Éxitos del pasado, un lastre para crecer

shutterstock_322650317Es común que siempre recordemos y añoremos los triunfos que tuvimos en el pasado e incluso pensemos que las cosas se hacían mejor antes.

En las empresas, todos los trabajadores -sin importar el nivel en que se encuentren- cometen ese error: constantemente voltean hacia el pasado, inclusive la base de todo currículo vitae se crea a través de presentar los grandes logros. Casi todas las empresas plantean sus metas en mejorar el pasado, por lo que en todo momento están recordando los logros del pasado para replicarlos y mejorarlos.

No quiero decir que sea malo echar la vista atrás para identificar lo que se hizo bien o mal, aprender de ello y tener experiencia. Pero ¿en realidad usamos el pasado como un aprendizaje? ¿O para estar recordándonos logros y triunfos que tuvimos y seguir vendiéndonos por lo que logramos en el pasado? Es ahí donde es incorrecta la acción.

En la vida y los negocios no existen las líneas rectas, tampoco se está en un constante crecimiento o en mejoras continuas, existen buenos y malos momentos. Al recordar de forma constante los triunfos y oportunidades del pasado, no nos permitimos crecer. Cuando la mente está volteando hacia atrás, está dejando de ver hacia adelante y pierde oportunidades.

Por ejemplo, un muy buen trabajador que logró grandes resultados y consiguió una posición importante dentro de la organización es muy fácil que caiga  en su zona de confort. Efectivamente él luchó para conseguir los triunfos, y estos triunfos seguro le abrieron las puertas al crecimiento, nuevas posiciones, nuevos sueldos, etc., pero cuando los alcanza, se siente triunfador y deja de ambicionar más, empieza a vivir de triunfos pasados.

Las empresas jubilan a los empleados que dejan de generar tanto valor como antes, no por su edad. Las corporaciones tienen que seguir existiendo y mantenerse siempre jóvenes, para lo cual necesitan personas que busquen y luchen por nuevas oportunidades de negocio, lo cual no tendría que estar relacionado a la edad de la gente sino a su actitud diaria. Los directivos no voltearán a ver los logros del pasado de un empleado constantemente. Verán el presente. Sin resultados hoy, los logros pasados son recuerdos y dejan de valer en el tiempo.

Los grandes logros del pasado nos hacen detenernos, aferrarnos y caer en zonas de confort muy peligrosas. Especialmente con los clientes. Cuando inicias el negocio sales a ver a los clientes y te conviertes en el principal vendedor, pero conforme la empresa empieza a tener éxitos formas tu propio equipo y te alejas de los clientes y pierdes la sensibilidad del mercado, inclusive empiezas a catalogar algunos clientes como cautivos. Muchos clientes, si no les das el mismo nivel de atención y servicio que al inicio, tarde o temprano cambiarán de proveedor. Los clientes buscan las mejores condiciones hoy, por lo que no recordarán los sacrificios del pasado, la fidelidad de los clientes, es algo cada vez menos considerado en la toma de decisión.

Una de las razones por las que se genera una alta rotación de clientes en las empresas, se debe a que empiezan a plantearlos como seguros, creyendo que si ya han estado como clientes por diez años es seguro que será así otro año más.

Este es un problema común que afecta a varias empresas, cuando inician son muy eficientes, flexibles e innovadoras, pero conforme van creciendo se vuelven lentas, burocráticas y comienzan a vivir de triunfos pasados. No importa si lograron posicionar su marca y ganaron prestigio, éste no se mantiene de por vida, por lo que se debe seguir cosechando triunfos, ganancias y mantener la misma fuerza y dinamismo que existía cuando iniciaban operaciones como una empresa chica.

Cuidado con aferrarte a los triunfos del pasado, es lo más peligroso que te puede pasar. Siempre ve hacia delante, lucha como si no hubieras obtenido esos logros y eso siempre te hará crecer.

¿Cómo estar productivo en vacaciones sin trabajar?

shutterstock_32526682Llega la Semana Santa y el momento de descansar, pero ¿puedes disfrutar tus vacaciones y seguir siendo productivo? La respuesta es sí: trabaja sin trabajar y haz que tu empresa crezca simplemente realizando una tarea.

En estos días de descanso que vas a tener -sin importar si vas a la playa, a conocer algún sitio nuevo o a disfrutar la ciudad vacía- tendrás que interactuar con compañías que son prestadoras de servicios, como restaurantes, hoteles o centros de entretenimiento; por lo que tu tarea será observar y hacerte unas sencillas preguntas:

  • ¿Qué está haciendo bien esta empresa conmigo como cliente?
  • ¿Por qué estoy contento en dar mi dinero a este negocio?
  • ¿Qué puedo aprender o replicar en mi empresa?

O en cambio:

  • ¿Qué está haciendo mal este negocio?
  • ¿Qué me está haciendo enojar?
  • ¿Qué podría hacer el Director General de este negocio para conocer mi molestia o para preverla?

Las respuestas, trasládalas a tu negocio y busca la manera de enriquecer tus procesos. Si ves un error o una falla piensa si tus clientes están igual de satisfechos o insatisfechos que tú. Esta fórmula te permite vivir intensamente y analizar como consumidor para revaluar las áreas de atención a clientes y el nivel de servicio de tu empresa.

Si eres emprendedor y evalúas aspectos que no te gustan o te causan molestia, ahí es donde hay oportunidades de negocio y de poder resolver la situación que no te agradó invirtiendo tiempo o dinero para crear una nueva empresa, un nuevo giro o un nuevo producto, que se enfoque en resolver ese problema vivido. Regresa de tus vacaciones, ponte a trabajar y quién sabe, puedes originar el próximo Facebook o Uber.

¡Que tengas buenas vacaciones!

Populismo vs Liberalismo

shutterstock_528383179El tema central de nuestros días es continuar con el modelo actual de globalización y la eliminación de barreras o regresar a los modelos nacionalistas y proteccionistas del pasado.

Este fue el tema central de la Convención Bancaria de Mexico del 2017, mismo tema que está en las mesas de discusión no sólo de Mexico, sino de todo el mundo, el cual está generando mucho ruido y cambios en los  paradigmas. Lo vimos en las elecciones de Estados Unidos con Trump, en la Unión Europea con el Brexit y lo estamos viendo en varios países europeos donde están próximas las elecciones, como España, Francia, Italia o Austria; en México seguramente lo veremos con las elecciones del 2018. Es un efecto que está sucediendo a nivel mundial.

Para entender el modelo de globalización –Liberalismo- en el que ha estado operando el mundo y que muchos países, incluido México, apostaron por él, es importante saber que surgió como respuesta a la Segunda Guerra Mundial. Fue la forma en la que el mundo se acomodó para evitar que se repitieran acontecimientos similares, el mundo dolido y lastimado se protegió con modelos que evitaran regresar a los errores del pasado. Este modelo desarrolló a muchas economías, entre ellas a la de México. Y a pesar de que todavía no somos un país desarrollado, de 1950 a la fecha hemos evolucionado y avanzado económicamente, socialmente y políticamente, aunque no estemos satisfechos con lo que tenemos.

El efecto de la globalización en términos económicos ha generado un resultado positivo, pero no completo, todavía hay mucha gente desatendida, el modelo todavía tiene muchas cosas que no acaban de funcionar del todo, lo cual genera una crisis de confianza en los modelos actuales, reflejados en los modelos políticos de casi todas las naciones, partes de la población se siente abandonada, por lo que en la actualidad hay fuerzas de poder  que quieren aprovechar esto, que están luchando por regresar a los modelos de antaño y están empezando a tener éxito (Trump) . El modelo liberal, aunque genera grandes beneficios no está logrando impactar a todos. Hay ciertos grupos de la población que se están quedando fuera de este modelo, afectando a personas que sienten desatendidas, desprotegidas y maltratadas; por ello, cuando alguien les promete que les regresará sus privilegios o protecciones o que les quitará los beneficios a los que sí tienen, se genera una fuerza que puede ser peligrosa, ya que no realiza un análisis profundo.

¿Por qué no se analiza correctamente? Para explicar eso pongo un ejemplo simple: López Obrador. Hace unas semanas mencioné al tabasqueño en una de las entradas del blog, el mensaje no era político, ni lo calificaba a él, era un análisis sobre qué es lo que tenemos que hacer los empresarios para mejorar nuestro país y las condiciones de la gente que trabaja con nosotros. Sin embargo, en mi vida había recibido tantas agresiones e insultos por el simple hecho de haberlo mencionado, lo que deja ver que en México –así como en el resto del mundo- estamos viviendo un momento de polarización radical.

No se trata de calificar que los que están a favor de estos movimientos polarizados estén mal; sin embargo, claramente nos están diciendo que hay un sector de la población que está desatendido. Tampoco estoy diciendo que el modelo actual de México sea el correcto, porque también existe la corrupción y la impunidad que no ayudan, pero lo que hacen los movimientos populistas es que prometen ir en contra de todo lo que existe hoy, se enfocan en decir lo que quiere escuchar ese sector de la población que se siente desfavorecido y prometen soluciones muy simples que parecen mágicas o que se van a llevar a cabo tan solo con un chasquido de dedos.

Lo anterior ya lo vimos con las promesas de Trump y lo vemos en las promesas de varios lóderes populistas.

Como mexicanos nos indignó el discurso racista que ofreció Trump dirigido al sector de la población americana que lo quería escuchar, pero estamos observando que lo que prometió no lo está realizando. Esto mismo lo vemos en las promesas de los políticos populistas del país –y desgraciadamente también en la mayoría de los políticos en México- encabezados por el líder del Populismo, López Obrador.

No estoy diciendo que el sistema actual funcione, efectivamente éste tiene que cambiar, ya que el PRI basa su modelo de crecimiento de gobierno en el Populismo, es decir, el mismo modelo que utiliza López Obrador. Sin embargo, la solución no es regresar a modelos pasados, ni a la polarización donde nos enfrentemos unos contra otros. Esto último lo estamos viendo con Venezuela, el cual es un estado fallido que no está funcionando, ya que el modelo que se enfoca en el proteccionismo y nacionalismo no funciona.

Hay que tener muy claro que el modelo populista no es la solución.

Lo que debemos hacer es modernizar el modelo actual y dar un paso hacia adelante porque hoy -queramos o no – vivimos en un mundo globalizado. No porque nuestros políticos lo hayan decidido así, simplemente la tecnología sobre la cual ya estamos operando nos está obligando a actuar de una manera conectada, por lo que las fronteras de los consumidores empiezan a desaparecer, para lo bueno y para lo malo.

Como empresarios lo que debemos cuestionarnos es ¿por qué está sucediendo esto en el mundo? Debemos trabajar en nuestras unidades de negocios y en lo que sí podemos controlar, dejando de preocuparnos por las tendencias políticas. Debemos desarrollar empresas más competitivas, globalizadas, que busquen crecimiento, inviertan, generen más empleos, empezar a ver en los problemas, oportunidades y no conflictos. Voltear a ver a todos los clientes y atenderlos por igual, cuidar a los empleados, desarrollarlos y darles una mejor calidad de vida. Una persona con trabajo, con oportunidad de desarrollo, no se deja ir por la primera promesa mágica que le hacen, analiza, evalúa y piensa antes de decidir.

Todas las personas, de cualquier género, nivel socioeconómico y nivel educativo somos los que conformamos este país y elegimos a nuestros gobernantes. Ellos no van a cambiar la situación, nosotros debemos modificarla, y no es dando pasaos hacia atrás, sino hacia adelante, no queriendo recuperar lo que perdimos, sino construyendo historias nuevas. Pensar de forma local y actuar de manera global. Las acciones que cada persona realiza afectan al de al lado, de manera positiva o negativa, es decir, si yo empiezo a trabajar sin afectar a los demás y eso lo traslado a mi empresa, voy a contribuir a que existan mejores economías de manera local.

Trump, a pesar de las promesas, mentiras y agresividad que ha manifestado hacia las minorías -mujeres, mexicanos, musulmanes y gente de color- no está logrando tener éxito, porque las instituciones estadounidenses sí funcionan. A pesar que parte de la población que eligió a Trump estaba enojada con el modelo porque se sentían abandonados, la realidad es que los mismos congresistas que son del equipo de Trump fueron presionados por los electores para que votaran en contra de la Reforma de Salud.

Las instituciones son fuertes, pero es más fuerte la sociedad.

Entonces lo importante es no quedarse callado y utilizar herramientas para expresarnos. Pero siempre respetando al de alado, respetando que hay otras formas de pensar, entendiendo que el mundo no es blanco o negro, malo o bueno, Trump a pesar de lo que es, no todo lo que propone es malo, igual que Lopez Obrador, no todo lo que dice es algo negativo, ni todo lo que hace Peña Nieto es malo, todos tienen cosas buenas y como sociedad debemos buscar lo bueno en todo y siempre ver hacia adelante, de cómo podemos construir algo mejor, no destruyendo, ¿No es eso madurar o crecer?, si los humanos así lo hacemos ¿por que no los países y sus sociedades también?

La soledad de la Dirección General

shutterstock_478394299Se podría pensar que ser el Director General de una empresa es un puesto en el que se está rodeado de mucha gente, considerando que dirige a todo el personal, los empleados le reportan, tiene socios, juntas de consejo y tanto los clientes como los proveedores le buscan para venderle soluciones estratégicas. Pero la realidad es que la Dirección General es el puesto más solitario del mundo empresarial.

Si vemos la estructura de una empresa como una pirámide, está la parte inferior donde se localizan todos los empleados -incluyendo mandos medios, gerentes, jefes, supervisores y el área de directores- y todos ellos tienen compañeros que están a su mismo nivel, y tienen necesidades similares, entonces cuando tienen proyectos, ideas o problemas, pueden analizarlos con sus compañeros y encontrar consejos, o soluciones.

El Director General tiene a su cargo un equipo, al cual necesita hacerlo eficiente para que aporte, se enamore de la empresa, tenga visión y pasión. Pero existen temas o tomas de decisión que no puede consultarlas con su equipo de trabajo, porque es posible que la decisión los comprometa o exista un conflicto de interés natural.

El Director General tiene espacios como un Consejo de Administración, Inversionistas o Socios, donde puede rebotar ideas y pueden ayudarlo a gestionar mejor sus labores y funciones.  Pero muchas veces están lejos de la operación del día a día, o no son  consejeros activos y no se involucran a profundidad en ciertas decisiones. Los socios también traen un conflicto de interés ya que tienen su dinero invertido y su principal objetivo es generar retornos de inversión.  El Director General sí tiene como un principal objetivo generar rendimientos a sus inversionistas y a los socios de la compañía, pero también tiene que ver por sus empleados y sus clientes.  Por lo tanto, hay decisiones que tampoco te pueden ayudar a gestionar.

Incluso, se podría pensar que una buena opción es que el Director General platicara sus problemas con algún amigo, pero esto resulta aún peor, porque para ciertas cuestiones críticas está todavía más alejado y su consejo normalmente es muy superficial. Algunos dirán que contratar un asesor o una consultoría para tu negocio es la respuesta, pero al final tienen siempre el conflicto de interés que se les paga para que te asesoren, pero la realidad es que su involucramiento en la compañía normalmente también es superficial.

El Director General puede tener años de experiencia y un sistema establecido para la toma de decisiones, puede realizar varios análisis y escenarios para reducir riesgos, tener consultores o un consejo de administración funcional,  pero al final la decisión la deberá tomar solo, junto con el peso de esas decisiones que muchas veces son de alto impacto, ya que pueden afectar a otros.

Un aspecto que complica la soledad de los Directores Generales en las culturas latinoamericanas es que tendemos a ser cerrados. Nos cuesta trabajo compartir información y ser totalmente sinceros, lo cual se debe a que nos gusta brillar ante los demás y que nos vean con ojos de éxito. Por lo mismo, es probable que no platiques tus problemas con tanto detalle, para evitar que opinen mal sobre el desempeño de tu empresa y esto influya en perder oportunidades de negocio.

En promedio, un Director General toma alrededor de 300 decisiones diarias solamente en su negocio. Es imposible recibir consejo para cada decisión. Además, hay que cuidarse de aquellos consejeros, asesores o empleados, que sólo aplauden y vitorean las decisiones del Director General, los yes man, ya que impiden prever riesgos.

Los millennials son una generación que está mucho más abierta a compartir sus sentimientos y emociones, las redes sociales con las que han nacido y crecido los han hecho ser más transparentes consigo mismos, por lo que es más complicado ocultar la verdad y esto se está convirtiendo en una tendencia y tenderá a influir en las próximas generaciones de Directores Generales.

Hoy en día existen asociaciones que se dedican a reunir de manera ordenada e institucional, a los Directores Generales de empresas para que tengan espacios donde puedan rebotar sus problemas, ideas, conceptos y recibir consejos. Tener acompañamiento con pares que viven situaciones similares. Una de estas asociaciones que les puedo recomendar es Vistage, la cual se encuentra en México, tiene presencia a nivel mundial y son de gran ayuda porque los Directores Generales cuentan sus problemas y decisiones que son muy similares, sin conflicto de interés y en situaciones de apertura total, que te ayuda y acompaña en la gestión solitaria de la Dirección General. Te invito a que te acerques a una de éstas.

¿Eres lo suficientemente curioso para tener éxito?

shutterstock_326296025¿Cuál es la clave para tener éxito en nuestras empresas?

No importa si eres empresario, director, gerente o empleado. Tampoco importa cuál es tu nivel socioeconómico o tu grado académico, si eres creativo, inteligente o si tienes años de experiencia. Existe una regla de oro para tener éxito: ser curioso.

¿Qué significa ser curioso? Es preguntar e investigar por qué suceden las cosas, con lo cual puedes obtener más información, aprender y tomar mejores decisiones. La regla para ser curioso es que preguntes por lo menos cinco veces por qué ocurre, es decir, al preguntar por primera ocasión y recibir una respuesta, debes preguntar el por qué de esa respuesta y así sucesivamente hasta completar las cinco preguntas.

Al realizar estas cinco rondas de preguntas y respuestas, obligas a que la persona a la que le estás preguntando piense a fondo las respuestas, así mismo te obliga a ti a pensar de manera más profunda cualquier situación. Además, de esta forma no aceptas respuestas superficiales, sino que realmente son preguntas que para responderlas tendrá que indagar e investigar, y con mejor información y mejor análisis el resultado siempre es mejor, sea el que sea.

Este modelo es el que hace casi siempre de manera natural el fundador o el líder principal de la empresa y eso hace que normalmente destaque sobre los demás y que parezca que es el más creativo o conocedor, pero realmente es más curioso, a veces de manera natural otras porque su posición lo obliga, ya que mucho recae sobre sus decisiones. Por lo tanto, tiene más información, se involucra y entiende cómo y por qué suceden las cosas. De esta forma, le es más fácil analizar, planear, dirigir y tomar decisiones con las que se obtendrán resultados muy positivos. En la vida, y sobre todo en las empresas, no existe la suerte, lo que existe son acciones para hacer frente a los retos que vienen y personas que ejecutan y toman acciones para obtener resultados.

En mi empresa, después de 10 años, algo que sucede con más frecuencia de la que me gustaría, es que en algunas situaciones la gente acude a mí para que le ayude a resolver un problema de la operación del sistema, al parecer, porque que yo sé usarlo mejor que muchos, y créanme que eso no me molesta, me encanta poder ayudar y sumar para conseguir mejores resultados y enseñar a mi equipo de trabajo, pero lo que es preocupante, es ¿por qué yo podría saber más del uso de un sistema que no utilizo diario, que una persona que lo ocupa como su herramienta básica de trabajo?,  podría explicarse por el hecho que lo conozco desde hace más tiempo, pero si contabilizáramos las horas hombre que le he dedicado al sistema en comparación con los que me preguntan, no tiene coherencia la respuesta, no soy más inteligente, ni más capaz que mi equipo, entonces ¿qué pasa? La respuesta es muy fácil, soy mas curioso que muchos, y he aprendido a utilizar mejor el sistema, porque cada vez que lo uso, intento investigar para qué sirve cada botón, simplemente apretándolo e interpretando qué sucede, eso hace que aprenda más de cómo funciona, y si mi curiosidad me hace cometer errores, me preocupo por resolverlos, pero aprendo qué hace cada botón, no me espero a que me diga alguien para qué sirve cada cosa, tengo la curiosidad para investigarlo y eso sin querer ha hecho que para algunas cosas parezca que soy el más experto en su uso.

Existe una frase que, personalmente se la digo a la gente que trabaja conmigo: el que explica, no tiene resultados. Cuando no se tienen resultados tienden a explicar y a justificarse de manera superficial, ya que no comprenden por qué no se dieron los resultados, por lo que dan explicaciones en lugar de planear para lograrlos o buscar una forma de poder lograrlos, ser curioso te obliga a ser mejor en lo que haces y a destacar sobre tu competencia o compañeros.

Una forma de ver este modelo de manera sencilla es cuando estás aprendiendo a utilizar una computadora. Algunas personas han tomado cursos y aprendido trucos y atajos, pero en realidad el aprendizaje se da conforme exploras las aplicaciones y los programas. Tradicionalmente la gente utiliza de un software sólo lo que sabe usar, pero si eres curioso, cuando abres un documento y empiezas a seleccionar diferentes opciones, puedes descubrir qué le sucede a ese documento, con lo cual aprendes y te vuelves más eficiente.

Dentro de las organizaciones, desgraciadamente, existe poca gente curiosa, y mucho miedo por ser curioso, por temor a equivocarnos,  mucha gente está, más a la espera de que el jefe o su superior le indique qué hacer, lo que genera que la gente no asuma responsabilidades y que dé respuestas superficiales.  O se convierten en robots, ya que hacen las cosas de cierta forma porque así les enseñaron sus superiores o porque les explicaron que así se debían hacer. Personalmente, en las situaciones en las que hago más coraje es cuando a una persona en mi oficina le pregunto por qué hace algo de cierta forma y me responde que así le dijeron que lo hiciera o cuando responden “así siempre se ha hecho”. Claramente esa respuesta es de una persona que no es curiosa, y las empresas no necesitan este tipo de personas, sino gente que piense, que vaya un poco más allá de lo que sus jefes les dicen, que aporte valor, haciendo más que lo que dice el manual o su perfil de puesto o lo que aprendió en la capacitación de inducción.

Si eres de las personas que quiere destacar tienes que ser curioso. Si siempre se ha hecho una tarea de una manera, cuestiona por qué es así y con la respuesta que te den continúa preguntando hasta que llegue el momento en que se abra una oportunidad de proponer otras opciones y comiences a crear valor.

¿Cómo puedes generar valor? Aplicando el método antes descrito de preguntar cinco veces. Pero esta labor no debe ser sólo del emprendedor o del dueño o líder sino de toda la empresa y debe ser voluntario, después de todo, queremos destacar, generar valor y ser mejores en lo que hacemos.

¿Quieres ser el mejor? Entonces, sé curioso.

La mitad de las PYMES no tiene las herramientas básicas para competir, ¿tu empresa está lista?

shutterstock_214199626.jpgEn 1995 solamente el 1% de la población mundial estaba conectada a Internet y para el 2015 se incrementó a 50%. El 98% de los usuarios de Internet usa Google como su herramienta principal de búsqueda, el 88% tienen una cuenta en YouTube para ver videos, el 60% de la navegación mundial es a través de teléfono móvil y el 68% de los mexicanos con cuenta bancaria ya usan la banca en linea. Estos datos representan un cambio que se dio en tan sólo 20 años.

El mundo está cada vez más conectando: la penetración de teléfonos móviles y los nuevos planes de datos facilitan cada vez más el acceso a Internet de gran parte de la población.

Los planes de streaming como Spotify o Netflix están apoderándose del modelo de entretenimiento mediante contenidos. Para los millennials -quienes representan el 40% de la población- la televisión abierta, las revistas no son los medios que utilizan. El orden del mundo que conocíamos antes ya no existe.

Lo que realmente me preocupa y es alarmante, es que actualmente el 50% de las PYMES en México no cuenta con un Sitio Web. Y no hablo de un sitio interactivo, que genere conexión y convierta a los visitantes en clientes; no, hablo que no existe ni siquiera un sitio informativo que muestre los servicios o productos y que ayude a contactarlos. No existe presencia digital y en estos días, sin ella, simplemente no existes.

No estoy diciendo que los directorios industriales o incluso la sección amarilla no funcionen, pero me preocupa que las empresas siguen anunciándose en ellos aunque el consumidor de hoy cada vez los utiliza menos. Si tus compradores están dejando de usar esas herramientas y ahora utilizan Google, más vale que te empieces a modernizar. El 30% de las PYMES que tienen página web, en realidad tienen sólo sitios informativos, no  tienen una estrategia de conversión, no utilizan redes sociales y mucho menos generan ni comparten contenido para atraer consumidores potenciales. Si ya tienes tu página de Internet, el siguiente paso es tener presencia en redes sociales, actualmente son tu carta de presentación ante el mundo. Por más que no creas en las redes sociales, hoy el mundo se está moviendo en ellas y gran parte de la toma de decisiones de compra se realiza en ellas.

Si no modernizas tu empresa y no empiezas a cambiar estos aspectos, no habrá mucho futuro para tu PYME. Hoy en día las empresas ya no compiten de manera local, sino global y el que no empiece a modernizar sus estructuras internas desde el punto de vista de comunicación vía Internet va a quedarse fuera.

Es momento de despertar. La velocidad con la que la tecnología está modificando los modelos de negocio es impresionante. Claro que no estamos hablando del 100% del territorio mexicano porque todavía hay zonas rurales donde la penetración de Internet no impacta igual que en las ciudades. Pero si tu consumidor principal está en las zonas urbanas déjame decirte que el Internet está presente con tus consumidores. Si tu negocio no está conectado con la realidad del mundo en el que vivimos, tienes un gran problema, así que ponte las pilas y mejóralo ya.

Ahora nuestra preocupación es López Obrador. López Obrador…. ¿En serio?

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADORParece que estamos empezado a superar el fenómeno de Trump, no quiero decir que sus efectos secundarios han terminado, pero ya pudimos observar que a pesar que nos afecta su política, nos está uniendo como país, además que ese proceso de sacarnos de nuestra zona de confort está abriendo otras oportunidades. Poco a poco estamos dejando atrás la paranoia, ya no es la noticia central de todos los días del periódico y sus tweets cada día afectan menos la volatilidad, sumando a que el mundo está aprendiendo a entenderlo y a trabajar con hechos, cada día un poco más con visión hacia adelante.

Pero ahora, en Mexico ha reiniciado la preocupación que López Obrador llegue al poder, y me pregunto ¿en serio ahora eso es lo que nos va a preocupar?, las conversaciones de muchos mexicanos se centran en ¿qué pasará si gana López Obrador? Algunas de ellas catastrofistas, otras más conservadoras, pero parece que muchos, incluidos los medios, se vuelcan en el tema, “cuidado con el 2018”.

En mi opinión, creo que el Peje es igual que todos los políticos que luchan por el poder y basan sus promesas de campaña en mentiras y manipulaciones o tomando una bandera de cambio, del sistema político, que él, específicamente después de muchos años en el poder en distintas formas, no ha generado ese cambio, ni político, ni de sus seguidores, pero sí ha vivido, él, su familia y sus colaboradores, de ese sistema que tanto critica.  Pero mi intención no es hablar de política, sino analizar en qué estamos dedicando nuestras energías: en qué estamos pensando y con qué nos estresamos los mexicanos.

Me sorprende la creatividad que tenemos los mexicanos para centrar nuestras conversaciones del futuro en catástrofes, porque ese es el tono que le damos.  Seguramente, conforme se vaya acercando la época de elecciones en México este tema irá creciendo cada vez más. Pero como mexicano y como empresario, no puedes controlar los sucesos, lo único que puedes hacer el día de las elecciones es ir a votar por quien más te convenza, entonces si no lo controlas por qué gastar tanta energía en ello.

Los mexicanos tenemos mucha creatividad para idear desastres y crisis, parecería que nos encantan vivir al filo del peligro. ¿Por qué no empezamos a dirigir nuestras conversaciones, creatividad y energía en hacer negocios, en producir y en las oportunidades? Sí podemos preocuparnos por lo que va a pasar en el país en dos o tres años, pero como lo comento antes, no es algo que puedes controlar. No obstante, lo que sí puedes controlar es lo que haces en tu negocio, las decisiones que tomas y cómo vas a hacer más rentable tu empresa para soportar cualquier vaivén que venga. Esto es a lo que todos los mexicanos debemos enfocarnos.

Hace algún tiempo encontré un artículo que describía la diferencia que existe entre los países ricos y los pobres. La clave de ser un país rico, no está relacionado a su historia o antigüedad (India o Egipto) -por ejemplo vean a Nueva Zelanda un país con menos de 200 años en su historia- ni en tener mejores políticos -vean hoy a Estados Unidos- ni los ricos son los países con muchos recursos naturales o biodiversidad -vean a México, Brasil o algunos de África- pero por ejemplo vean a Suiza o Japón, países con escasos recursos propios pero potencias en muchos de ellos. Un ejemplo en Suiza es que más del 50% del año es invierno y se podría pensar que por esta razón los negocios de ganadería y agricultura sufren; sin embargo, es el país que produce la leche de mayor calidad en toda Europa y es uno de los mejores productores de chocolate en el mundo, o Japón, un país sin petróleo, con escasos recursos naturales y con un territorio limitado para la agricultura.

Entonces no se trata de tener más recursos, ni historia, ni siquiera mejores políticos, la diferencia entre los países pobres y ricos, es LA ACTITUD Y LA MENTALIDAD de su población, de buscar ir hacia delante. Si en México, cada uno de nosotros nos enfocáramos en ver hacia delante, en poner esa creatividad en cómo producir más y menos en qué tenemos para hacer, para flojear más, si dejáramos de echarle la culpa a los demás sobre nuestra situación y dejamos de preocuparnos por los Trumps y los Lopez Obradores (hoy se llaman así, pero siempre existirán de una u otra forma), Mexico sería otra cosa, y empieza en uno mismo, en cambiar lo que sí controlo, y lo que sí controlo es cómo actúo y cómo pienso, todo lo demás sólo me distrae.

Como empresarios lo que debemos hacer y que sí controlamos es volvernos más productivos, eficientes, vender más, reducir costos y gastos, modernizar nuestras empresas, capacitar a nuestro personal,  trabajar lo más que se pueda dejando un espacio para la familia, disfrutar de lo que poseemos sin envidiar lo que tienen los demás y luchar por conseguirlo de manera honesta.

Cuando los mexicanos -y sobre todo los empresarios- nos enfoquemos en lo que sí podemos controlar, vamos a tener mejores empresas y, por ende, una mejor nación.

Les recomiendo que dejen de preocuparse por las crisis y hagamos que nuestros negocios sean rentables para que estemos preparados para enfrentar los retos que se puedan presentar en un futuro.

¿Que tu dinero gane dinero? Pon tu dinero a trabajar en fondeo colectivo

shutterstock_453614023Hoy en día, cuando a una persona le sobra algo de dinero, casi siempre utiliza el modelo tradicional para ahorrarlo o resguardarlo.  El modelo tradicional que todos conocemos consiste en meter los ahorros en una cuenta bancaria o, en el mejor de los casos, en un fondo de inversión, en donde supuestamente obtendremos un rendimiento o ganancia por tener el dinero ahí guardado. Pero en México, prácticamente no hay un rendimiento real porque genera menos que la inflación y eso hace que realmente perdamos dinero. Inclusive te cuesta tener tu dinero en una institución financiera por las comisiones que te cobra, haciendo que la opción de dejar tu dinero en el banco, sea una mala decisión financiera, muy segura y estable, pero financieramente es mala.

Para entender mejor. El modelo financiero de los bancos consiste en que los ahorradores conserven su dinero en las cuentas de banco y ellos lo ponen a trabajar prestándoselo a empresas, gobierno y/o personas; a quienes les cobran una tasa de interés más alta que la que le pagan al ahorrador.

Una plataforma de crowdfunding quiere quitar de en medio al banco y que los ahorradores presten directamente a las personas que necesitan el dinero. De esa manera el inversionista va a obtener mejores rendimientos. Y esto se logra gracias a que la tasa de interés que va a pagar la persona o la empresa a la que le prestaste se va a transmitir a tu cuenta directamente, es decir, la ganancia del financiamiento es del dueño del dinero, la plataforma solamente va cobrar un pequeño porcentaje por administrarte esto.

El fondeo colectivo -plataformas de peer to peer o crowdfunding o crowdlending- es un modelo que sirve principalmente para poner tu dinero a trabajar, es decir, para invertir y ganar dinero.

Este tipo de modelo, que ha empezado a promoverse en redes sociales e Internet, contempla plataformas que conectan a una persona que necesita dinero con alguien que tiene dinero, quitando el modelo tradicional de un banco. Son modelos que todavía son poco conocidos, pero cada vez penetrarán más el mercado y cambiarán los modelos financieros y bancarios tradicionales.

Dentro de las plataformas de fondeo colectivo existen tres tipos:

De intercambio. Tienden a ser más de donación o de pre-compra, mismas que no te regresan dinero sino algún producto, servicio o algo representativo como una carta de agradecimiento o postal. También puede generarse si inviertes dinero para el desarrollo de un nuevo producto y prácticamente estás comprando el producto a un precio descontado, como una pre-compra.

-De capital para empresas (de equity).  El dinero pasa a formar parte de las acciones de una compañía, por lo que estás invirtiendo en una empresa para que en el futuro genere utilidades y con eso te pague, por lo que es una inversión a largo plazo.

-Las que te pagan con dinero –rendimiento o intereses- y hacen que tu dinero trabaje. La inversión puede realizarse en créditos o préstamos con garantía o sin garantía, para proyectos, empresas operando o para personas. Hay una modalidad que en lugar que te paguen intereses, participas en un porcentaje del proyecto o negocio, como un desarrollo inmobiliario o la adquisición de un activo para una empresa y de este proceso de compra y venta o arrendamiento se genera una ganancia para el inversionista. En este tipo de plataformas son en las cuales me enfocaré en esta entrada.

Como ya lo he comentado antes, mayor rendimiento es igual a mayor riesgo. Lógicamente resulta mucho más seguro tener tu dinero en una cuenta de banco porque tienes seguros contra pérdida y los bancos cuentan con reservas, pero esa seguridad tiene un costo, y eso es el poco o nulo rendimiento que tiene tu dinero en una cuenta tradicional, así que tu dinero en la cuenta de banco está muy seguro, pero pierde valor. Un peso de ayer ya no vale lo que un peso de hoy. En un modelo de fondeo colectivo, el riesgo es que a la persona a la que le prestas no te pague, ya que no hay seguros, reservas y porque tú decides a quién prestarle, obviamente tiene mayores riesgos, pero al mismo tiempo tienes oportunidad de ganar muy buen dinero, aunque también se puede perder, pero con una buena estrategia casi siempre ganarás.

En cuanto a los riesgos en las plataformas de crowdfunding, no es un volado ni es ciego, ya que ellas evalúan, califican, determinan la probabilidad de pago de una persona o empresa y le ponen una calificación. Si pasan los filtros (se estudia su historial crediticio, así como capacidades de ingresos y pagos), se publica en las plataformas para que los inversionistas que quieren poner a trabajar su dinero conozcan las oportunidades y los riesgos que existen, pero ya para salir publicado en la plataforma tienen un proceso de filtrado importante. Es importante considerar que entre mayor riesgo, mejor tasa pagan y entre menor riesgo, menor es la tasa.

Para hacer una buena estrategia de inversión en estas plataformas existen cuatro reglas que siempre deberás seguir:

1.No metas el 100% de tu dinero. Los modelos y las plataformas de crowdfunding no son para meter los ahorros de tu vida, ni el 100% de tu día a día, no es tu cuenta de cheques. Estas plataformas sirven para que parte de ese dinero que tienes guardado lo puedas invertir. La gran ventaja de estas plataformas es que no necesitas una cantidad muy grande para poder invertir, existen diferentes montos mínimos, pero incluso en algunas puedes entrar con $500, la idea es que definas qué porcentaje de tu dinero estás dispuesto a poner a trabajar, mi recomendación es que no pongas más del 30% de tus ahorros en este modelo.

2.Investiga las plataformas y a quien le prestes e invierte en varias. Para realmente generar dinero, investiga la plataforma, quién está detrás, cuánto lleva en el mercado, cuál es su experiencia, pide referencias, valida la información que obtengas directamente con la plataforma vía telefónica. Pero invierte en varias, no tienes que estar sólo en una, ya que hay varios tipos de empresas (buenas y reconocidas) que tienen plataformas, desde sociedades anónimas tradicionales, hasta entidades financieras reguladas. Ya seleccionadas las plataformas donde invertidas, es importante que siempre sepas a quién le estás prestando dinero y para qué le estás prestando, es decir, no prestes ciego a todas las oportunidades que las plataformas te ponen. Hay personas físicas que quieren pagar deudas, comprar un coche, invertir en estudios académicos. Por su parte, las empresas normalmente buscan liquidar una deuda, invertir en una maquinaria o capital de trabajo, invierte en los casos que te hagan sentido, que te gusten, que te dejen tranquilo. Pero ojo: ten cuidado con los sistemas automáticos de inversión son puntos ciegos en los que podrías invertir.

3.Diversifica. La regla de oro para siempre ganar dinero es diversificar. La palabra crowd significa masivo, por lo que es importante que pulverices tu dinero, coloca una cantidad pequeña en cada uno de los casos que te llame la atención invertir. Entre más casos y oportunidades, más segura va a ser tu inversión y obtendrás rendimientos positivos. Para lograr lo anterior, es conveniente que en la plataforma te esté mostrando muchos casos y oportunidades, para que puedas diversificar.

4.No te asustes. Algunos de los créditos no van a pagar, pero eso es parte del modelo. A los bancos también les ocurre lo mismo, pero no te enteras. En el mejor de los casos la plataforma llevará a cabo el proceso, demandará y recuperará el dinero; pero a veces podrá no lograrlo. No te asustes, es parte del negocio, porque para poder ganar, a veces hay que perder. Por lo mismo, es importante que pongas a trabajar tu dinero en diferentes proyectos que te generen retornos.

Definitivamente el futuro va para allá, es una tendencia mundial. Claro que estos modelos no van a sustituir a los bancos ni a las entidades financieras tradicionales, pero captarán inversionistas dispuestos a poner su dinero a trabajar para ellos, después de todo, existe mucha necesidad en México de modelos de financiamiento. Y definitivamente servirá como manera para institucionalizar los prestamos “Friends and Family”, con los cuales se financia el 70% de la población ya que podrías decirle a tus amigos o familiares cuando te pidan prestado, que lo hagan por medio de alguna de las plataformas, de esa forma no sólo podrás institucionalizar ese préstamo, sino que tu amigo conseguirá más gente que le preste. Como inversionista, estas plataformas también te van ayudar a gestionar, cobrar y recuperar el dinero que le prestaste a tus amigos y familiares.

¿Qué es el Sales and Lease Back? Vende y renta tus activos

shutterstock_440414752Vender tus activos, -equipos, mobiliario, autos- y luego rentarlos por medio de una arrendadora o financiera, es lo que se conoce como Sale and Lease Back. Es una manera sencilla de financiarte y obtener liquidez con muchos beneficios adicionales.

En el proceso de Sales and Lease Back, los activos que compraste en algún momento los adquiere una arrendadora o financiera, pero no se los lleva, te los renta a cierto plazo y realizas  pagos mensuales. Esta estrategia es una forma de financiamiento para las empresas, ya que hacen líquido sus activos de manera inmediata, con lo cual pueden reducir otras deudas, invertir en nuevas oportunidades o adquirir nuevos activos, es decir, tomar mejores decisiones.

Por lo que es una estrategia muy buena y fácil para hacer crecer tu empresa ya que cuando estás vendiendo un activo, la recomendación es que siempre lo utilices para invertirlo en algo productivo, de lo contrario puedes poner en riesgo tu negocio, al sacar un equipo productivo sin reemplazarlo por nuevos ingresos o nuevos activos.

Al utilizar este método, entras en un esquema como si estuvieras pagando un crédito, pero realmente es un arrendamiento. Al final del plazo tienes la opción de recomprar el activo a un precio más bajo del comercial o seguir arrendándolo o simplemente devolverlo a la financiera para sustituirlo por un equipo más nuevo. Además, la renta de equipos te da una ventaja fiscal importante porque en lugar de tenerlos registrados en los activos de tu empresa, se convierten en gasto y lo puedes deducir de manera inmediata de tus utilidades, es decir, tu cálculo para sacar el ISR y el PTU se vuelve mucho menor.

Normalmente un activo se deprecia en diez años, es decir, lo que invertiste en él vas a tardar diez años en poderlo deducir. Pero por medio del pago de rentas, puedes reducir ese proceso a dos o tres años –el periodo de tiempo que acordaste el arrendamiento- y obtener un beneficio fiscal inmediato.

También podrías aplicar este modelo en maquinaria con una antigüedad mayor a diez años, es decir, equipo que ya dedujiste como un activo; sin embargo, tiene un valor comercial descontado (que no tiene que ver con el precio en el que lo compraste). Al hacer el proceso de compraventa con una financiera, recuperas parte de un valor que contablemente ya no existe, pero en el momento en que te lo rentan es como si estuvieras volviendo a deducir el mismo activo, entonces obtienes un doble beneficio de deducibilidad fiscal, claro dependiendo del activo.

Todavía muchos empresarios se sienten más seguros siendo dueños de su propio equipo, no debiendo dinero a nadie, ni teniendo obligaciones de pago constantes,  pero hoy en día las empresas tienen que ser más estratégicas, para ser más competitivas, hoy la competencia no es local, es global, y para subsistir o para tener éxito se tienen que cambiar las viejas costumbres,  los miedos a las crisis o a grandes devaluaciones, ya no pueden ser el pretexto de tu toma de decisiones en tu empresa. Los productos financieros bien utilizados son herramientas básicas para hacer más productivo tu negocio, crecerlo y rentabilizarlo.  Tienes que sacar el mayor provecho a tu inversión, pero también tienes que modernizarla constantemente y claramente es muy complicado estar sacando dinero de tu inversión personal. Pero por eso existen los productos financieros, como el arrendamiento y el Sales and Lease Back, el cual es una forma para tener tu maquinaria a punto.

Las señales que algo estás haciendo mal en tu negocio

shutterstock_326260910Cuando uno trabaja en su empresa, involucrándose en el día a día, los resultados son un efecto de todo lo que haces. Pero éstos no son inmediatos, en ocasiones se prolonga el cumplimiento de objetivos y cuando no se están obteniendo, empiezas a pensar qué hiciste mal, qué dejaste de hacer o en qué fallaste. Cuesta trabajo analizarlo de manera objetiva ya que estás involucrado emocionalmente con tu empresa o a veces estás tú y tu equipo demasiado inmersos en el bosque del día a día, pero existen aspectos que debes cuidar o cambiar antes que sea demasiado tarde y empieces a perder dinero.

Quiero explicar las 7 señales que todo empresario debe identificar y que si se presentan debes detenerte y hacer correcciones.

1.Tu empresa te necesita para tomar todas las decisiones. A veces ésta es muy obvia, pero muchas veces la ignoramos. Si tus directores, gerentes o tus manos derechas normalmente esperan a saber tu opinión para tomar una decisión o todos los procesos necesitan de tu autorización, estás dejando que la empresa dependa de ti y los negocios no funcionan cuando hay sólo un tomador de decisiones. Si está ocurriendo, esto puede deberse a que no estás empoderando ni capacitando a tu equipo para delegarles responsabilidad o tal vez no te atreves a delegar porque tu equipo no está preparado o no es el adecuado para que le delegues. Revisa si tu equipo tiene el nivel que necesitas para que tu empresa crezca, si la respuesta es negativa, entonces evalúa si los puedes desarrollar, si la respuesta sigue siendo negativa, mejor ve buscando su remplazo, porque ninguna empresa llega a ser grande dependiendo de una sola persona.

2.Tienes una rotación de personal alta y de la que duele. La rotación que duele es aquella donde se te van los elementos que sí hacían bien su trabajo, eran efectivos, funcionaban, producían y generaban valor, sin importar el nivel o posición. El foco rojo se presenta, no cuando se va una persona, sino cuando es recurrente la salida de gente que genera valor. Aquellas personas a las que les has invertido dinero en capacitación o que han ido ascendiendo dentro de la organización. Todas las empresas tienen algo de rotación, inclusive es sano tener rotación dentro de tu compañía hasta cierto nivel. Algunos expertos dicen que una rotación anual de un 20% da mucha salud al negocio, porque necesitas que llegue sangre fresca y nuevas ideas.

Si la rotación es recurrente, tienes que analizar las razones.

La gente tiene deseos de superarse y desarrollarse, por lo que una persona muy ambiciosa o con mucha visión, por más carrera que le brindes, normalmente buscará abrir otras puertas. Pero la rotación puede generarse por razones básicas: los sueldos que estás pagando están fuera de mercado, que el ambiente de trabajo – generado por jefes o compañeros- es hostil y genera una cultura organizacional insana o porque tu empresa no tiene un plan de carrera para los talentos. Existe una estadística que dice que el 60% de la rotación es generada porque los trabajadores no ven claro un plan de crecimiento dentro de su organización.

Muchos directores afirman que su personal es lo más importante, pero realmente pocas empresas tienen áreas que desarrollan el factor humano. Y no me refiero a festejar el cumpleaños de los empleados, sino la capacidad humana, el talento, el ambiente de trabajo, los planes de carrera y conectar a la gente con la planeación estratégica de la empresa. La gente pasa más tiempo en la oficina que con sus seres queridos, por lo que es importante que sus lugares de trabajo los rete, motive y desarrolle y créanme que el sueldo aunque es importante, no es la principal herramienta de retención, el dinero nunca es suficiente.

3.Tus gastos se están incrementando constantemente. Si detectas que el incremento de los gastos tiende a subir de manera constante, inclusive más que los aumentos anuales, significa que tienes un mal control de flujo y de presupuestos. Este error es muy común cuando las cosas en las ventas andan bien, pero si no corriges esto te hará sufrir tarde que temprano.  Lo que tienes que hacer -además de definir cuál es tu presupuesto- es poner los suficientes controles para que nunca te pases del límite, o de lo contrario, podrás seguir creciendo en ventas y número de clientes, pero nunca se verá reflejado en utilidades.

4.Estás empezando a perder clientes. Es normal que algunos clientes te dejen de comprar, ya sea porque cambian sus necesidades de negocio o por que le compran a la competencia un mejor producto, precio o servicio. Sin embargo, la búsqueda de nuevos clientes y la pérdida de clientes debe tener una tendencia positiva o estable. Si la tendencia es negativa (es decir, estás perdiendo más de los que ingresan), entonces tienes una pérdida de clientes, lo cual puede significar que tu producto no está actualizado, no estás entregando la calidad requerida o no estás satisfaciendo las necesidades del cliente, indistintamente de tu precio. Por lo que si estás en esta situación, tu tarea está en trabajar en dos frentes de manera inmediata,  en retener a tus clientes y en atraer nuevos.

Si engañas al cliente o no estás entregando exactamente lo que ofreces, se va a ir, porque se dará cuenta, no estará totalmente satisfecho y siempre encontrará otras ofertas. Generalmente pensamos que los clientes se van por precio, pero si tienes clara cuál es tu ventaja competitiva y la transmites a tu cliente, el precio pasará a un segundo plano.

Si tú no tienes clara tu ventaja competitiva, menos la tiene tu equipo y mucho menos tu cliente. Trabaja en definirla. El error más grande de casi todas las empresas es pensar que la ventaja competitiva es ser más barato. Puede ser tu ventaja competitiva, pero siempre va a haber alguien que venda a un precio más bajo, entonces tienes que buscar un valor agregado, como la atención al cliente, la velocidad de entrega o la calidad.

5.Las decisiones que tienen que ver con números se basan 100% en tus cuentas de banco (es decir, en el flujo de efectivo). Efectivamente, el  flujo efectivo es una métrica importante desde el punto de vista financiero, pero una empresa además se debe regir a través de sus estados financieros. Los contadores no están en las empresas para controlar y preparar impuestos, sino para crear información financiera que te ayude a tomar mejores decisiones. Los estados financieros: estado de resultado y balance general, son herramientas financieras para detectar la salud de tu compañía, la dirección, la proyección, y comparados contra periodos anteriores establecen qué estás haciendo bien o mal. Muchas veces los dueños y directores no saben analizar un estado financiero, ni se toman el tiempo para entenderlos, o sólo se fijan en el renglón de utilidades, pero no es complicado y hay mucha información que te ayudará a entender mejor tu negocio y a tomar mejores decisiones. Si necesitas aprender hay muchos cursos o incluso videos en Internet gratis, que explican los aspectos básicos que tienes que entender.

6.La concentración de tus clientes y proveedores. Si el 80% de tus ventas proviene de un solo cliente o el 80% de tus suministros vienen de un solo proveedor, estás en alerta máxima y tienes que corregirlo, es más yo recomendaría que lo atendieras si esa concentración se encuentra arriba del 50%. Depender tanto de un solo canal te pone en riesgo, ya que las ventas y proveedores, por más seguros que los tengas, no siempre, se mantienen estables y en algún momento podrías perderlos, si no tienes desarrollados canales alternos, esto te hará desaparecer o al menos sufrir mucho. Debemos aprender de lo que está sucediendo hoy entre México, de su dependencia a Estados Unidos, ya que la regla de toda inversión y negocio para su subsistencia y crecimiento es la diversificación, es decir, entre más clientes y proveedores tengas, mejor. Así que ponte a trabajar, busca más clientes (lo cual es lógico), pero también desarrolla más proveedores, aunque no tengan el mejor precio, destina parte de tus compra a otros, para que puedas irlos desarrollando.

7.Tienes problemas para pagar tus deudas y te estás escondiendo del acreedor. A nadie nos gusta que nos cobren, pero es nuestra responsabilidad pagar las deudas que contraemos, por lo que si en algún momento no estás pudiendo pagarlas, por más promesas que tengas o flujos futuros que vayas a obtener, algo anda mal, ya sea que tienes un mal control de caja o estás tomando decisiones erróneas en tu estrategia de apalancamiento.

Lo primero que tienes que ubicar es cuál es el causante del atraso, para que puedas corregir el problema de fondo, siempre a la hora de contraerlos debes hacer tu plan de como los pagaras en caso de que no te salgan las cosas.

Pero si te pasa y ves que se te va complicar el pago de una deuda o de una amortización o de una renta, no lo ignores, no te escondas, no dejes que pase el tiempo.  Es común tener problemas de liquidez, todas las empresas pasan en algún momento por eso, así pasa en los negocios, lo que está mal es no preverlo, no dar la cara, ya que esto genera que se complique más, así que lo primero es hablar con tu acreedor y explicar la situación, buscando llegar a un acuerdo, de preferencia antes de la fecha de pago. Algunas personas dicen “debo, no niego, pago, no tengo”, es una mentalidad retrógrada que no debe incentivarse. Si saco una deuda es porque voy a pagarla y si se me está complicando no me escondo o excuso, busco soluciones y propongo, porque eso le dará confianza al acreedor, y estará más abierto a llegar a un acuerdo. Lo importante es que tu deuda la tengas controlada, porque de lo contrario, puede generar comisiones, moratorios y convertirse en una pelota de nieve que no podrás parar después y que sí puede matar tu negocio.