3 Reglas Clave para que tu empresa y tú tengan éxito

shutterstock_524200456¿Cómo asegurar el éxito en mi empresa, trabajo proyecto de emprendimiento o carrera? Hablando de negocios propios, el 99% de la gente sueña con tener su negocio algún día, pero menos del 10% realmente lo consigue o lo intenta y menos logran tener éxito en el emprendimiento. ¿Por qué pasa esto?, ¿cuánta gente conoces que trabaja en una empresa y no está contenta ahí?, ¿cuánta gente sufre despertándose los lunes porque hay que ir a trabajar? o ¿cuánta gente se emociona porque llega la tarde del viernes?

No digo que no se disfrute el descanso; sin embargo, el trabajo no tendría que significar sufrimiento y ese quizá es un síntoma del por qué no te va bien en lo que estás haciendo.

Existen tres reglas claves –no son mágicas- para entrenar tu mente para pensar y actuar con el fin de que tengas éxito en lo que hagas, con lo cual no sufrirás el lunes por ir a trabajar ni estarás esperando que suene la campana de las seis de la tarde. Porque cuando tienes éxito, simplemente estás contento y realizado.

1.Aprende a observar más que los demás. Donde todo mundo ve algo, tú intenta observar un poco más allá. Por ejemplo, si tu negocio es venderle a familias de 4 miembros, es decir, papá, mamá, hijo e hija, ese es tu mercado, pero debes aprender a ver más allá de la simple familia y entender el entorno: la casa, los muebles, las necesidades, origen, la familia de la familia y los amigos. Al ser un poco más curioso, empiezas a encontrar un mundo de más oportunidades y tomas mejores decisiones, más creativas y efectivas. Cuando haces un proyecto o un análisis en tu trabajo, puedes quedarte con los números que ya tienes, pero cuando observas un poco más, e intentas entender de donde vienen las cosas, detectas por qué suceden las cosas, cómo se generan y analizas más. Los reportes que hacemos en las empresas, normalmente tienden a ser superficiales y eso hacen que no impacten, por lo tanto, no sirven para tomar decisiones y no generan valor. Cuando observas más allá que los demás tus productos se venden más fácil, tus resultados son más fáciles de controlar, y tus decisiones son más impactantes, y eso es simplemente  porque analizaste más que los demás. Una técnica común para lograrlo es preguntarte por qué 5 veces seguidas, ante cualquier resultado, pregúntate y por qué este resultado, ante esa explicación vuelve a preguntarte por qué, así 5 veces consecutivas.

2.Oblígate siempre a contestarte ¿cómo sí se puede lograr algo? La vida nos ha programado para explicarnos por qué no se puede hacer algo. Cuando estás emprendiendo un negocio, si la idea es innovadora, la gente se cansa de decirte que no va a funcionar. En las empresas pasa lo mismo. Nos volvemos expertos en decir cómo no se puede y ¿sabes qué pasa cuando uno piensa que no se puede?, exacto, no se puede. Tienes que cambiar esas fórmulas.

Lo tenemos arraigado desde que somos niños, los papás, con muy buena voluntad empiezan a poner límites cuando te educan, aprendes a hacer caso y aprendes que “hay cosas que no se pueden”. En la escuela pasa lo mismo, hay reglas y tú de manera obediente o después de varios castigos, aprendes a poner tus límites. Cuando llegas a la edad adulta las estructuras mentales automáticamente te dicen que no se puede.

Para romper esto tienes que obligarte siempre a contestar cómo sí se podría, no importa la prueba que tengas en frente, así vas a desprogramar tu cabeza e iniciar a ver posibilidades. No digo que sea fácil, ya que costará trabajo, pero seguramente si todo el tiempo te mantienes firme en buscar cómo sí se puede y tu mente lo cree, vas a poder. Prueba de lo anterior, son las personas que escalan el Everest o realizan retos deportivos que parecen inhumanos en los que cruzan el Mar de la Mancha nadando. Estos retos definitivamente parecen imposibles, pero la realidad es que estas personas no son muy diferentes a nosotros, simplemente pensaron que lo podían lograr. Por esta misma razón es que hay aviones y coches con piloto automático y una estación en el espacio, porque alguien creyó que sí se podía y buscó cómo se podía.

3.La vida es una carrera de resistencia no de velocidad, entonces apasiónate por lo que hagas. Esto es lo más importante y para ejemplificarla mejor, les contaré una anécdota. Hace algunos años, mi hermano salió de viaje y me dejó a su hijo para que lo cuidara, yo estaba emocionado, porque todavía no tenía hijos y lo vi como una forma de entrenamiento. El primer día lo tenía que despertar para llevarlo a la escuela y fue un infierno, cuando lo desperté se enojó, me ignoró, me insultó y me sentí fracasado como adulto al grado de pensar que nunca iba a poder educar a mis propios hijos. Después de mucha discusión, logré vestirlo con el uniforme y llevarlo al colegio. Al día siguiente, mi sobrino tenía un partido de futbol a las 8:00 AM en un lugar bastante lejano y empecé a sufrir porque lo tendría que despertar a las 6:30 AM de la mañana, vestirlo y llevarlo al partido. Y pensé, si me hacía un berrinche no lo llevaría. Al día siguiente, como a las 5:00 AM mi sobrino, ya con su uniforme de futbol me despertaba para su partido. Le respondí que aún faltaban varias horas para su partido, que se fuera a dormir, pero me contestó que no, porque llegaríamos tarde. Él no quería ir a la escuela, pero se emocionaba por su partido.

Apasiónate por lo que decidas hacer en tu vida –y esto aplica para todos los aspectos- asegúrate que te guste lo que haces, porque la vida no es fácil, cuesta trabajo y es una lucha constante donde tienes que tomar decisiones. Claramente, vamos a pasar más tiempo en nuestros lugares de trabajo -no importando la posición en la que estemos- que con nuestros seres queridos, porque tenemos que llevar el sustento a la casa. Si vamos a pasar tanto tiempo en un lugar de trabajo, más vale que nos divirtamos y que nos guste.

Cuando haces algo que te apasiona, que te gusta y que te divierte, créeme, no te dolerá el estómago los lunes en la mañana, al contrario, te vas a despertar temprano.

Si sigues estas tres simples reglas en todo lo que hagas en tu vida, te aseguro que vas a tener éxito, vas a ser feliz, no te va a faltar nada y vas a tener buenos resultados.  Con esta filosofía verás más que los demás lo cual te ayudará a destacar sobre el resto, te volverás creativo, simplemente enseñado a tu mente a encontrar cómo sí se puede, y  aprenderás a disfrutar lo que haces, buscando divertirte y apasionarte en lo que dedicas tanto tiempo. Nadie se hace rico con la lotería, a los que les va bien es porque se esforzaron y porque disfrutaron el camino.

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Un México sin TLC, ¿buenas o malas noticias?

shutterstock_631503914Hablar de que México puede ya no contar con el TLC es material que vende mucho en los medios y también al presidente de Estados Unidos para sus fines mercadológicos.

Hoy en día se encuentran en una negociación los tres países –México, Estados Unidos y Canadá- referente a modernizar el TLC, el cual efectivamente necesita modernizarse, porque tiene más de 20 años y hay muchos aspectos que no cubre. A pesar de los comentarios que se hacen, el TLC ha sido un tratado benéfico para las economías de los tres países. Existen sectores que se han visto afectados y otros beneficiados con dicho tratado, pero el balance final resulta ser positivo para los tres países, por las siguientes razones:

-El comercio trilateral se ha triplicado, alcanzando cerca de un billón de dólares.

-México se ha convertido en el tercer socio comercial de Estado Unidos y tercero de Canadá. 

-1.4 mil millones de dólares de productos son comercializados diariamente entre México y Estados Unidos. 

-Las exportaciones han crecido casi 575%.

-Las importaciones de México han subido 900%.

-Cuando México exporta a Estados Unidos, el, 40% de las exportaciones proviene de  importaciones que México hace de Estados Unidos. 

-Para México las exportaciones representan el 63% del PIB, lo que representa 374 mil millones de dólares.

Considero que es difícil que Estados Unidos salga del TLC, pero supongamos que el presidente de Estados Unidos logra persuadir –así como convenció a toda una nación para ser hoy presidente- de salirse del TLC, ¿qué sucedería?

Claramente, Estados Unidos es un mercado fundamental para México y el TLC es un tratado beneficioso, pero aun sin ese tratado, seguiríamos vendiéndole a Estados Unidos.

Así mismo, las empresas que están en México y dependen de la exportación hacia este país no dejarán de existir. La relación de México y Estados Unidos sería muy parecida a la que tiene actualmente con China, quien es el principal exportador de Estados Unidos y no tiene TLC con dicho país.

No obstante, habrá que hacer nuevas estrategias, generar nuevas industrias, porque a pesar de la dependencia que existe de México hacia Estados Unidos, nuestro país tiene muchos tratados con otros países, adicional que está trabajando en el desarrollo de nuevos canales y tratados.

Conforme avancen las negociaciones, algunos medios podrían generar amarillismo, pánico y miedo, pero realmente no debes preocuparte, el mercado interno está creciendo, a nivel macroeconómico y de empresas, el país está fuerte. Si tu empresa se dedica a exportar o tiene una dependencia importante con Estados Unidos, no vas a tener un efecto negativo inmediato, aunque es posible que tus costos se vean afectados por algún impuesto hacia tu producto y en corto plazo igual un poco por el tipo de cambio. Comienza a trabajar en la estructura de costos, explora nuevos mercados, sé más competitivo y no te asustes por el TLC.

México es el país con más tratados de libre comercio en el mundo y aunque el mercado de Estados Unidos es el más grande, hay muchos otros y las oportunidades normalmente están donde no todo el mundo está volteando a ver.

Aun cuando yo considero que es difícil que se elimine el TLC, la realidad es que en estos días hay muchas cosas que se ven imposibles y sin embargo, suceden. Hay que estar abiertos a la posibilidad de que suceda, pero el mundo y México seguirán existiendo y comercializando entre sí. Los negocios con Estados Unidos van a continuar funcionando, porque somos países vecinos -con bardas, sin bardas, con tratados, sin tratados- y la cercanía siempre va a ser una ventaja competitiva para el mercado mexicano.

El mundo sin tratados es como los taxistas, modelos que tienden a desaparecer por más protección que quieran imponer los gobiernos a sus mercados internos. Hoy en día los taxistas siguen funcionando, pero claramente el modelo tradicional está desapareciendo frente a modelos tipo Uber, pese a las medidas proteccionistas en varios países.

Los consumidores tienen más fuerza que cualquier proteccionismo y están cada vez más conectados de forma global, por lo que se ha vuelto muy sencillo comprar artículos de otros países sin necesidad de solicitar un permiso o contratar intermediarios -importadores, agentes aduanales- con un simple clic en una página de Internet se pueden realizar compras y eso genera que el mercado se vuelva global.

El TLC es realmente un paso hacia el mundo moderno mediante la eliminación de tarifas arancelarias, el mercado es más fuerte que el populismo, el consumidor es el que realmente manda y es el que denota las tendencias. Además, en un mundo de comercio electrónico digital desintermediarizado, la entrada de Bitcoins y monedas electrónicas generará que cada vez sea más complicado imponer estas barreras arancelarias.

El mundo tiende a ser un gran TLC y la posición de Trump es simplemente mercadológica y dirigida a un sector bajo de la población estadounidense que ha sufrido por el TLC ya que han perdido trabajos, pero pelear por las labores del pasado es como ahogarse en una cubeta de agua.

Mi recomendación es que con TLC o sin TLC hagan un análisis de estructuras de costos para reducirlos e incrementar utilidades. También busquen otros mercados alternos, porque la clave de éxito de cualquier negocio es la diversificación. Si dependen de un solo mercado corren un gran riesgo de quebrar, aprovechen otros convenios y tratados, porque el potencial de venta es impresionante, no busquen otros mercados para sustituir a Estados Unidos, sino para crecer más.

No se preocupen por el TLC con o sin él, el futuro para México es muy positivo.

¿Estás a salvo del fraude?

shutterstock_179105273El fraude es algo a lo que todos estamos expuestos, aunque muchos se sientan protegidos. Cuando escuchamos la historia de un fraude, pensamos que no nos puede pasar y que ocurre por desorganización o falta de control, pero caer en las trampas de personas que de manera profesional se dedican a hacer fraudes es más fácil de lo que creemos. Existen diferentes niveles de fraude, desde los más sencillos y tontos como vía un correo electrónico hasta los más complejos realizados con técnicas más sofisticadas, pero la base de todos es que ganan tu confianza de alguna forma –mediante algún correo bien redactado, un discurso, una plática o transacciones económicas- una referencia o usando algún conocido tuyo de confianza y después te engañan.

Una práctica común de fraude en empresas se da cuando llega un cliente -persona o empresa- y te hace una primera compra, el defraudador tiene habilidades sociales muy buenas, te cae bien y hasta conoce a alguien que tú también conoces, se gana tu confianza y habla excelente de tu producto. Después realiza una segunda compra mucho mayor, y el pago lo realiza de contado sin discutir la cantidad a pagar. Posteriormente, hace una tercer compra en la que incrementa el tamaño del pedido y mantiene la misma actitud que en la anterior, en este momento lo tienes catalogado como un súper cliente ya que seguramente te ganó social y económicamente. Para el momento en que genera una cuarta compra, ya tiene ganada tu confianza y te pide un plazo de pago argumentando que está esperando recibir una cantidad de dinero y aceptas. Pero no te paga. Cuando lo empiezas a buscar, no responde las llamadas e incluso si lo visitas en su oficina, descubres que esa no es su oficina o ya no está ahí.

Esto mismo ocurre con los correos que recibimos, que se envían de manera masiva a millones de direcciones de correo electrónico donde afirman que el hijo del rey de Nigeria necesita mover su dinero y requiere tu número de cuenta. Los siguen enviando, tristemente porque alguien sigue cayendo. También están los famosos esquemas de pirámides que te alcanzan porque llegan a través de conocidos con historias de éxito, donde cuando te invitan a participar (siempre un conocido), te lo cuenta de una manera que esta sí es de verdad, que ya la experimentó y que los resultados han sido muy buenos, y es verdad en realidad sí lo experimentó y sí ha obtenido los beneficios y eso es la trampa de la pirámide, los que están arriba de la pirámide siempre les va bien y esa es la parte del engaño.

¿Cómo puedes protegerte?

1.Ten cuidado con las cosas mágicas.  Todo lo que te invite a ganar mucho dinero de una manera fácil o esas oportunidades de compra que parecen que te lo están casi regalando, sin algún esfuerzo o trabajo o nada a cambio, huele a trampa. En cuestión de negocios y oportunidades, aquellas que no tienen lógica de mercado es preferible mantenerse a distancia. Si por alguna razón quieres probar, asume el riesgo, que será alto, ya que existe una gran probabilidad que pierdas. En ocasiones hay oportunidades que son muy extrañas y funcionan, pero generalmente no ocurre así, porque nadie te regala cosas por no hacer nada, todo tiene un costo, nadie te va regalar nada.

2.Todo por Escrito. Al tratarse de transacciones comerciales, no importa la confianza que le tengas a la persona ni la relación que exista entre ustedes, siempre ten todo por escrito por medio de contratos, pagarés o acuerdos y haz que se firmen. En caso de que algo no resulte bien, vas a tener los documentos con los cuales podrás defenderte. No importa si los documentos son sencillos o muy complejos, pero entre más estructurado sea será mejor, un abogado puede asesorarte mejor.

3.Investiga a fondo.  Estudia la oportunidad, la empresa, la persona, o el cliente, verifica cuánto tiempo tiene la empresa y que la persona sea alguien localizable. Los grandes negocios y oportunidades difícilmente son por parte de empresas que acaban de constituirse o de una persona que acaba de instalarse en el lugar donde está laborando, es decir, si una empresa lleva transaccionando más de dos años eso te va a dar mucha mucha certeza de la solidez del cliente y de su localización. Por lo que tienes que visitar el domicilio de la empresa, investigar desde cuándo está ahí, pide referencias –no al cliente directamente porque él te dará solamente las referencias que sabe que son positivas y pueden no ser certeras, pregunta a sus vecinos a alguien más de la industria o sector y encuentra información. Actualmente, contamos con buscadores como Google que te pueden ayudar a encontrar información tanto positiva como negativa. Las redes sociales de la persona que estás investigando también te pueden dar una idea de quién es, alguien que te ofrece una súper oportunidad no va a tener una cuenta de Facebook con 3 meses de antigüedad, si la oportunidad es real.

Un defraudador o una oportunidad defraudadora, siempre va entrar a través de la confianza y actúan de una forma muy rápida, porque no invierte demasiado tiempo en crear sus modelos, por lo que desconfía de todas las oportunidades de empresas o personas con menos de un año de historia comprobable, idealmente busca que  cuente con información de por lo menos dos años atrás, esto es una estrategia  de poder blindarte.

Ahora que vienen elecciones en el país, cuidado con las súper oportunidades de gobiernos, referidos del primo de un amigo que tiene un súper contacto o acceso al presupuesto o a la tesorería de alguna dependencia, las cosas mágicas normalmente no son reales, lo único real es tu esfuerzo, y tu trabajo duro.

Fondeo colectivo, Crowdfunding, Peer to Peer. ¿Qué demonios es esto?

shutterstock_186943337Todo en la vida nos cuesta por la intermediación que hace alguien para que las cosas sucedan. Por ejemplo, un agricultor que siembra tomates en Sinaloa los vende a un distribuidor regional, quien a su vez lo vende a una gran distribuidora o una central de abastos, la cual conecta los productos con grandes supermercados o tiendas, donde llega al consumidor final. Cada persona que se involucra en la distribución de los tomates gana dinero, eso hace que aumente el costo y el consumidor final paga la utilidad, costos y gastos de cada uno de los intermediarios.

En todos los productos o servicios que consumimos, los precios siempre  se ven afectados por la intermediación. Por ello, observamos el nacimiento de empresas como Uber o Airbnb que están cambiando la forma de comercializar y desintermediar, es decir, quitar a los distribuidores de en medio para que el productor pueda llegar directo al consumidor final a un mejor precio. La tecnología actual facilita el desintermediar ya que hoy en día al menos el 60% de los mexicanos ya contamos con un celular donde se pueden tener aplicaciones y realizar la compra de productos o servicios.

Los negocios tradicionales van a sufrir. Las empresas no se tienen que volver tecnológicas porque el mundo se está volviendo digital o porque existe Facebook, sino porque el consumidor (nuestro cliente) y sus hábitos de consumo se están volviendo digitales y está buscando mejores oportunidades.

Esta revolución está sucediendo en todos los mercados y el sector financiero no se queda fuera. Fondeo Colectivo, Peer to peer y Crowdfunding son conceptos que cada vez escuchamos más en los medios de comunicación, pocas personas las entienden, pero en palabras sencillas, se refiere a conectar a la gente que tiene dinero con quien lo necesita, quitando intermediarios.

El proceso natural del dinero en la actualidad es: tienes dinero -no importa si es mucho o poco- y lo ocupas para realizar compras, pagar servicios y ahorrar. Pero el ahorro lo conservas en la misma cuenta de banco – algunos todavía dejan sus ahorros abajo del colchón- o lo inviertes en pagarés, inversiones bancarias, en la Bolsa de Valores o en algún negocio, esto ya dependerá de la cantidad de dinero que tengas y tu estrategia de inversión.

La intermediación tradicional de los Bancos:  El dinero de los ahorradores, en teoría, lo tienen los bancos. La forma en que el banco gana dinero es prestándolo a la gente que necesita dinero, a través de tarjetas de crédito, créditos simples y crédito a empresas; cobrando comisiones. Pero para que las instituciones financieras cuiden el dinero necesitan medidas de seguridad, sucursales, cajeros, banca por Internet, edificios enormes, ejecutivos y directivos. Eso cuesta dinero, por eso el costo de un crédito en un banco es alto y el rendimiento al ahorrador es muy bajo.

Lo que quieren los modelos de fondeo colectivo es que tú que tienes dinero ahorrado o guardado, en lugar de tenerlo abajo del colchón o  detenido en una cuenta de banco en donde no te van a pagar nada o casi nada, por medio de plataformas de fondeo colectivo, te conectes con personas o empresas que necesitan dinero y prestarles, decidiendo poner parte de tu dinero, lo que estás dispuesto a poner a trabajar,  a prestarlo a otras personas o empresas por un rendimiento, acciones o alguna ganancia.

Claramente, muchas de estas plataformas hacen un filtrado inicial de la gente o empresas  que necesita crédito o algún tipo de financiamiento, investigan, califican, hacen un análisis de riesgo y los publican colocando la información de manera transparente, así mismo te ponen en contacto con el posible acreditado, para que le hagas la pregunta que quieras. De esta forma, tú decides a quién le prestas el dinero que tienes ahorrado, por lo que juegas un rol de banquero y la utilidad –rendimiento- es para ti. De esta forma, estás quitando los gastos de toda la infraestructura que tienen los bancos y esto se ve reflejado en que el crédito sea más barato para quien lo solicite, ya que las plataformas no requieren gastar en sucursales ni instalaciones, sólo en el mantenimiento de las mismas.

Otra ventaja de estas plataformas es que ponen al alcance de todos y no necesitarás grandes cantidades de dinero, ya que prácticamente podrías invertir desde $100.00 en estas plataformas.

Otro dato importante es que estas plataformas no son solo de emprendedores, fuera del sistema financiero, hay muchas entidades financieras  Bancos, SOFOMES, entre otras,  participando cada vez más activamente en este tipo de soluciones, lo cual le dan mucho más seguridad y respaldo a tu operación.

Existen diferentes tipos de plataformas de fondeo colectivo:

De préstamo o deuda. Conectan a una persona o empresas que tiene dinero con quien lo necesita y puede ser en forma de inversión, sistema de pagarés, o arrendamiento la forma en como recuperará su dinero y generan ganancias. Algunas modalidades es el préstamo directo a la persona o empresa y en otras inclusive tienes garantías reales como propiedades, equipo y maquinaria, entre otras.

De capital o equity. Una empresa necesita dinero para arrancar o crecer, y a cambio te ofrece un porcentaje de acciones. Entonces la forma en que vas a poner tu dinero a trabajar es comprando acciones de esta empresa,  con las que podrás obtener ganancias si la empresa genera buenos resultados y tu dinero está respaldado por acciones de empresas reales.

De intercambio. Una empresa necesita dinero para desarrollar un producto nuevo o una persona va a desarrollar un proyecto y a cambio de tu inversión te da algún producto de valor, como una fotografía firmada, un cuadro o el primer modelo que se fabrique o similar. Si el dinero es para desarrollar un producto nuevo te pueden ofrecer ser uno de los primeros usuarios de ese producto, por ejemplo, si es para editar un libro de fotografías, a cambio de tu inversión te otorgarían el libro autografiado por el autor, o si es un grupo musical que requiere dinero para lanzar su primer disco, te pueden ofrecer como intercambio el material discográfico autografiado, lo cual en el mundo de la música tiene gran valor.

Estas son las tres modalidades de fondeo colectivo que existen en el mundo, y lo único que están haciendo es desintermediando el proceso del dinero para que el que tiene el dinero y el que necesita el dinero salgan beneficiados.

“Cuida tu dinero siempre diversificando, no pongas todo en un solo lugar.”

Las empresas no necesitan empleados

shutterstock_362816681Considero que existe un error referente a que los dueños o directores de las empresas deseen tener empleados, no debería ser así. Yo no quiero tener empleados ni quiero ser el jefe de nadie. Lo que quiero es tener un equipo de colaboradores que crea en lo mismo que yo, que haga las cosas por la misma razón que las hago yo, que no estén ahí nada más por lo que se les paga, sino porque les gusta y les apasiona.

Para lograr eso, los directores y líderes tenemos que tener claro que el líder no es el que está a cargo, sino el que cuida a los que están a su cargo, es decir, a su equipo de trabajo, a sus proveedores y a sus clientes.

El líder no es el más inteligente, ni es el que tiene más experiencia, es el que más inspira. Para poder hacerlo debe ser honesto, justo, saber comunicar, tomar decisiones, y de esa forma inspirar. Cuando tus colaboradores, proveedores y clientes empiezan a conectar con la idea antes mencionada, querrán estar a tu lado, seguirte y colaborar contigo, es decir, tus clientes querrán tu producto o servicio y tus proveedores te querrán vender a ti.

La gran mayoría de las empresas se enfocan en los productos o servicios que ofrecen, las presentaciones de ventas están enfocadas en la empresa, su oferta y su know how, es decir, en QUÉ HACEN o CÓMO LO HACEN. Son pocas empresas las que se enfocan en explicar el porqué lo hacen y la realidad lo que hace que una empresa destaque, que sus colaboradores se enamoren de su trabajo y que los clientes y proveedores generen lealtad a la marca es el POR QUÉ SE HACE, POR QUÉ EXISTES.  Eso es lo que inspira, mueve masas, hace que la gente se enamore de tu marca.

Y eso es lo que te da una ventaja frente a tu competencia, porque tu producto o servicio lo pueden copiar o repetir, pero lo que diferencia a una empresa de otra es saber por qué lo hacen, esto muchas veces es muy claro para el emprendedor o líder de la empresa, pero no tanto para los demás.

¿Quieres tener colaboradores y no empleados, quieres vender y atraer más clientes, quieres que los proveedores se peleen por ti? Ten claro por qué haces las cosas y por qué existes, y asegúrate que todos en tu cadena de valor lo tengan igual de claro que tú.

¿Te estresan los problemas de tu empresa?

shutterstock_644137630En la vida, sin importar lo que hagas, la función que desarrolles, la posición en que estés o la edad que tengas, siempre buscamos no tener problemas o conflictos. Inclusive hay una enfermedad de este siglo que es la principal causante de muchos males y problemas: el estrés. Todo el tiempo estamos luchando por evitar problemas y cuando los tenemos normalmente nos estresamos, nos preocupamos, algunas veces nuestra mente opera a manera de catástrofe y a veces corregimos o cerramos los ojos esperando que pasen solos.

A nivel empresarial, no hay mayor estrés que el que tiene el director general de una compañía. Es la persona que toma las principales decisiones de la empresa, las cuales pueden llevarla al éxito o al fracaso, por lo que una mala decisión podría significar su fin. Esto implicaría, no sólo la pérdida de trabajo para el director, se consideraría como un fracaso por no haber logrado sacar adelante un negocio y generaría estrés porque hay muchas familias que dependen de esa empresa, de manera directa (empleados) o indirecta (proveedores y clientes). Por otro lado, están también los socios, las personas que creyeron en él como líder e invirtieron su dinero y  más el tiempo invertido de todos.

Hay un estudio que dice que una persona promedio toma entre 50 y 70 decisiones al día, cada decisión genera cierto tipo de estrés, pero un director general toma, en promedio, 300 decisiones diarias. En una empresa hay problemas con el personal, con los clientes, los procesos, regulaciones, autoridades, impuestos, etc.

Todo el tiempo queremos resolver o evitar problemas, sin embargo, la vida en general es un constante manojo de problemas, en todo momento estamos enfrentándolos y resolviéndolos, no importando el esfuerzo que hagas o lo inteligente que seas, siempre va haber un nuevo problema que resolver. Todos soñamos con la vida sin problemas y pensamos que la felicidad está en la vida sin inconvenientes, pero la realidad es que todo el tiempo tenemos algún tipo de problema. Si eres estudiante, cada examen o pregunta que te hace un profesor es un problema que tienes que resolver, si eres ama de casa tienes que resolver temas de comida, servicio, hijos, y ámbitos del hogar. No importa el ámbito o el giro en el que te encuentras, constantemente estás enfrentando problemas.

Todo el tiempo estamos queriendo evitar el estrés y los problemas, también constantemente nos preocupan posibles problemas que podrían suceder (que solo están en mi imaginación), pero queda claro que los problemas no desaparecerán, simplemente va a haber nuevos problemas que debemos resolver.

Lo que debemos hacer es cambiar la forma en que vemos los problemas, porque actualmente nos estresamos y dejamos que nos afecten. Nos quitan energía, nos hacen sufrir y logran que nos pongamos tristes, deprimidos y estresados, por lo que debemos aprender a vivir con los problemas y entender que la vida se trata de resolverlos. Además, la felicidad no radica en no tener problemas, si no en resolverlos.

Si cambiamos la forma en como vemos los problemas, por ejemplo, en lugar de estresarnos cada vez que tengamos uno o por los posibles problemas que podría tener mañana, mejor alegrarnos cada vez que uno toca a la puerta, porque es una oportunidad nueva para poder resolver algo y ganar un poquito de felicidad. Cada vez que resuelves un problema te sientes bien, cuando no lo solucionas, en lugar de sentirlo como un fracaso, lo puedes ver como un aprendizaje.

¿Qué pasaría si en lugar de estresarnos o dedicar energía para intentar evitar problemas aceptamos que la vida es un cúmulo de problemas constantes y mejor nos divertimos o nos enfocamos a resolverlos? Cuando soluciones un problema, vendrá otro y así sucesivamente. No existe el mundo sin problemas. Analízalo.

¿Por qué explicar nos hace fracasar?

shutterstock_520788676Constantemente nos encontramos explicando por qué no suceden las cosas.

Por ejemplo, cuando hablamos de México, siempre argumentamos que el país está rezagado porque el PRI nos gobernó 70 años y actualmente los políticos –que son unos corruptos- no han hecho algo por la nación. Si soy una personal impuntual, me justifico diciendo que el tráfico estuvo impresionante y no lo calculé. Si no me va bien en el trabajo, me quejo de que a mi jefe le caigo mal, o si me va mal en la escuela digo que el maestro me odia o el maestro exageró en el examen y así constantemente. Cuando no se cumplen los objetivos en una empresa decimos que el cliente se fue o que un empleado obstaculizó el proceso o que la competencia me está jugando chueco. Siempre estamos explicando por qué las cosas no suceden y el pretexto se vuelve la razón fundamental. En lugar de concentrarnos en hacer que sucedan las cosas y ser parte de la solución del problema.

Existe una anécdota que me gusta mucho y que denota claramente lo que estoy planteando:

“Una fábrica de chocolates en México tenía su grupo de ventas y había vendedores separados de manera regional que se dedicaban a acudir a las tiendas de menudeo a vender los productos.

Uno de los vendedores se encontraba en Tierra Caliente, zona quue se localiza entre Guerrero y Michoacán. Cuenta con un clima sumamente cálido por lo que en verano el calor es infernal y en las pequeñas poblaciones rurales la gente relativamente vive en pobreza extrema.

El vendedor encargado de esa zona tenía en sus proyecciones de ventas de todos los años que las ventas en época de verano se caían porque él argumentaba que las tiendas pequeñas son sencillas, muchas de ellas no tienen refrigeradores –y si los tienen son para los refrescos- y el chocolate en los mostradores, con el calor, se derrite y no se vende. Entonces era lógico que en verano cayeran las ventas, por lo que año tras año gerentes, supervisores, directores, dueños, avalaban esa explicación porque era 100% lógica.

Cuando llegó el momento del retiro del vendedor, fue sustituido por otro más joven y sin experiencia vendiendo chocolates. Tenía muchas ganas de aprender, vivía en Tierra Caliente y le asignaron las cuentas del vendedor retirado.

El nuevo vendedor en su primer verano rompió los récords históricos de ventas en esa zona llamando la atención de todos los directivos y dueños de la empresa, por lo que lo llamaron a junta. A la reunión acudieron supervisores, gerentes y diectores porque todos querían que el vendedor les explicará qué había hecho. Incluso lo consideraron un genio de las ventas y deseaban aprender de él para aplicarlo a otras regiones del país.

Cuando inició la reunión, la primera pregunta que le formularon fue ¿qué había hecho para romper las ventas de la peor temporada del año? El joven vendedor, confundido, contestó que él no sabía que las ventas se caían en verano, nunca pensó en el detalle que el chocolate se derretía y simplemente salió a vender.  Los dueños de las misceláneas sorprendidos, le preguntaba qué hacía él ahí, porque en verano los vendedores nunca les llevaban chocolates. Los dueños de las tiendas compraron los productos.

La historia de las ventas de una región se creó con base en una explicación 100% lógica y justificable. Una persona nueva como no tenia esa información (barreras) lo resolvió.

Esta anécdota demuestra que cómo en las organizaciones, en las empresas, y yo creo que en cualquier situación que se nos presenta en la vida, constantemente nos estamos justificando de por qué no se logran los resultados. Lo peligroso es creerse esas excusas.

¿Qué pasaría si todos cambiáramos esa fórmula mental que traemos de explicar y nos enfocáramos en resolver? Nos obligaríamos a analizar lo que se tiene que hacer para lograr los resultados.

Al estar explicando en todo momento, es muy fácil salir y seguir con la vida, pues tomamos una actitud en la que no nos preocupamos por resolver los problemas ya que siempre tenemos forma de explicar e incluso nos volvemos expertos en dar explicaciones. Los empleados y los directivos explican constantemente por qué no tienen resultados o por qué los objetivos no se logran, pero cuando se tienen resultados, no hay necesidad de explicar. Deberíamos de concentrarnos en explicar menos y resolver más.

Cuando te enfrentes con una idea fija ya sea de tu jefe o de un compañero quien dice que no, así no se puede porque nunca se ha podido, cuestiónalo, enfréntalo y no asumas historias. Si cambiáramos esa mentalidad México sería otro, ¿tú qué opinas, o me vas a explicar por qué no?

En México las cosas están mal, pero…

shutterstock_442157635Los mexicanos somos la mejor versión de lo antimexicano. Nos encanta criticar y señalar lo malo que tenemos como Nación. No dudo que todos los mexicanos amemos nuestro País y nos apasionamos cuando hablamos de México, pero somos expertos en criticarlo.

No digo que las cosas estén bien, como mexicanos estamos hartos de la corrupción, el narcotráfico, la violencia, entre muchas cosas, hay muchos aspectos que arreglar y seguir trabajando. Pero a pesar de nuestra clase política y el crimen organizado, tenemos en México aspectos muy positivos y presumibles:

-Hoy en día, más de treinta millones de turistas visitan México, lo cual nos hace el noveno país que recibe más turismo en el mundo.

-Hoy en día, 3 millones de universitarios van a clases sin pagar un centavo. Y sabías que actualmente el gobierno paga becas a 25,000 estudiantes mexicanos que están estudiando en el extranjero.

-México ocupa el lugar 19 del mundo de los mejores países para trabajar y vivir.

– A pesar de nuestra gasolina cara, gracias a la reforma energética, hay más de 1,000 gasolineras que se van a construir en los próximos años –Oxxo instalará 600 de ellas- lo cual debe beneficiar a los consumidores, ya que la competencia siempre se traduce en mejores precios aunque no de manera inmediata.

-El seguro popular hoy en día brinda seguro de gastos médicos mayores a toda la población inscrita. Muchos dudarán sobre su calidad, pero la realidad es que las personas inscritas pueden tener acceso a cualquier hospital.

-México está construyendo uno de los aeropuertos más modernos del planeta.

-Gracias a la reforma de telecomunicaciones, actualmente puedes contratar tu plan ilimitado de telefonía celular por 180 pesos al mes, recuerdas tus planes hace unos años.

– México cuenta con más de 180 áreas protegidas, que representan más de 91 millones de hectáreas protegidas marinas y terrestres.

-México está entre los diez principales países exportadores del mundo.

-Se están construyendo parques eólicos para generar energía limpia en varios puntos del país, como La Venta 3.

-Este año, PROBOSQUE ha donado 100,000 árboles.

-Querétaro se está volviendo potencia mundial de producción en la industria aeroespacial.

Pero lo más importante, es que somos millones de mexicanos que salimos a trabajar, a estudiar y a poner nuestro granito de arena todos los días para que las cosas mejoren de manera libre y relativamente segura. Es una realidad que la violencia, la inseguridad y el crimen organizado son un grave problema, pero podemos transitar sin miedo en la mayor parte del país.

No dejemos de exigir las cosas que nos faltan, porque eso nos ayuda a crecer como país y no debemos caer en el conformismo, pero sí debemos señalar que México es un gran país  donde la gente puede desarrollarse y tener éxito. Pero se necesita trabajo, preparación y paciencia. México es un país que tiene muchas oportunidades a pesar de las cosas negativas que ocurren. En México hay muchas necesidades por cubrir todavía y eso genera oportunidades de negocio.

Voltea a ver los aspectos positivos, porque hay muchas cosas en las que se está avanzando. Creo que es justo, si he hablado de las cosas negativas del país, también voltear a ver que hay muchas cosas positivas. Todavía hay mucho por hacer y todos los días cada uno de nosotros tenemos que salir a dar lo mejor que podamos, a generar empleo, a trabajar, a ser honestos y a sumar.

¿Eres un líder que motiva o que estimula?

shutterstock_367909673“Se estaba construyendo una importante catedral en Europa, había cientos de trabajadores, el clima era sumamente caluroso y las condiciones de trabajo eran pésimas. Un viajero se acercó a uno de los obreros que estaba trabajando apilando piedras y le preguntó ¿qué estaba haciendo? Molesto, le respondió con insultos que si no veía que estaba cargando piedras pesadas en un clima infernal. El viajero siguió caminando y encontró otro trabajador a quien le hizo la misma pregunta y su respuesta fue igual grosera, argumentando que Dios lo estaba castigando, que si no veía que estaba levantando un muro. El viajero se acercó a un tercer obrero y al realizarle la misma pregunta, el trabajador alegre y sonriente  le respondió que estaba construyendo una catedral. Sin lugar a duda los tres eran obreros del mismo rango, la diferencia era el sentido que cada uno de ellos le ponía a su trabajo”.

En las empresas, el capital humano es la parte angular para que las cosas funcionen. Puedes tener un mercado muy atractivo, un gran producto, la mejor calidad, tecnología y estar en el momento adecuado; pero todo se resume a la capacidad del talento, ya que una empresa no puede funcionar solo con su líder, necesita un equipo talentoso que haga que las cosas sucedan y el cual va a funcionar de acuerdo a su estado emocional y su motivación.

Obviamente, en el ejemplo que mencioné anteriormente, los dos primeros trabajadores están molestos con su trabajo y se sienten maldecidos por tener que estar laborando en esas condiciones y solo estaban trabajando por la paga del día. Seguramente en las empresas actuales representan a los empleados que solo trabajan por el sueldo que se les paga, que constantemente se quejan de su trabajo, de sus jefes y de la empresa que trabajan, que no son los primeros en llegar a la empresa, pero cuando llega la hora de salida son los que primero salen corriendo, que ante el más mínimo pretexto buscan ausentarse al trabajo y que normalmente dejan sus tareas inconclusas para el día siguiente. Además, cuando la situación se complica buscan esconderse o echarle la culpa a otros empleados o a las malas decisiones de sus jefes. Estos trabajadores están estimulados solamente por el dinero que su trabajo les podrá generar, aportan pocas ideas y  abandonarán el barco fácilmente.

En cambio, en el ejemplo, el tercer trabajador tiene un sentido de porqué está haciendo las cosas, no le preocupa el calor o las condiciones, sino el significado de lo que hace y eso lo mueve. En las organizaciones actuales representa a los trabajadores que les apasiona lo que hacen, que se divierten en su trabajo, que se comprometen para que las cosas sucedan y se logren los resultados, aunque no sean su responsabilidad directa, quieren aprender, crecer, constantemente generan ideas a sus compañeros, a sus jefes, normalmente  son los primeros en llegar, incluso antes de su hora de entrada y cuando termina su jornada laboral hacen un esfuerzo extra. Si el jefe o un compañero les pide un favor o apoyo,  no lo hacen de mala gana, ni pretenden cobrar adicional o condicionar por realizarlo. Estos trabajadores estarán motivados y hacen la diferencia para que la empresa tenga éxito.

Las empresas necesitan muchos de esos trabajadores, ya que el ideal de cualquier empresario, líder o director es que todo el personal tenga la camiseta puesta, que estén motivados y comprometidos,  sin embargo, la realidad en la mayoría de las empresas es otra y tiene que ver por un lado, con gente con poca ambición que buscan trabajo solo por el sueldo o el ingreso que les representará, sin pensar en hacer algo que les guste y por otro lado, con el liderazgo de las cabezas de la empresa, una mala comunicación, la falta de visión del negocio.

En las empresas existen dos tipos de personas: los Estimulables y los Motivables. En ocasiones, a los líderes nos cuesta identificar correctamente dichas personalidades.

Los Estimulables la conforman personas a las que le interesan aspectos materiales, como su coche, su oficina, su puesto laboral, su ingreso o comisiones. No digo que eso no motive, pero ese es su motor para actuar. Muchas veces las empresas creen que la forma de motivar y hacer que la gente haga las cosas es a través de dinero. Efectivamente, puedes lograr las cosas a través del dinero, sin embargo, este tipo de estimulación es de muy corto plazo, porque la emoción por los aspectos materiales dura poco o peor aún generan zonas de confort. Estas personas aun cuando se encuentren contentas en su trabajo y estén recibiendo un ingreso adecuado, si otra empresa les ofrece más dinero decidirán irse.

Los Motivables la conforman personas que se mueven por lo que hacen y por el sentido de las cosas que suceden, por aprender o por crecer, obviamente la parte económica es importante, pero no es el motivante más importante. Son las que están ahí por el largo plazo,  ante un problema, no buscan culpables, se esfuerzan por resolver, cuando la empresa sufre normalmente se estresan y constantemente aportan ideas no solo para su trabajo, sino para sus compañeros y otras áreas, les motiva que a la empresa le vaya bien, porque saben que eso significara que les ira bien en lo individual.

En el relato de los obreros en la construcción, los dos primeros estaban ahí sufriendo, quejándose y haciendo el trabajo porque necesitaban llevar comida y dinero a su casa, mientras que el tercer obrero, podría inclusive trabajar sin que le pagaran.

Como empresarios, muchas veces queremos motivar a nuestro equipo a través de comisiones, bonos, sueldos, títulos y mejores oficinas, ¿pero realmente eso va a hacer que tengamos un equipo feliz por construir una catedral o vamos a tener un equipo que estará ahí mientras se le pague? ¿Qué tipo de empresa queremos tener y qué tipo de gente queremos tener en nuestros negocios? ¿Qué estamos haciendo para lograrlo?

¿Estás cómodo? ¡Cuidado!

shutterstock_439431067“Si estás 100% cómodo, no te estás moviendo lo suficientemente rápido”. Esta es una frase que dijo Mike Cagney de SoFi, una de las empresas estadounidenses fintech más grandes del mundo, que se dedica a dar préstamos estudiantiles en línea.

Esta frase refleja la realidad de la rutina diaria y cómo solemos caer en zonas de confort, sobretodo cuando tenemos buenos resultados, las cuales son peligrosas para las personas y empresas. Cuando estamos en ellas, nos frenamos, nos confiamos, dejamos de observar y de hacer lo que nos llevó a tener buenos resultados.

Todos, en algún momento estamos buscando esa zona de confort, pero hay que entender que los negocios son animales vivientes, es decir, nacen, crecen, maduran y mueren. Gran parte de las empresas muere por no saber adaptarse a los cambios en su industria de las nuevas tecnologías o a los nuevos paradigmas. Pero no todos los negocios mueren, hay algunos que siguen sobreviviendo y actualizándose.

La realidad es que cuando eres emprendedor trabajas mucho, ganas poco y vives estresado. Durante el proceso de crecimiento buscas lograr ventas para consolidar el negocio buscando además una estabilidad económica. Lo anterior hace que seas muy creativo, busques mejorar los procesos que implementaste cuando eras emprendedor y crear tu propia estructura o equipo. Si esta etapa la ejecutas correctamente, te llevará a la maduración del negocio, donde empezarán a darse los números y lograrás utilidades, pero cuando ya cuentas con un poco de abundancia se generan las zonas de confort. Claro, provoca felicidad, misma que te distrae de los objetivos que te llevaron a estar ahí y generalmente eso hace que la empresa empiece a declinar.

Lo anterior lo podemos ver en grandes empresas que empezaron con mucha fuerza, pero cuando llegan a ciertos volúmenes de ventas, los dueños y emprendedores, inclusive los empleados empiezan a estar ausentes en el negocio y a operar sin visión, sino manteniendo las cosas, ya no están tan activos y genera que el servicio y la calidad de los productos decaiga.

Estar en una zona de confort se puede mantener por un periodo de tiempo, pero los competidores, las startups y las empresas que están creciendo empiezan a detectar las áreas de oportunidad de negocio y las aprovechan, por lo que si son suficientemente listos te van a quitar gran parte de tu mercado, y te van a hacer sufrir.

Esto aplica para todos, no solo para empresarios, emprendedores y directores, también pasa en los puestos de trabajo, en tu matrimonio y en todos los aspectos de tu vida.

Entonces, si estás cómodo, preocúpate. No te sientas cómodo, al contrario, siempre busca más. Cuando te sientas muy cómodo en la posición en donde estás, empújate a ti mismo para buscar el siguiente paso. No te quedes dormido. ​

Si estás cómodo, cuidado.