¿Bancarización?, esa no es la solución

Banco Vineta_1

“We need banking but we don’t need banks anymore.”

Bill Gates

La bancarización es una palabra que lleva un rato de moda, por lo menos como clave de progreso en los países en vías de desarrollo. Ésta inicia, en el momento que una persona comienza a utilizar servicios bancarios, el que sea, por ejemplo: cuentas de nómina, tarjeta de crédito, etc. La teoría dice que si tienes a la población bancarizada, tienes un sistema financiero formal, con el que tienes forma de interactuar y mover la economía. Pero…¿es esto cierto en México?

Para entender más a fondo la bancarización les comparto algunas estadísticas de Global Findex, y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV):

  1. En México en el 2011, el 27% de los adultos tenían una cuenta bancaria, para el 2014 la cifra creció a 39%. Cabe señalar que el promedio de Latinoamérica está arriba del 50%.
  2. Se logró que el 39% de adultos en México tuvieran cuentas bancarias debido a dos factores: la bancarización de la nómina gubernamental y la bancarización de los programas sociales del gobierno. ¡Ojo! esta iniciativa empujó un crecimiento por imposición, lo que significa que el sector financiero no hizo nada relevante para bancarizar nuevos usuarios.
  3. El 90% de los adultos en zonas metropolitanas de México tienen cuenta bancaria, en zonas urbanas baja a 79% y con gran contraste en  zonas rurales, menos del 31% cuenta con una.
  4. El 51% de los usuarios que tienen cuenta de banco la utilizan como “monedero”, es decir, una vez que reciben un depósito, sacan el 100%. Los usuarios, no utilizan realmente servicios bancarios, prefieren utilizar solamente efectivo. SÓLO el 19% de los adultos en México, utiliza realmente los servicios bancarios.
  5. De acuerdo al Banco de México y a la CNBV, el 95% de los usuarios mexicanos prefieren usar efectivo.

México está estancado en bancarización, lo poco que existe está empujado más por iniciativas gubernamentales que por una estrategia del sector. La estrategia de captación de clientes de los bancos se encuentra en zonas metropolitanas y urbanas y no toma en cuenta la población rural, semirural y muy poco a la semi urbana. Por el otro lado, es evidente la desconfianza y desconocimiento de los usuarios en utilizar servicios bancarios, por lo que las personas prefieren hacer sus transacciones en efectivo.

Claramente, hay una oportunidad enorme para bancarizar en México. Pero como ya he mencionado en otras ocasiones, el sistema bancario se encuentra en las manos de 5 bancos que controlan el 90% de los activos del país. Frente a este hecho, es difícil que crezca la penetración, ya que no hay un genuino interés por parte de la banca tradicional, además que la competencia todavía es poca y limitada.

Aunque el planteamiento parece ser que bancarizar es indispensable y lógico para el desarrollo de la nación, lo que las estadísticas hacen, es cuestionarme como usuario financiero si realmente queremos bancarizarnos. ¿Cuál es el obstáculo? ¿por qué la gente se resiste? ¿es la forma en la que atienden los bancos? ¿Es falta de confianza? Desde la perspectiva de una institución financiera ¿qué estamos haciendo para captar la atención de nuevos usuarios?, ¿Los bancos realmente quieren bancarizar a la población?

¡Y atención Señor Gobierno! Si la bancarización es uno de los pilares para desarrollar y potenciar la economía del país, la estadística nos muestra que algo se está haciendo mal y que la estrategia necesita cambiar. Los clientes, consumidores o usuarios son los que mandan, si ellos no compran es por qué el producto no es bueno. No hay una oferta de valor que cubra las necesidades de los usuarios. El mercado está gritando por innovación, es la gran oportunidad del sector financiero: desde crowdfundings, Sofomes, Sofipos, Startups de fintech hasta los mismos bancos. Hay que ver las cosas desde un punto de vista diferente.

Un ejemplo muy claro de que existen caminos para lograrlo es Kenia. Un país que con poca infraestructura bancaria, con una población meramente rural y una bancarización menor al 20%. Bajo esta realidad, consiguió que Vodafone lanzará en el 2003, M-Pesa, que nos es otra cosa que convertir el móvil en una billetera electrónica. Poder pagar y cobrar por medio del teléfono, con una app ligera que funciona en prácticamente cualquier teléfono, se apoyó  en la infraestructura de pequeñas tiendas de conveniencia tradicionales (en México misceláneas). Hoy más del 60% de la población keniana usa tecnología móvil para realizar pagos y cobros, y esto ha logrado que la bancarización de Kenia sea superior a la de México.

Hay una gran oportunidad para todos y no específicamente de bancarizar, sino de voltear a ver al cliente y su realidad, entenderlo y crear nuevos productos y servicios que le sirvan y sobre todo que le sean útiles. Tal vez, la bancarización tradicional, no es la respuesta… es momento de ser creativos y reflexionar.

UBERización de la banca

Banco Futuro

¿Qué empresa, producto o servicio va a disrumpir al sector financiero?

El sistema financiero actual es como el taxi tradicional. Muchas instituciones financieras siguen trabajando con el mismo esquema obsoleto: oficinas bancarias con empleados burocratizados, productos incomprensibles, contratos ilegibles y malas experiencias de consumidor. El taxista no ha necesitado cambiar pero ¿puede aparecer un modelo como UBER que enfrente a la banca tradicional?

En el campo financiero, la banca tiene sus áreas de innovación, pero no se ha reinventado. Es cierto que ya se cuenta con aplicaciones móviles, banca en línea, banca móvil, etc. y nuevas startups nacen cada día, buscando reinventar el sector financiero, como modelos de crowdfundig; medios de pago como PayPal o Square, inclusive las SOFOMES, como alternativas de financiamiento, entre muchas otras variantes, sin embargo, casi todas estas nuevas empresas y modelos financieros dependen y están vinculadas de los mismos bancos y servicios tradicionales , todavía no aparece el “UBER FINANCIERO” que realmente sustituya el modelo tradicional en su totalidad, enfocado en el consumidor del siglo XXI.

¿Qué pasaría si Google, Facebook, o Twitter empezaran a ofrecer servicios financieros de manera masiva? ¿Podrían competir las entidades actuales con empresas que acumulan la información de los usuarios? Aclimatados a manejar bases de datos masivas y que a los consumidores nos encanta usar para todo ¿no es posible que podrían ofrecer productos financieros a la carta?

Ya vemos a Apple con iTunes, dónde podemos depositar (pre-pagar) y transportar dinero. ¿Qué pasaría si pudiéramos también pagar el súper, el doctor, invertir en la bolsa, transferir dinero al extranjero… y lo mejor de todo: sin pagar comisiones, sin procesos burócratas, sin maquinas contestadoras que no resuelven nada o hacer filas.

Si Netflix, puede saber que película nos va gustar, ¿por qué no es posible que nuestras instituciones financieras sepan qué producto necesitamos? El mundo está cambiando, y el sector financiero no puede quedarse excluido, ni estancado. Si no quiere cambiar, lo van a forzar a cambiar. Por eso, me pregunto ¿Quién va ser el UBER del sector financiero?

 

 

 

REGLAMENTADAS

Reglamento

Todos estamos de acuerdo que la principal prioridad de los bancos, es más, de cualquier negocio, deben ser los clientes. En una conversación con un directivo de uno de los bancos más grandes del país, preocupado me comentó que las leyes y normas creadas para regular a las instituciones financieras, no sólo en México, sino a nivel internacional, están afectando el enfoque al cliente, al sector y especialmente a los usuarios de la banca.

En un afán para protegerse contra delitos y abusos financieros, los bancos se inclinan por evitar riesgos y han comenzado a cerrar cuentas a diestra y siniestra, argumentando que éstas tienen un perfil de riesgo o que no cumplen con algún lineamiento de la institución.

La banca prefiere perder clientes a pagar multas. Hay cambios regulatorios constantemente, por ello las instituciones financieras en vez de estar preocupados en dar un mejor servicio, están más ocupados en cumplir con la normativa.

Es importante que existan reglas del juego claras para evitar que las instituciones financieras sean los canales para lavar dinero y generar recursos a terroristas, narcotraficantes, etc. Pero criminalizar a todos los usuarios ¿es la solución? Los que están perdiendo en este tema regulatorio son los clientes honestos que operan en la formalidad.

El reto del sector financiero es balancear estas regulaciones, sin perder de vista que lo más importante siempre es el cliente. Las instituciones financieras deben ser creativas y proponer servicios o productos que se adapten a las reglas. Deben acercarse y entender al cliente, en lugar de jugar a ser cadeneros de antro. Si destruyen la industria, matan el ciclo económico del país. Ocupémonos primero del cliente y después de la regulación.

Mini Imperios Financieros

Monopolio Bancos

En México, somos 122 millones de mexicanos atendidos por una industria financiera chiquita. Existen 45 bancos, de los cuales 5 son los que controlan el 90% de los activos de país y 4 de éstos toman decisiones estratégicas fuera del territorio y del contexto nacional. En Estados Unidos, por ejemplo, hay alrededor de 7000 bancos.

Con tan poca competencia y oferta en el país, es difícil que los bancos se rompan la cabeza para brindar mejores productos, servicios y atención al cliente. No lo necesitan, son empresas privadas que tienen como finalidad generar rentabilidad.

¿De quién es la culpa entonces de la falta de competencia financiera en México? ¿Es acaso una consecuencia de tantas regulaciones por años de crisis económica? ¿qué impide que las entidades financieras despunten y tomen riesgos?

El sector financiero está deprimido. Las pymes se encuentran abandonadas y las personas deben recurrir a casas de empeño con tasas de hasta 300% para obtener dinero.

Necesitamos más competencia, como en el caso de las telefónicas que la apertura las obligó a mejorar tarifas y mejorar productos o el caso de Uber que está obligando a que el modelo tradicional de taxi evolucione, en beneficio del cliente. Con nuevos jugadores se generará conciencia en los mismos usuarios para exigir mejores condiciones financieras y de servicio. Es urgente para el mercado financiero legislar regulaciones claras y flexibles.

Salgamos a la búsqueda de modelos innovadores, creativos que le den a la población más opciones de crédito y ahorro a través de más bancos, más sofomes, más crowdfunding, y lo que se vaya sumando.