El estrés financiero de tus trabajadores, afecta tu rentabilidad como empresa

 

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La realidad financiera de los empleados afecta en gran medida la productividad y estabilidad de las empresas. Es un tema al que los empresarios no son sensibles -tal vez- por la diferencia entre el perfil del patrón y el del trabajador. Pero el empresario puede resolver el estrés financiero de los trabajadores y generar un mejor ambiente de trabajo para que sus empleados se desarrollen, sean más eficientes y adquieran permanencia.

Qué genera estrés financiero en tus trabajadores:

  • Falta de educación financiera.
  • Tener una necesidad financiera y no saber dónde resolverla, los bancos tienen horarios iguales a las horas laborales, y el trabajador no quiere pedir un permiso para eso.
  • Sobreendeudamiento en productos de consumo.
  • Endeudamiento por cubrir gastos corrientes.
  • Deudas con prácticas de cobranza agresiva.
  • Pedirle prestado al patrón o a un compañero de trabajo.
  • Participación en tandas con compañeros de la oficina.
  • Cuando familiares que viven en tu casa adquieren deudas sin control.

Las estadísticas señalan que la antigüedad laboral en las empresas oscila entre los 2 y los 4 años. Cada vez es más complicado que la gente haga carrera dentro de las empresas. Este es un punto que los empresarios deben desarrollar con detenimiento. En la actualidad, las estrategias de remuneración deben adaptarse a las necesidades de los empleados. Hoy en día el perfil generacional, es decir, el millennial, no tiene las mismas motivaciones que tuvo el baby boomer o la generación X. La pirámide de Maslow ya no es punto de partida para determinar cómo cubre sus necesidades el trabajador. Esta falta de estrategia impacta al empresario, pues la falta de conexión con su capital humano la ve reflejada en costos y en la rentabilidad del negocio.

¿Cómo resolverlo? En primer lugar se tiene que comprender dónde radica el estrés financiero. Hay que ponernos en los zapatos de los trabajadores y entender la idiosincrasia socioeconómica de la gran mayoría. Si nos vamos al nivel del personal operativo, encontramos que es una realidad la falta de educación financiera, pues desconocen como administrar su cartera, sus flujos de dinero, sus incentivos y ya ni se diga el saber cómo funciona un crédito o una tasa de interés.

La falta de conocimiento de conceptos financieros básicos lleva muchas a veces al trabajador a tomar malas o repentinas decisiones financieras. Entre menos cultura financiera, menos acceso a productos financieros útiles y de calidad. Por ello, vemos que mucha gente cae en las trampas -por ejemplo- de comprar Televisores en “pagos chiquitos”, que elevan hasta 8 veces el precio del producto y que si no hay constancia, provoca un sobreendeudamiento. Y es exactamente el sobreendeudamiento, el factor clave del estrés financiero. Cuando ya no le alcanza, lo primero que hará será pedir un aumento de sueldo. Si no lo recibe, comienza el descontento y a interrogarse si le conviene quedarse dentro de la empresa.

El empresario no puede estar cubriendo este tipo de necesidades, pero las debe de tomar en cuenta. El estrés financiero es una las causas principales de rotación de personal y genera costos adicionales en reclutamiento y capacitación. Propicia el 20% de las incapacidades del personal, debido a la presión psicológica que se vuelca en malestares físicos. Todo esto adicionalmente al problema de inasistencia que merma la productividad de la empresa. Por ello, hay una obligación por parte de los empresarios de reducir el estrés financiero, generar alternativas y evitar que utilicen canales clandestinos, como prestamistas o métodos de dinero fácil cómo las famosas “tandas”.

Si quieres empezar a crear una diferencia entre tus trabajadores para que mejoren su desarrollo, calidad de vida y permanencia, debes contar con un plan estratégico de remuneración como sistemas de cajas de ahorro, acceso a crédito de nómina controlado e incentivar la educación financiera. Muchas SOFOMES se especializan en dar soluciones financieras de Capital Humano con beneficios agregados, te sugiero acercarte a una.

El estrés financiero de los trabajadores es un tema que al ponerle atención puede elevar la productividad del negocio. Finanzas sanas, relaciones laborales largas.

OJO: no porque el banco te preste como empresario a tasas muy atractivas, quiere decir que tus trabajadores pueden acceder a ellas, así que nunca compares estás condiciones con las mismas con las que resuelves tus necesidades financieras como empresario, ésto adicional a que estadísticamente el trabajador promedio, no le gusta ir a la sucursal bancaria, además de que no tiene tiempo.

VEN, ASOFÓMATE

“Un banco te prestará dinero si logras probar que no lo necesitas” dijo alguna vez Bob Hope. Y tenía razón. Con sólo el 30% de la población con un producto financiero bancario, acercarse a una SOFOM (Sociedades Financieras de Objeto Múltiple) es una excelente opción para la gente que queda desatendida por la banca.

A diferencia de los bancos, que atienden a gobiernos federales, estatales y/o empresas transnacionales -peces gordos- las SOFOMES, atienden las necesidades de crédito de personas físicas y morales; especialmente de pymes.

El financiamiento que ofrece una SOFOM, tiene un esquema que maneja diferentes perfiles y nichos. Cubren necesidades de crédito para zonas rurales o urbanas, para el sector automotriz, de microfinanzas, empresariales, de consumo, agroindustrial, o bien, hipotecario. Puedes encontrar también créditos grupales e individuales, créditos personales de nómina, línea de crédito revolvente, opciones de arrendamiento y factoraje financiero, etc.

Las tasas que manejan son competitivas y se pueden pagar a plazos un tanto amigables. Te ofrecen flexibilidad en requisitos, rápidez en tiempo de respuesta, asesoría en temas de educación financiera y atención personalizada direccionada a cubrir tus necesidades.

Con la renovación de registro de SOFOMES por parte de la Condusef, quedaron en el mercado alrededor de 1400 opciones. Puedes comparar y elegir tu mejor opción, asofómate.

 

DE EMPRESA PATITO A CISNE EMPRESARIAL

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No ser ambicioso es el camino directo hacia la mediocridad.

Muchos emprendedores inician sus negocios sin tener un plan de crecimiento a futuro, la mayoría se estanca en un periodo de incubación o no sobrevive a los primeros dos años de vida. El principal problema radica en iniciar operaciones sin nociones básicas de educación financiera. Sin una cultura financiera, cualquier plan de negocios exitoso en papel corre el riesgo de fracasar.

¿Cómo apoyar entonces a estas empresas en germinación?

Ofreciendo soluciones financieras acompañadas de capacitación financiera. Debemos ayudar a que los empresarios adquieran una visión clara de su desarrollo de negocio desde el punto de vista financiero. Incorporando buenos hábitos empresariales, las micropymes y pymes incrementan sus probabilidades de supervivencia de un 20% a un 80% de acuerdo a datos de la Condusef.

Los empresarios deben superar todas las barreras que limitan sus negocios, principalmente las propias.