¿Por qué las mujeres acceden a un financiamiento más fácil que los hombres?

shutterstock_129032045

 

Las mujeres tienen un perfil de menor riesgo cuándo se habla de créditos. El género por si solo no es el diferenciador, la realidad radica en que las mujeres en México y varios países en vías de desarrollo se han convertido en el objetivo primordial de las microfinanzas y la base de la economía para eliminar la pobreza. La actividad microempresarial entre mujeres marca la pauta para desarrollar las economías locales, vía la creación de nuevas empresas, fortalecer las existentes, y buscar ingresos adicionales para la economía familiar.

Las microfinanzas se han convertido en el vehículo financiero de las mujeres para incrementar y forjar su patrimonio a través del tiempo, principalmente en zonas rurales y semiurbanas. Esta actividad está enfocada a la idiosincrasia natural del género. Esto tiene que ver, históricamente -aunque no es una regla- que la mujer tiende ser la que se queda en el hogar. Es decir, normalmente la maternidad funge como un vehículo motivador, de lucha y de desarrollo que genera una responsabilidad natural en la mujer. Lo cual traducido a un perfil de riesgo, genera más constantes para las entidades financieras a la hora de evaluar un crédito.

Está naturaleza de esfuerzo por sacar adelante a su familia, genera un motivante que muchas veces no es tan arraigada en los hombres. Por ejemplo, si vemos en las migraciones, normalmente el que migra es el hombre -aunque tampoco esto es una regla- pues regularmente tiene el perfil de proveedor y está necesidad lo desarraiga del hogar. En cambio la mujer, es más difícil que migre ya que se que queda a cargo de los hijos y el hogar. Situación más relacionada a costumbres del pasado, que cada día cambia más a un nivel mucho menos diferenciado.

Estás son algunas de la razones por las cuales las mujeres cuentan con mejor score como sujetos de crédito:

De acuerdo con el INEGI, 25% de los hogares tiene como cabeza de familia a una mujer, 38.5% de la fuerza laboral en México es mujer y 62% de los mexicanos prefiere tener como jefa a una mujer.

En la banca social, el enfoque va principalmente dirigido a las mujeres, especialmente en zonas rurales. La sociedad ha orillado cada vez más a que la mujer se desenvuelva activamente como microempresaria. Optan por sacar provecho de sus talentos –más detallistas- dentro de las empresas o comercializando productos de todo tipo. Tienen un motor natural de generación de trabajo por objetivos que incrementan su competitividad empresarial.

Hoy en día México cuenta con alrededor de 4 millones de mujeres emprendedoras, el impacto que tienen en la economía es de gran alcance. Las instituciones financieras tenemos las tareas de brindarles soporte a sus aspiraciones y ayudarlas a crear negocios con una ventaja competitiva clara.

 

Anuncios

¿Crediticio o Credivicio?

Crédito

Con 8 años de experiencia otorgando créditos a personas físicas y a empresas y casi 20 años siendo usario de distintos productos de financiamiento, he podido identificar que el crédito muchas veces polariza a los usuarios poniéndolo en extremos, donde identifico estos dos:

En un extremo, están los usuarios que abusan del crédito, viéndolo como un ingreso extra que puede ser utilizado para financiar TODO, hasta los chicles que se compran el Oxxo, inclusive los que a través del crédito quieren aparentar un nivel de vida que no tienen. Este tipo de usuarios son los que usan el financiamiento de forma desmedida, lo prolongan a largos plazos de pago y por lo general tienen las tarjetas de crédito hasta el tope, no cuidan su endeudamiento contra sus ingresos.

En el otro extremo, están los usuarios que le tienen miedo al crédito, los que no toleran deber, que ven a las instituciones financieras como un mal necesario, que cuando reciben una tarjeta de crédito la cortan o que si llegan a pedir un financiamiento para su empresa, les genera estrés y culpabilidad. Este perfil, se proyecta más en los sobrevivientes de las crisis económicas de los 80’s y 90’s.

El crédito no es el cielo ni el infierno, es una herramienta de apoyo, que mejora la liquidez, la productividad y usado de manera inteligente puede ayudarnos a alcanzar objetivos financieros.

¿Cuándo se debe solicitar un crédito?

Cuándo se tenga un destino productivo para éste, para adquirir bienes duraderos indispensables, para reestructurar una deuda o para un gasto anual o de emergencia relevante que nos podría descapitalizar y poner en riesgo nuestro día a día.

Para temas de consumo (viajes, compras, etc.) también podemos usar el crédito, es válido siempre y cuando lo hagamos de manera responsable. La regla de oro es “No gastar más de lo que ganas”.

Es fundamental aprender que el crédito no es una fuente más de ingreso. Es un apalancamiento, una herramienta para administrar liquidez, para ayudarte a financiar el crecimiento de tu empresa, para sacarte de emergencias o bien para poder adquirir un bien que no esta al alcance de tu bolsillo, pero lo que debes recordar es que no importando lo chiquito que sean los pagos, vas a tener que pagar todo.

Y por último, es fundamental que tengas acceso al crédito en cualquiera de sus modalidades, ya que aunque no lo requieras, no estas libre de encontrar una súper oportunidad o tener una emergencia, y el no tener un brazo financiero listo, podría ponerte en aprietos.