nos ayuda a entender y a conectarnos más rápido con nuestros consumidores, saber cuáles son sus preferencias, qué consumen y cuándo quieren consumir. Esto nos ayudará a crear mejores programas y mejores formas de conectarnos más rápido y fácil sin necesidad de invadirlos.

Otro reto que tendrán los directores debido a la tecnología es la necesidad de tener menos vendedores, el éxito en las ventas será para los mejores programadores, más que para los vendedores con carisma y altos niveles de relaciones sociales, serán los programadores que sepan navegar en los marketplaces, los que sepan hacer los mejores anuncios y algoritmos para que la información de tu producto o servicio aparezca en el momento correcto de tu segmento de mercado, entonces ¿quién será mejor vendedor? quién tenga el mejor carisma para enamorar a un cliente de frente o el que pueda conectarse más rápido y fácil a través de su celular.

Como comenté, el internet de las cosas y esta parte cognitiva con las que interactúa la gente nos da información y por ende vamos a poder predecir mucho más fácil el consumo y el comportamiento del cliente. Otro reto importante que la tecnología está provocando es la desaparición de la intermediación, ya que está logrando conectar persona a persona, lo cual reta a cualquier modelo de negocio tradicional, como ya vemos como Amazon, e-bay, Mercado libre, entre otros, están acabando con el negocio de los centros comerciales; o como las plataformas de fondeo colectivo (crowdfunding) que están retando a los bancos tradicionales o Airbnb con los hoteles o Uber a las organizaciones de taxistas.

Estos dos últimos han demostrado al mundo que no es necesario adquirir activos para poder usarlos, han creado modelos exitosos sin necesidad de hacer inversiones grandes. Además las nuevas generaciones ya viven bajo una  cultura de compartir todo como: autos, apartamentos, espacios de trabajo, cambiando la forma en que opera la gente; esto genera ahorros económicos y físicos en función a la forma en que se organizaba el trabajo tradicionalmente.

Otro reto de esta cultura de compartir todo, es que hoy la información confidencial se pierde de cierta manera, ya que cualquier información dentro y fuera de la organización tiene el riesgo de ser compartida de manera masiva, a pesar de cualquier contrato de confidencialidad, para lo positivo  un mundo y empresas más transparentes y para lo negativo perdida de privacidad.

Con la tecnología, las juntas van a requerir menos necesidad de presencia física en las oficinas y al tener menos presencia física se hará más eficiente el tiempo de todos,  las empresas requerirán menos puestos de supervisión, habrán aplicaciones supervisando personas, habrá menos necesidad de controles de entrada y salida. Esto nos llevara a requerir menos gente operativa y más gente preparada, lo que se reflejara en mejores remuneraciones para los colaboradores y menor brecha de sueldos en la estructura jerárquica.

Otro cambio que veremos pronto, es que el puesto de asistente, dejara de ser un privilegio de los puestos directivos pues todos tendrán su propio asistente digital al alcance de su celular que podrá llevar todo y más de lo que un asistente actual hace (coordinar agenda, minuta de juntas, organización de viajes, control de gastos, etc.)

Hoy todo se comparte y por ende obtiene grandes cambios, esto lo tenemos que entender los directores, tenemos que aprender a dirigirlo y si no tenemos claro estos cambios nuestro negocio y nosotros nos volveremos obsoletos, si esto pasa dejamos de ser eficientes, repito debemos tener claro lo que estamos viviendo.

El mundo está cambiando, los directores tienen que enfocarse en las cosas qué tienen que hacer para conectarse con sus clientes y colaboradores, los sistemas que involucran en sus procesos; pero sobre todo observar en cómo tienen que cambiar los directivos y sus métodos, lo que se necesita implementar y hacer en tu empresa. Cómo van cambiar el tipo de personas o las capacidades y actitudes que necesita tu equipo para dar los resultados, a dónde tiene que enfocar su tiempo el jefe para lograr los mejores rendimientos, qué es lo que tiene que dirigir, a personas, robots, algoritmos o analizadores de datos.

Y, ¿tú qué estás haciendo al respecto?

¿Cómo funcionan las criptomonedas?

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Criptomonedas, (bitcoins, ripples, ethereums) son términos desconocidos por muchos. Sin embargo, no pasa ni un día en que algún medio o analista hable sobre este tópico, casi siempre con puntos encontrados, por un lado; analistas mencionando lo arriesgado sobre si es una burbuja, su falta de soporte y por otro hablando de las criptomonedas como si fuera la gran oportunidad de inversión, ganancia de dinero o el futuro de la transaccionalidad y la forma en que moveremos nuestro capital en el mundo; el fin de la banca tradicional.

La realidad es que la gran mayoría de la población o empresas que llegan a voltear a ver esta tecnología se confunden, sobre todo porque hay pocos expertos en el tema, lo cual hace este tipo de opiniones dispersas. He estado en conversaciones acaloradas discutiendo el por qué sí vale la pena tener bitcoins o cualquier otra criptomoneda, otras pláticas donde es una burbuja de aire, la burbuja del punto com.

La idea de este blog es ponerlo en blanco y negro; mi opinión y recomendación a toda la gente sobre cuál debería ser su posición relacionada a cualquier criptomoneda. Primero hay que entender qué son; es tecnología conectada a un algoritmo, fórmula o bien, como si fuera un papel digital que sirve principalmente para poder transaccionar efectivo de la misma forma.

¿Cuál es el objetivo de hacerlo de esta manera? Es poder pagar o cobrar fácilmente, rápido y barato a nivel global. Fácil porque lo puedes hacer desde tu celular o computadora con solo un click; más barato porque al momento de hacerlo digital puedes conectarte directo con tu cliente, proveedor o con la persona que le comprarás al otro lado del mundo y esto solo con un paso sin necesidad de pasar por terceros financieros que cobran por hacer la transacción, más rápido porque puede ser automático y al conectarte directamente con la contraparte eliminas a todos los intermediarios tradicionales, la operación sucede en segundos.

Para entender mejor: hoy en día si quieres comprar algo en China acudes con tu banco, mandas una trasferencia al banco chino, durante este proceso tu institución financiera cobra una comisión más una ganancia por el tipo de cambio, el banco oriental recibe la trasferencia y así mismo le cobra alguna comisión al cliente o proveedor por el servicio de recibir este pago, en este proceso el dinero pasó por cámaras de compensación del banco central y el de China también, esto lleva su tiempo y muchas veces dependiendo de la institucion, la trasferencia internacional puede tardar de 3 a 21 días.

En todo este camino hubieron varias manos para lograr que se hiciera la operación, y cada vez que alguien interfiere se cobra una comisión, pero cuando tú te comunicas directamente con la persona, reduces costos y tiempo, esto no quiere decir que no le pagarás a la tecnología que te ayudó a conectar, sin duda será mucho menos el cobro.

Pero lo más importante de esta tecnología sobre la cual navegan las criptomonedas, es “el blockchain”, para explicarlo de forma sencilla es una cadena que registra y conecta la operación desde su origen a su destino, conectándola a millones de equipos y computadoras en todo el mundo, de manera transparente y fácil de verificar lo cual hace la operación 100% auditable y verificable, brindándote seguridad. Hay que entender que la función principal de esta ciencia es transaccionar dinero.

Ahora bien, desde el punto de vista del precio, hemos visto en los últimos meses flujos importantes en el costo, primero subió constantemente y en las últimas semanas ha caído, lo cual claramente ha generado especulación, movimientos y ganancias grandes para algunos y perdidas para los últimos que entraron. Hace dos años el precio de un bitcoin andaba en 6,000 – 7,000 pesos, hace un mes llego a tocar los $300,000.00 y en estos días anda por los $100,000.

¿Qué determina el precio? ¿tiene algún valor atrás?, es una tecnología y la forma en que se basan sus costos de venta se encuentran en la oferta y demanda, pura y llana; más o menos es el mismo sistema con el cual una acción pública de una empresa determina su precio.

¿Qué quiere decir esto? si hay más gente demandando monedas de las que hay disponibles pues las personas empiezan a ofrecer precios más altos por tenerlas y entre más gente quiera comprar una moneda su precio elevará. Una cosa importante de estas tecnologías es que se crean sobre bases finitas por lo cual llegan a un punto en que se empiezan a acabar generando esta presión en el precio por comprarlas teniendo el mismo efecto contrario en el momento que la gente no las quiere.

Te lo diré de otra manera: Yo tengo un papel, supongamos que es digital, voy con “A” y le ofrezco el papel a $1, “A” lo compra obviamente porque le vio un valor, después “B” le compra a “A” el papel a $2, en ese momento el precio real del papel es de $2, ¿por qué vale esta cantidad? porque hay alguien que está dispuesto a pagarlo. Pero si mañana regreso con “B” quién lo adquirió en $2 y le menciono que le compro su papel en 50c y si desea recuperar algo de su capital; el precio de este activo será de 50c ya no de $2. Así es como se determina el precio.

Cuando inicia este frenesí que la gente empieza a querer comprar, se comienza a apreciar el precio, entonces como existe un límite de monedas el costo se elevará mucho, generado especulación porque muchos esperan a que el valor suba, igual que como pasan las acciones en las bolsas de todo el mundo.

La realidad es que el coste real (no su precio) que la sostendrá y dará seguridad al precio vendrá del uso que se le den a esas monedas, y como ya lo comenté es solo para transaccionar. En caso de que algunos negocios empiecen a usar una u otra moneda comenzará a hacerse popular, su valor sobrepasará la especulación haciendo que se encuentre a un precio de acuerdo a su utilidad.

Hemos escuchado normalmente bitcoins, ripples o etheriums, que son las más populares, pero la realidad es que existen más de mil tipos de criptomonedas. ¿Cuál es la que se quedará en el futuro? Nadie lo sabe, hoy podemos ver algunos negocios y empresas que ya las usan como forma de pago en sus productos y servicios, así se genera la transaccionalidad. Por ejemplo, las bitcoins ya son usadas como forma de pago en negocios como Expedia, Dell, Microsoft, Subway, Starbucks, entre otros; incluso en México podemos usarlas en Gandhi, 7eleven, Café Punta del Cielo; dentro de los inversionistas y aliados del ripple, encontramos grandes bancos como Santander, American Express, BBVA, Bank of America, etc.

La realidad es que todavía no hay ninguna criptomoneda totalmente globalizada, cuando todo el mundo las use se harán más populares, entonces conforme se vaya haciendo más normal, las empresas van a recibirlas como opción de pago, así tendrás que decidir como consumidor o como productor como quieres pagar o cobrar. Hacerlo vía criptomonedas representa un menor costo o una mayor rentabilidad, además de que será más fácil y rápido, no habrá sentido del por qué no la adoptes y es hacia donde debe de estar la visión de las criptomonedas.

No hacia el punto de vista de inversión, porque quieras ganar dinero y justo es cuando puedes cobrar o perder mucho capital. Ahora bien, mi consejo es el siguiente: no podemos estar ciegos de que el mundo está cambiando cada vez más rápido, no podemos estar ciegos de que las criptomonedas van a poner en manos de las personas y empresas soluciones para transaccionar y cobrar de forma más fácil, barata y eficaz.

Hoy en día falta que terminen de evolucionar, pero no proyecto que falte mucho tiempo, cada día hay mas empresas en Estados Unidos y Europa que adoptan estos canales para poder negociar, vender y comprar.

Por lo anterior, mi recomendación es:

Todos, personas y empresas tienen que tener una cuenta de alguna criptomoneda, el primer paso es entender este mundo, no se vale estar hablando o quedándote en la línea de los que no se informan; no importando cuál sea tu posición, ya sea a favor o en contra, abre una cuenta.

Pon algo de dinero, no con el objetivo de triunfar; ya sean desde 100 pesos, que igual puede no ser mucho, solo que sea capital que no te preocupe perder. Hazlo con el sentido de querer entender este mundo y al hacerlo te preparas para lo que viene, entonces el depositar 100 o 500 pesos o lo que quieras te obligará a ver, jugar y comprender. Tú decides si vendes, compras, haces e inviertes; esto te invita a involucrarte.

Si puedes adquirir algo de un negocio, inténtalo, la clave es capacítate, conéctate al mundo, vívelo. Porque en el momento que empiece a ser más popular, más vale que lo estés integrando a tu forma de cómo compras y vendes, te saldrá más barato y rápido.

La innovación es más veloz que todo lo demás. No recomiendo hacerlo como estrategia de ganancia o inversión de dinero, si ganas en el proceso felicidades, pero ten claro que también puedes perder.

¿Cómo le hago para abrir una cuenta? En todos los países del mundo existen cada vez más plataformas o empresas que se dedican a comprar criptomonedas donde tu puedes depositar tus pesos y convertirlos. Ya sea entrando con una casa de cambio local, te conectas a muchas páginas donde puedes mandar bitcoins y convertirlos a otro tipo de moneda, así podrás jugar y conocerlas.

¿Tú ya tienes alguna criptomoneda?

 

Sabes qué haces, pero ¿sabes por qué lo haces?

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La mayoría de nosotros, empresarios o empleados podemos explicar perfectamente qué hacemos, a qué nos dedicamos, e incluso cuánto ganamos por hacer esas cosas.

Pero realmente muy pocos pueden transmitir de manera clara el por qué hacen lo que hacen, el por qué existen, el por qué se despiertan todos los días y justo aquí encontramos la explicación de por qué muchas veces no logramos lo que planeamos, el por qué no se logran los objetivos. Empecemos por responder por qué te cuesta motivar a tu equipo de trabajo, por qué no te motiva tu empleo, por qué no logras atraer a más clientes ocasionando muchas veces no lograr lo que deseas.

Es una realidad del día a día que personas y empresas estén enfocados en qué hacer, cómo lo hacen y cómo generan ingresos que dejan de ver los motivos del por qué hacen las cosas, cuando esto sucede todos los esfuerzos que se hagan para atraer clientes y mejorar resultados junto con las estrategias de la empresa comenzarán a decaer o tomar diferentes rumbos.

No hay que olvidar que todas las decisiones que tu empresa tome tienen que estar basadas en la productividad y conocer el por qué, esto le pone un sentido y sabor a lo que haces. Es algo normalmente natural para un emprendedor que inicia su empresa desde cero y que construyó algo sobre una idea.

Pero no es tan natural, ni tan fácil de entender para los colaboradores, clientes y proveedores que van uniéndose al emprendimiento, porque conforme las empresas crecen y se desarrollan, van perdiendo este contacto y pasión del emprendedor, así como la comprensión e importancia de por qué existen y se mueven, provocándonos a actuar como robots, enfocando a toda organización a concentrarse en hacer; y cuando el hacer no tiene sentido, desmotiva y desorienta.

Cuando los empleados no están contentos, ni motivados es obvio que los frutos serán bajos o incluso negativos, entrarán a zonas de confort donde su única motivación para trabajar sea su sueldo y cuando lo único que motiva es el dinero, es muy fácil desmotivarse y buscar felicidad en el jardín del vecino. Lo que realmente mueve a la gente a dar más, a empujar y a sumar, es la razón de porqué hacen lo que hacen. Si entienden esto y se identifican en esa razón, será mucho mas poderoso que cualquier cantidad de dinero. Cuando tus colaboradores entiendan el motivo, no se despertarán solamente para para ganar un salario, estarán apasionados por su colaboración en la empresa, pondrán ese granito de arena extra día a día y tendrán claro que su participación está generando una diferencia, su rol y el impacto que producen en la sociedad.

¿Quieres que tus vendedores incrementen sus ventas? Enséñales a resolver problemas y necesidades de tus clientes, no les enseñes a vender productos y servicios; enséñales por qué existe tu empresa y créeme que los resultados serán otros. Cuando aprenden a transmitir su motivación del por qué hacen lo que hacen, las ventas se cierran solas, ya que el cliente se identifica, comprende y no se siente ni presionado, ni manipulado por el vendedor; cuando esto pase te aseguro que vas a conectar mucho más con el consumidor y tu competencia pasará a segundo nivel.

Cuando tú le das un significado a tu fuerza laboral, su talento y motor será diferente, transmitirás a tus clientes o proveedores ese plus brindándoles seguridad, creerán en ti y en tu proyecto, te apoyarán porque saben que tienes un plan a largo plazo, una razón de existir, porque es mejor apoyar a una empresa exitosa que mueve al mundo con estrategias y caminos claros.

¿Y tú sabes por qué haces lo que haces? ¿Las razones son reales?

 

 

Debo, no niego. Pago, ¡no tengo!

shutterstock_532905070Todos en algún momento de la vida, no importando a que te dediques, hemos de sufrir en el tema financiero donde la liquidez no es la mejor, lo cual normalmente compromete el cumplimiento de las responsabilidades (principalmente pago de deudas). Inclusive en México se ha hecho popular la frase “Debo, no niego. Pago, no tengo.”, para poder justificarnos cuando no podemos pagar y esta peculiar oración, desgraciadamente, es mucho más común de lo que debería ser.

El trasfondo de esta frase indica que estamos pasando por un mal rato, es una forma de justificar o explicar por qué no podemos pagar, sin embargo, confundimos el hecho de que con dar la cara a nuestro acreedor entenderá y que el plazo puede extenderse. Efectivamente el reconocer la deuda es indicio de buena voluntad, es decir, estoy aquí y reconozco que debo. Pero este dicho no ayuda a construir y tampoco a fortalecer tus lazos con la persona o institución a la que le debes, no resolverás el problema. Lo que necesitas cuando estás en problemas de liquidez es apoyo, necesitas que tu prestamista o institución financiera esté dispuesta a ayudarte a salir a delante. Está de más decir que siempre que contraes una deuda, sea la que sea, tienes la obligación de hacerle frente y pagarla. Es más, uno no debe contraer un adeudo si no tiene claro con qué va a pagar.

Lo ideal es planear el cómo vas a solventar un crédito, financiamiento, préstamo de un familiar o de una SOFOM o banco. Lo primordial es que debes conocer tu flujo de efectivo actual y debería ser tu principal fuente de pago para la nueva obligación. Sí, es arriesgado planear pagar una deuda con el ingreso futuro de algún proyecto o negocio en puerta, es peligroso porque uno no controla lo que va a suceder, por más alta que sea la probabilidad de que ese trato cerrará positivamente, no te comprometas a liquidar tu déficit basado 100% en eso.

Digamos que tienes un proyecto en puerta y necesitas liquidez para invertir. Estás seguro de que saldrá rápido, que podrías comprometerte a pagar la deuda en 30 o 60 días, aquí mi consejo es que no importando la probabilidad de que pagues rápido, es que distribuyas la liquidación en plazos de 24, 36 o 48 meses y de esta manera estarás protegido en caso de que tu proyecto o negocio se atrase o no salga. Si se cumple tu proyección de que sale rápido, entonces liquidas tu crédito anticipadamente y así, lo único que tienes que asegurar es que la deuda que estás contrayendo te permita hacer pre pagos, sin multas ni comisiones. Esto es de suma importancia: planea a largo plazo.

En caso de que hayas contratado un crédito e inicies una mala racha y no te alcanza para pagar, la primera regla es no dejar llegar el vencimiento. Avísale a tu acreedor la situación, intenta hacer acuerdos, restructurar la deuda, consigue más plazo, negocia. Es lógico que la institución financiera tampoco estará fascinada por que no puedas pagar, pero el hecho de que des la cara le dará a la institución seguridad y tranquilidad, así no perderás credibilidad y lo más seguro es que conseguirás opciones. Siempre es más fácil negociar antes del vencimiento que cuando ya traes una falla en tu pago.

Créeme, tu situación de estrés no va a ser para siempre, vas a salir adelante, siempre en momentos de baja liquidez llegan momentos de abundancia, pero para hacerle frente a tus deudas debes trabajar, pensar que esta situación se va a resolver. Al final deseas que esas personas o instituciones sigan confiando en ti y para esto debes enfrentarlo, por lo que los necesitas de tu lado en todo el proceso.

Entre más grande sea la institución financiera más difícil va a ser esa negociación, pero al aclarar tu situación tendrás participación de ellos en apoyarte a liquidar. Si ya aceptaste que no puedes pagar, haz una planeación y pon fecha compromiso, no hagas promesas que no puedes cumplir, debes ganarte la confianza de tu acreedor. Hazlo tu amigo así tu imagen no quedará manchada y tendrás más oportunidades para liquidar u obtener un préstamo nuevo.

También existe la posibilidad de acercarte a otra institución para buscar que te ayude en la negociación o liquidación de tu deuda, muchas veces encontraras más apertura en el mundo de las SOFOMES que de los bancos. Analiza las opciones.

Entonces, te recomiendo que empieces a eliminar esa frase famosa de tu libro y cuando tengas esta situación, mejor llega con propuestas y soluciones al problema.

 

Incremento salarial anual, ¿debe ser algo obligatorio?

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Una costumbre arraigada en México y en muchos lugares del mundo, es el
incremento salarial, tanto empresas como empleados, creen y acostumbran e
incluso a veces se obliga a que año con año éste debe elevarse y cuando no
sucede genera desmotivación, inclusive conflictos laborales. Lo cierto es que dicho
tema, tiene razones de ser, conectado principalmente a ajustes inflacionarios,
presiones y negociaciones de contratos sindicales, etc.

Como concepto, esta usanza se basa principalmente en la adaptación de los
incrementos de los costos de vida, una práctica que se implementó desde la
creación del sindicalismo para la protección de los empleados. Como mera
introducción; el origen de los sindicatos surgió porque existía mucho abuso y
explotación hacia los empleados, malos pagos y condiciones de trabajo. Esto se
convirtió en el incremento legal que todos los gobiernos hacen al sueldo mínimo
como base para el ajuste salarial.

Es cierto que los precios de las cosas van incrementando, el salario de ayer no
puede ser el mismo de hoy porque no es igual de competitivo. Pero hay que
reconocer que el aumento salarial no debe verse como una obligación por parte
del empresario y empleado (no me refiero al mínimo legal, sino al sueldo real de
toda la organización), porque vivimos en un mundo abierto, libre y competitivo. Las
razones para hacer un ajuste deben ser diferentes a una obligación o una
costumbre.

Ya no estamos en la época donde las empresas abusan de los empleados o
compañías que pagan salarios mínimos, al menos en las industrias competitivas,
ya que la competencia en casi todos los sectores se ha vuelto fuerte, las
exigencias del consumidor son altas, los empleados cada vez están más
informados y saben que para lograr una organización exitosa, esta debe ir más
relacionada a la competitividad.

Hoy vivimos en un mundo empalmado y en constantes retos, las industrias deben
buscar las herramientas necesarias para ser más productivas, hacerle frente a la
competencia y para lograrlo es importante tener talento en tus organizaciones,
tener buenos empleados y saber mantenerlos felices. Esto se logra, dentro de
muchas cosas, con una buena y justa remuneración económica.

La paga de todo trabajador tiene que ir directamente relacionado al resultado de la
compañía y del mercado, las empresas necesitan tener talento que esté contento,
concentrado en trabajar y no preocupado por su salario. Esto no quiere decir que
no sea algo que todos buscan constantemente, pero tus sueldos deben ser
suficientemente competitivos para que tus trabajadores no estén buscando un
peso más en otra empresa. Y sí, para eso hay que hacer incrementos diarios o
cada cinco años.

En conclusión, debemos terminar con la costumbre de que los sueldos
incrementan cada año, el pago tiene que incrementar cuando sea necesario; así la
compañía tendrá talento competitivo, contento y motivado, pero que vaya
relacionado hacia los resultados porque una empresa que empieza a pagar más y
más, ya sea por costumbre o porque el sindicato lo obliga, lo único que está
logrando es ser cada vez menos competitiva, poniendo en riesgo sus ingresos y la
misma fuente de trabajo de los empleados.

Las empresas y colaboradores deben modernizar sus ideas sobre los sueldos. Es
cierto que deben ser atractivos y que no existe una regla sobre en qué tiempo
deben incrementar, esto debe suceder en el momento adecuado. No hay que
olvidar que va relacionado al mercado, industria y eficiencia de la empresa.

La eficacia de la compañía dependerá de que tan bien remunerado y contento
esté el colaborador, porque aquel empresario que salpica a sus trabajadores
cuando las cosas van bien, genera productividad y fidelidad.

¿Estás preparado para el 2018?

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Sin duda, el 2018 es un año de retos y muchas oportunidades. El 2017, a pesar de algunos baches y algunos pendientes por resolver, fue un año bueno para México en muchos aspectos, pero para adelante, no es novedad saber que este año implica cambios: las elecciones, la negociación del TLC, el impacto del cambio de impuestos de EUA, entre otros; todo esto generará movimientos a corto plazo y posiblemente nerviosismos afectándonos en tipos de cambio, inversiones, toma de decisiones de crecimiento, entre otros.

También desde el punto de vista tecnológico-financiero, habrán cambios y una consolidación importante, por ejemplo: está la Ley Fintech que regulará todas aquellas empresas que hoy están transaccionando con plataformas de tecnología y finanzas que ayudan a crear nuevas opciones financieras a la gente y negocios. Estos cambios implican desafíos y oportunidades en el sector empresarial. Del lado de las inversiones, tenemos interés y crecimiento en todo lo relacionado con las criptomonedas, una opción de inversión real y creciente en todo el mundo, un tema todavía desconocido para muchos, pero que terminará de afianzarse en el 2018. Seguramente este año veremos muchas noticias en relación a nuevos negocios nuevos y tradicionales que se conectan con este tipo de moneda para transaccionar, así veremos ajustes en el precio, lo cual hará ganar a muchos y perder a otros.

Pero más que preocuparnos por este 2018 y por todos los retos que tenemos enfrente, este año debemos enfocarnos en las oportunidades de negocio. Justo en estos momentos donde parece que todo se va ser difícil, la mayoría de la gente se frena y deja de tomar decisiones, por lo que se vuelve momento de oportunidades principalmente en el mundo de los negocios. En muchos sectores e industrias habrá mucho movimiento, por lo que tendrás que tener los ojos bien abiertos y estar dispuesto a tomar decisiones; no te paralices, no te asustes por lo que escriba la prensa o se exagere en tus pláticas de café, porque nada de lo que suceda este año en México va afectar el crecimiento del país en el mediano-largo plazo. Desde el 2000 hemos demostrado que tenemos la capacidad de salir adelante de grandes retos y crisis.

Por lo anterior te quiero dar estos 3 consejos básicos para estar listo para hacer frente a este año y poder ser parte de los ganadores.

Consejos básicos para el 2018:

  1. Enfócate en vender, captar nuevos clientes, desarrollar tu mercado, en cómo dar mejor atención y diversifica tus ventas e ingresos. Si puedes haz un esfuerzo para vender fuera de México, aunque es una tarea que seguramente ya haces, incrementa la intensidad y tu esfuerzo en ello.
  2. Diversifica a tus proveedores y acreedores: tanto de productos como de servicios y desarrolla nuevos puentes porque, en caso de que uno de ellos se vea afectado por depender del dólar o algún otro movimiento tu empresa, también sufrirá las consecuencias. No te enfoques sólo en México, busca también fuera del país.
  3. Fortalece tu estructura financiera, solidifica. En el momento de oportunidades, el que manda es el que tiene liquidez. Si tienes deudas ordénalas, no las liquides. Es mejor tener el recurso, mejor concéntrate en que estén bien pagadas, crea historiales de crédito positivos (recuerda que nadie querrá darle financiamiento a alguien que no es puntual en sus pagos) y, si puedes, ponlas en tasas fijas y plazos largos.

Si no tienes deudas, es momento de ir creando historial de crédito con instituciones financieras, no solo en bancos, también te recomiendo buscar una SOFOM, que en momentos de crisis serán los más dispuestos a apoyarte, además de que sus procesos son más fáciles y flexibles. Aunque no lo necesites, tu estrategia es darte a conocer para el sector financiero para que puedas usar un crédito más intenso en caso de requerirlo.

Para concluir, siempre es bueno tener líneas de crédito abiertas o disponibilidad en tus líneas actuales, sobre todo en años como el 2018, ya que ante alguna emergencia o algún desequilibrio económico, ellas te ayudarán a salir adelante y en caso de que se te presente una oportunidad, tendrás la fuerza y respaldo para aprovecharla, además que financieramente casi siempre es más rentable trabajar con el dinero de alguien más, que con el tuyo propio.

Extra: Creas o no en las criptomonedas, no podemos estar ciegos y negar que ya es una realidad y que probablemente desatará muchas formas en las cuales transaccionamos e invertimos. Tampoco es momento de emocionarse y seguir la moda e invertir todo tu dinero ahí, pero mi consejo es: conócelas, crea una cuenta en alguna de las empresas que venden e invierte una cantidad pequeña, no importa el monto, lo único que necesitas es una cuenta de correo electrónico. Invierte algo que no te afecte si se pierde (no lo vas a perder, pero es para tu paz mental), el objetivo de esta inversión es que las vayas conociendo y entendiendo.

¡Excelente inicio de año!

 

Fin de año, lo bueno y malo para empleados y empresarios

shutterstock_739482172El fin de año significa felicidad, cenas, regalos, brindis y más, pero ¿qué tanto sabemos sobre lo que representa esta época tanto para empresarios como para colaboradores? Sin duda para los empleados es momento de vacaciones, aguinaldos e incluso vencimientos de cajas y fondos de ahorro, lo que se traduce en “dinero en la cuenta de banco”, lo que en general provoca motivación, aunque sea de corto plazo, pero al fin y al cabo se resumen como un momento de felicidad para todo trabajador.

En cambio, para los empresarios desde el punto de vista del negocio, normalmente no es un buen mes (excepto que te dediques a vender juguetes), normalmente para el empresario, es tiempo de estrés y retos constantes, ya que al contrario de los empleados, para el empresario es época donde hay que pagar todo lo que el trabajador espera a lo largo del año. Esta parte puede poner en estrés a la compañía, inclusive en números rojos al negocio si no existió una buena planeación.  Y no solo es por los gastos, también en la parte productiva se sufre,  ya que, en la parte operativa existen los cierres por vacaciones, cierres de año y en la parte comercial, los clientes también se van de vacaciones o postergan tomas de decisiones importantes. Muchos empresarios se ven en una situación complicada debido a que muchas de sus cuentas por cobrar sufren porque los clientes no planearon su cierre y por consecuencia los pagos se atrasan o son programados para el siguiente año. Todo lo anterior genera estrés al negocio, ya que los costos y gastos continúan, inclusive se incrementan pero los ingresos y la producción se reducen, lo que impacta directamente en el bolsillo de la empresa y su capacidad de operar.  Esta es una realidad que muchas veces el empleado no alcanza a percibir.

Pero esto es parte de todo negocio, por lo que hay que aprender a trabajar con él. Por ello a continuación, te explico cómo hacerle frente y salir adelante en esta situación que año con año enfrentará tu negocio:

  1. Planea bien tu flujo de efectivo desde principios de año para que el día de pagar aguinaldos, vacaciones, cajas y fondos de ahorro no existan fallas, ni estrés.
  2. Provisiona los gastos de fin de año como: aguinaldos, fiesta y vacaciones de manera mensual, es decir, todos los meses registra una proporción de estos gastos en relación a éstos extraordinarios. De esta forma tus financieros no sufrirán en el mes de diciembre y tu proyección de costos y gastos durante el año será el correcto.
  3. Genera una reserva de flujo en una cuenta adicional, la cual no podrás tocar, de preferencia una cuenta de inversión y asígnala a un comité de organización desde el principio de año, ya que planear con tiempo también genera ahorros en los gastos.
  4. Siempre ten una línea de crédito revolvente activa para hacer frente a cualquier gasto extraordinario. Claramente el crédito se debe usar para fines productivos, y si por cualquier razón llegas a fin de año sin flujo suficiente, es mejor disponer de tu línea de crédito conservadoramente que fallarle a tus empleados en el pago de sus prestaciones. Cualquier atraso en este pago, desmotivará a tu equipo y eso afectará mucho más que cualquier pago de intereses.  No te preocupes si crees que el banco no te presta, busca una SOFOM en donde encontrarás varias opciones para tener una línea disponible.

Por último no hay que olvidar que diciembre es temporada para gozar las metas obtenidas durante todo el año, ya seas empresario o empleado, si decides tomar vacaciones disfruta, desconéctate y utiliza ese tiempo para analizar cómo podría mejorar tu productividad o hacer crecer tu negocio sin dejar de disfrutar este tiempo de descanso y reflexión.

¡Felices fiestas!

La ley que cambiará como transaccionamos con dinero, las personas y las empresas

shutterstock_512201887Hace algunos días se dio a conocer en las noticias que la Ley Fintech fue aprobada por unanimidad en el Senado, y seguramente, en breve veremos a la Cámara de Diputados confirmándola y esto en pocas palabras significa la autorización  de las reglas sobre las que operará un nuevo modelo de negocio y  que está cambiando el sector financiero en la que sus clientes están interactuando.

Las Fintech son empresas que combinan las finanzas y la tecnología para resolver necesidades de las personas y empresas. Este modelo de negocio es una novedad en México, aunque en otros países más desarrollados existe desde hace ya varias décadas.

¿Y por qué es tan relevante su aprobación en nuestro país? La Ley Fintech definirá las reglas de juego para algo más que solo un nuevo modelo de negocio: Las empresas Fintech cuentan con los productos y servicios financieros que ofrecen los bancos, pero gracias a la tecnología, se liberan de intermediarios, lo que se traduce en menores costos y transacciones más sencillas.

Actualmente en México ya existen empresas Fintech (empresas de crédito en línea, crowdfundings o fondeos colectivos y empresas para comprar criptomonedas o similares), pero lo que esta nueva Ley generará será un terreno claro, que, tanto protege al consumidor, como pone reglas similares de protección como las que hoy tiene el sistema financiero tradicional (Bancos, Sofomes, etc.)  lo que generará mayor oferta de productos y servicios.

¿Por qué nos beneficia a todo México esta Ley? Porque el objetivo de la creación de estas empresas no es la sustitución de los bancos, sino emplear herramientas tecnológicas para facilitar la contratación de servicios, generar más competencia y acercar fácilmente productos financieros a la gente que no tiene acceso a ellos. Así, al quitar intermediarios del proceso para la autorización de un crédito, utilizar un medio de pago o para invertir, no se generan costos por las grandes estructuras que tienen los bancos y se desarrollan mejores productos, más baratos y sencillos para los clientes.

El mundo Fintech abarca diversas categorías que pueden agruparse de la siguiente forma:

– Medios de pago: Son las herramientas, como PayPal, que se están generando para comprar en tiendas en línea, que al momento de pagar con una tarjeta de crédito, la transacción se realiza con una seguridad relativamente controlada. Estos medios también sirven para las empresas y negocios, ya que son herramientas que se utilizan para cobrarle a sus clientes por medio de tarjetas de crédito.

– Criptomonedas: Ya hemos escuchado hablar del bitcoin y monedas digitales que tienen un grado de sofisticación y entendimiento, pero son una forma de poder transaccionar, enviar dinero, pagar y comprar servicios sin limitarse a un solo país. Es una manera con la que puedes ahorrarte el proceso de compra y venta de divisas –pesos, dólares y euros- que muchas veces encarecen las transacciones comerciales por el tipo de cambio. Por ejemplo, al realizar una compra en Amazon de Estados Unidos, los precios son en dólares, por lo que al momento de adquirirlo con una tarjeta de crédito mexicana en pesos se presentan diferencias por el tipo de cambio y claramente es un negocio para el mismo banco, ya que él es quien realiza el tipo de cambio. Por lo que cuando compras por medio de Bitcoins, eliminas esas ganancias de los bancos y no se encarece el costo del producto.

– Inversiones: Son los asesores y administradores de inversiones, así como los canales para que puedas hacer inversiones en la bolsa y mercados públicos de una manera más fácil y desde tu celular.

– Fondeo colectivo o crowdfunding: Se refiere a conectar a la gente que tiene dinero (y no tiene que ser mucho, hoy se puede invertir desde $100 en muchas de ellas)  que quiere ponerlo a trabajar con proyectos de crédito, inversión, startups y personas físicas que necesitan dinero.

Las plataformas de crowdfunding sirven para conectar, no se dedican a prestar, por lo que no ganan del préstamo directamente, sino de la conexión, dejando la ganancia del crédito al inversionista, de esta forma al cliente le sale más barato y el inversionista gana más que en otras opciones.  Aunque existen muchos modelos de plataformas de crowdfunding muy novedosos, algunos como lo menciono antes, son modelos de préstamos, es decir, se cobra y gana intereses, otros son de intercambio que pagan en especie o con producto como si fuera una compra anticipada, otros más son de compra de acciones de empresas y otros de adquisición en copropiedad de propiedades o equipo y maquinaria.

Con la aprobación de la Ley Fintech vamos a ver el crecimiento de una nueva industria que va a beneficiar a las empresas, personas e inversionistas, y que va a retar al sector financiero tradicional mexicano -Bancos y Sofomes- a mejorar sus productos (situación que es necesaria en el país), por lo que al final los ganadores de esta ley van a ser los usuarios de productos y servicios financieros.

El día de hoy existe una estadística referente a que el 70% de los millennials prefieren ir al dentista que a una sucursal bancaria. Ese dato por sí solo dice muchísimo si consideramos que el 40% de la población en México son precisamente personas de esta generación. Para los bancos es un indicador grave, ya que por la inflexibilidad de las instituciones bancarias es un sector que no atienden de forma tradicional. Las Sofomes comenzarán  a entrar en el mundo Fintech para ofrecer sus servicios y atender a ese mercado, mientras que los bancos tendrán que poner herramientas tecnológicas para hacerle la vida más fácil a sus clientes, quienes ya no quieren más sucursales, ni que se les cobre por cada movimiento bancario que realizan –sacar dinero del cajero, consultar el saldo, utilizar la banca en línea o emitir un cheque- por lo que las empresas Fintech, al utilizar plataformas digitales, serán los servicios más baratos, sencillos y no tendrán las estructuras de costos, mucho personal, sucursales, ni grandes edificios de corporativos. Así podrán hacer lo mismo que las instituciones bancarias e, incluso, ofrecer sus servicios a más personas.

Actualmente, México es un país líder en empresas Fintech en Latinoamérica aún cuando apenas fue aprobada la ley, por lo que quien entraba al mundo de estas empresas debía hacerlo con un grado alto de confianza porque no existía una regulación y supervisión. Ahora esta ley protegerá a los usuarios de estafadores, aunque esto no quiere decir que no los vaya a haber y que busquen afectar al sector. Por eso, cuando vayas a realizar una transacción por medio de alguna empresa Fintech siempre busca las credenciales de dicha organización, no creas todo lo que sale en su publicidad y pruébalas poco a poco.

La Ley Fintech va a incentivar que México se convierta en un líder a nivel mundial en este sector y revolucione la forma en que actualmente hacemos finanzas, las cuales son la columna vertebral de todo negocio, sin importar si son lucrativos o no, porque todos necesitan dinero para vivir, vender, generar ingresos y pagos.

Además, esta ley va a generar nuevas inversiones, atraer capitales extranjeros, y reducir el porcentaje de personas que no cuentan con servicios financieros porque no son atendidas por la banca tradicional. Por lo que algunos bancos y Sofomes podrían convertirse en bancos Fintech y Sofomes Fintech, respectivamente.

También revolucionará la forma en que hacemos finanzas para beneficio de todo México, bajar los costos y para eliminar intermediarios. Y esto va a ayudarnos a todos.

Seas empresario o no, estés en el sector financiero o no, es importante que voltees a ver las empresas Fintech porque van a revolucionar desde tus ahorros y cómo generan ganancia, hasta la forma de solicitar un crédito, arrendamiento, financiamiento, asesoría, compra de productos y compra servicios. Todo el mundo se va a ir conectando por un lado o por otro a este mundo Fintech. Y quítate el miedo, que lo más seguro es que las mejores empresas Fintech de México y el mundo no serán de bancos y marcas conocidas. Prueba y conócelas.

En el Mundial, ¿México en el Grupo de la Muerte?

shutterstock_198489608.jpgEl viernes pasado se realizó en Moscú el sorteo para la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018. La Selección Mexicana quedó situada en el grupo F, junto con Alemania, Suecia y Corea del Sur. A los mexicanos nos altera darnos cuenta que efectivamente, México está situado en el grupo más complicado a nivel estadístico y parece ser el Grupo de la Muerte.

La reacción inmediata de todos los mexicanos y los comentarios posteriores al sorteo del Mundial de Futbol es que no conseguiremos jugar el quinto partido, la ronda de cuartos de final, es más que ni pasaremos la fase inicial. Leo que ya perdimos -aunque todavía no jugamos- pues no ganaremos ni un solo partido o quizá solamente contra Corea del Sur. Todos los comentarios en chats, redes sociales etc., empiezan a demostrar que no hay esperanza para las Selección Mexicana.

Así somos los mexicanos y es la principal razón por la que México está donde está, porque tenemos un país, tan rico, con gente tan talentosa, con el clima perfecto, pero parece que nunca acabamos de salir adelante, esto es porque como mexicanos no sabemos creer y soñar, tendemos a ser fatalistas, tendemos a culpar a los demás, no nos la creemos, mientras que la mentalidad de los alemanes, por ejemplo, es la de ganar nuevamente la Copa del Mundo.

¿Por qué no podemos soñar que México puede ser campeón del mundo?, entiendo que las estadísticas no nos favorecen, es claro que el reto se ve casi imposible, pero ¿por qué no pensamos que sí se puede?, ante cualquier cosa si llegamos pensando que algo no se puede, lo más seguro es que no se podrá, si los jugadores, y entrenador de la Selección Mexicana  llegan al Mundial pensando que no se puede,  les aseguro que nunca podrán conseguir el título Mundial y  no va a lograrlo por más preparado que esté el equipo mexicano, pero si en cambio pensaran que van a quedar campeones, por lo menos habrá un intento y no un fracaso antes de intentarlo.

Esa misma idea la podemos trasladar al emprendimiento en el país, el cual tiene índices muy bajos, porque poca gente se anima a abrir una empresa, a pesar de que el 99% de los mexicanos sueñan con ser empresarios y dueños de su propia empresa. Pocas personas se animan a emprender porque antes de intentarlo creen que no van a poder,  y se justifican con falta de dinero, o falta de experiencia o la que sea  que les justifique quedarse en su zona de confort o seguridad.

¿Por qué no mentalizarnos en querer ser campeones mundiales o cambiar al mundo, si es lo que queremos? Si cambiáramos nuestra forma de pensar y creyéramos en nosotros, México podría ganar el Mundial. Claramente, no jugamos todos los mexicanos, sino los jugadores que representan al país de la mano del Director Técnico. Pero son ellos son los que primero se la tienen que creer y todos los mexicanos debemos transmitirles que sí se puede.

La historia se ha cansado de enseñarnos que no existen imposibles, por ejemplo Albert Einstein, quien no pudo decir una palabra hasta los 4 años, aprendió a leer a los 7 años y en su infancia lo tacharon de incapaz, Michael Jordan, su entrenador en secundaria lo separó de su equipo porque no creía que tuviera el nivel para jugar, Charles Chaplin fue rechazado por la mayoría de los ejecutivos del cine por su forma poco ortodoxa de actuar, Edmund Hillary fue el primer escalador en coronar el monte Everest, Frida Kahlo, Franklin Roosevelt, Ludwig Van Beethoven, Stephen Hawking, etc., y lo que tienen todos ellos en común, no es el hecho que la tarea fuera sencilla o fácil, o que tenían más oportunidad o capacidad que los demás, sino que el motor que impulsó a las personas o empresas que lograron esos éxitos estaba relacionado con que las personas que ejecutaban las acciones creían que sí se podía.

Se nos ha configurado para aprender cómo no se pueden o deben hacer las cosas.  Cuando somos niños, en la casa y en la escuela nos ponen límites, necesarios y útiles, pero sin querer nos van automatizando a decir que no se puede y a volvernos expertos en explicar por qué no se puede. Los que sueñan con ser emprendedores, normalmente reciben desaliento de sus ideas de muchos frentes, con muchas explicaciones de que su idea no va funcionar. Cuando somos adultos y tomamos decisiones en nuestras empresas, en nuestro trabajo, si surge una idea nueva, ya el sistema que nos rodea, está programado para responder que no se puede, y créanme, lo más fácil en la vida es decir no se puede, es regalado encontrar una razón, muy justificada y analizada para explicar por qué no se puede hacer algo o lograr algo.

¿Quieren cambiar ustedes y por ende sus empresas, círculo de amigos, hijos, familiares, empleados y al país? Entonces, olvídense de ser optimistas, pesimistas o realistas y solamente oblíguense a que en el momento de tomar decisiones, no importando cual sea,  se obliguen a responderse, ¿cómo sí se podría? sin importar la respuesta. Cuando empiecen a obligarse a responder esa pregunta en todo momento, van a encontrar nuevos caminos, soluciones y se va a abrir un mundo de opciones y no solo ustedes, obliguen a su alrededor a que cuando alguien les diga “eso no se puede por alguna razón”, pregúntenles ¿y como sí se podría?

Para ello debemos entrenar nuestra mente para que no reaccione de manera automática con un no se puede, sino que empiece con esfuerzo a responder cómo sí se podría. Claramente, las soluciones deben estar dentro del marco legal, ser honestas, éticas y productivas, por lo que no debe salir de las reglas que rigen a la humanidad, pero les aseguro que siempre hay un camino.

Si eso lo aplicamos todos los mexicanos, vamos a tener otro país, indistintamente del partido político que nos vaya a dirigir a partir del próximo año, de las decisiones del gobierno de Trump y de todo lo que suceda a nuestro alrededor.

Si en nuestra mente metemos esa respuesta, dejaríamos de fracasar antes de intentarlo. Dejemos de culpar a todo nuestro alrededor, y hagamos que sucedan las cosas, empecemos por creer que no hay imposibles.